jueves, 26 de julio de 2012

Tres cartas de Henry Miller a Anais Nin


 
Hoy es jueves, la marugada del jueves, el silencio, un wisky, un aroma, el silencio y tu y tu, no estas.

No voy a hablar sobre Henry Miller ni Anaïs Nin, sólo transcribo lo que él dice a una mujer, es tan sólo una conversación de la cual, como espero que suceda, muchos personas, amigas lectoras, lo compartan y vuelvan a leer a estos amantes del deseo, de lo humano, de ese mundo que envidiamos pero tenemos miedo de sentir, lo transcribo, por que dice lo que yo y muchos hemos anhelado decir, lo que muchas han deseado escuchar, con todo el deseo que da el saber y sentir.

Alejandro.


Mi querida Anaïs,


¿Qué son las despedidas si no saludos disfrazados de tristeza? Lo mismo que el deseo y el placer de verte mientras te desnudas y te envuelves en las sábanas. Nunca has sido mía. Nunca pude poseerte y amarte. Nunca me amaste o me amaste demasiado o me admiraste como la niña que toma una lente y se pone a ver cómo marchan las hormigas y cómo, en un esfuerzo incasable y lleno de fatiga, cargan enormes migajas de pan. Qué son aquellas noches lluviosas en medio de la cama de un hotel. Qué el recuerdo de nuestros pasos por la calle, en el teatro o en la sala de conciertos. Qué son los recuerdos de los celos y de tus amantes y de June y de mis amantes.

Anaïs, no creo que nadie haya sido tan feliz como lo fuimos nosotros. No creo que exista en la historia del hombre y de la mujer un hombre y una mujer como tú y como yo, con nuestra historia, nuestras circunstancias; con aquello que se desbordaba en las paredes, el ruido de la calle y la explosión de tu mirada inquieta de ojos delineados en negro; con la sinceridad de tu cuerpo frágil y tu secreto agresivo e insaciable. El recuerdo puede ser cruel cuando estás volando febrilmente a tu próximo destino, a otros brazos que te reciban expectantes y hambrientos. El recuerdo de tu diario rojo que tirabas en la humedad de la cama entre tus labios entreabiertos y mis ganas de desearte. Te deseo. Te deseo con la desesperación y el anhelo de lo imposible y ya te has ido y tal vez, en un sueño imaginativo y romántico, leerás estas palabras una y otra vez, en medio de mi ciudad con la gente pasando en medio de las calles y la sorpresa en tus ojos y la gran dama con el fuego en la mano derecha.

Mi querida Anaïs, ma petite, ma jolie, infanta inquieta de sal nocturna. Te extraño cuando huyes de madrugada y te extraño cuando camino y me tomo un café en la calle; te extraño cuando June se acerca cariñosa y cuando paso por los grandes aparadores. Te extraño casi a todas horas: cuando escribo, cuando te pienso, cuando escucho las campanas que me anuncian que ya son las tres, cuando me acuerdo de las horas interminables entre humo y whisky, cuando tengo una comida que dura toda la tarde, también cuando me despido de ti cada día a la misma hora, cuando como en aquel lugar donde nos dio el aire y cuando escucho la radio. Adiós, Anaïs, adiós. Ya nos encontraremos en otras vidas y en otras vidas podré poseerte y quedarme contigo para siempre. Ya te veré en medio de la nieve y entre libros y vino. Adiós,

Henry

«... Ayer pensé en ti, en cómo ciñes las piernas en torno a mí, de pie, en cómo se tambalea la habitación, en cómo caigo sobre ti en la oscuridad sin saber nada...»


Terriblemente, terriblemente vivo, afligido, absolutamente consciente de que te necesito. He de verte, te veo brillante y maravillosa y al mismo tiempo le he escrito a June y me siento desgarrado, pero tú lo entenderás, debes entenderlo. Anaïs, no te apartes de mí. me envuelves como una llama brillante. Anaïs, por Dios, si supieras lo que siento en este momento. Quiero conocerte mejor. Te quiero. Te quise cuando viniste a sentarte en mi cama -esa segunda tarde fue toda como una cálida neblina- y de nuevo oigo cómo pronuncias mi nombre, con ese extraño acento tuyo. Despiertas en mí tal mezcla de sentimientos que no sé cómo acercarme a ti. Ven a mí, aproxímate a mí, será de lo más hermoso, te lo prometo. No sabes cuánto me gusta tu franqueza, es casi humildad. Sería incapaz de oponerme a ella. Esta noche he pensado que debería estar casado con una mujer como tú. O es que el amor, al principio inspira siempre esos pensamientos? No temo que quieras herirme. Veo que tú también posees fuerza, de distinta orden, más escurridiza. No, no te romperás. Dije muchas tonterías sobre tu fragilidad. Siempre he sentido un poco de vergüenza, pero la última vez menos. Acabará desapareciendo toda.

Tienes un sentido del humor delicioso; lo adoro. Quiero verte reir siempre. Te lo mereces. He pensado en sitios a donde deberíamos ir juntos, sitios oscuros, aquí y allí, en París, por el simple hecho de decir "aquí vine con Anaïs", "aquí comimos, bailamos o nos emborrachamos juntos".

Ay!, verte borracha alguna vez, qué privilegio!, casi me da miedo de proponértelo; pero Anaïs, cuando pienso cómo aprietas contra mí, cuán ansiosamente abres las piernas y qué húmeda estás, Dios, me vuelvo loco de pensar en cómo serías cuando todo se disuelve. Ayer pensé en ti, en cómo ciñes las piernas en torno a mí, de pie, en cómo se tambalea la habitación, en cómo caigo sobre ti en la oscuridad sin saber nada. Y me estremecí y gemí de placer.

Pienso que si he de pasar todo el fin de semana sin verte, resultará intolerable. Si es preciso, iré a Versailles el domingo - lo que sea, pero he de verte. No temas tratarme con frialdad. Me bastará con estar cerca de ti, con mirarte admirado. Te quiero, eso es todo.

 
  
«... Es hermoso amar y ser libre al mismo tiempo....»

Quiero decir que no puedo ser absolutamente leal, no está dentro de lo que soy capaz. Me gustan las mujeres, o la vida, demasiado… No sé cual de las dos cosas. Pero ríe, Anaïs. Me encantaría oírte reír. Eres la única mujer que tiene un sentido de la alegría, una sabia tolerancia; no, es más, parece que me instas a que te traicione. Por eso te amo. Y ¿qué es lo que te lleva a hacer eso, el amor? Es hermoso amar y ser libre al mismo tiempo.

O sé lo que espero de ti, pero es algo parecido a un milagro. Te voy a exigir todo, hasta lo imposible, porque me animas a ello. Eres realmente fuerte. Me gusta incluso tu engaño, tu traición. Me parece aristocrático (¿suena inapropiada la palabra aristocrático en mi boca?).

Sí, Anaïs, pensaba en como traicionarte, pero no puedo. Te deseo. Quiero desnudarte, vulgarizarte un poco… no sé, ay, lo que me digo. Estoy un poco bebido porque tú no te encuentras aquí. Me gustaría dar una palmada y Voilà, ¡Anaïs! Quiero que seas mía, usarte, follarte, enseñarte cosas. No, no siento aprecio por ti, ¡no lo permita Dios! Tal vez quiera hasta humillarte un poco, ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué no me arrodillo ante ti y te adoro? No puedo, te amo alegremente ¿Te gusta eso? Y querida Anaïs, soy tantas cosas. Ves solamente las cosas buenas ahora, o al menos eso es lo que me haces creer. Quiero tenerte al menos un día entero conmigo. Quiero ir a sitios contigo, poseerte. No sabes lo insaciable que soy, ni lo miserable, además de egoísta.

Me he portado bien contigo. Pero te advierto, no soy ningún ángel. Pienso principalmente que estoy un poco borracho. Me voy a la cama; resulta demasiado doloroso permanecer despierto. Soy insaciable. Te pediré que hagas lo imposible. No sé lo que es. Probablemente tú me lo dirás. Eres más rápida que yo. Me encanta tu coño, Anaïs, me vuelve loco. Y tu manera de pronunciar mi nombre. ¡Dios mío, parece irreal! Escucha, estoy muy ebrio. No soporto estar aquí solo. Te necesito. ¿Puedo pedírtelo todo? Puedo ¿Verdad? Ven enseguida y fóllame. Descarga conmigo. Rodéame con las piernas. Caliéntame.

Henry y June. Anaïs Nin (
Diario íntimo


domingo, 22 de julio de 2012

“Los humanos hacen poco. Creen que saben mucho. Los humanos no pueden hacer un árbol” (FIDELIA FIELDING, mohicana, 1904)


  

La naturaleza es un lenguaje y cada nuevo hecho aprendido es una nueva palabra; pero este no es un lenguaje hecho por piezas que cae muerto en el diccionario, sino un lenguaje puesto en conjunto en un sentido significativo y universal. Deseo aprender este lenguaje, no para conocer una nueva gramática, sino para poder leer el gran libro escrito en esa lengua.
Ralph Waldo Emerson

Recién se celebro “El día de la tierra”, como si la tierra necesitara un día, la tierra no es nuestra, sin embargo la compramos y vendemos, la sangramos abriendo minas y pozos, la matamos con nuestros actos e indiferencia, por eso, este año no es Pachamama quien tiene la voz, sino los pobladores originarios de Norteamérica, aquí les dejo con su voz y su fuerza.

Por la tierra, nuestra madre, Tonatzin-Cuatlicuhe., Pachamama.

Alejandro.


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"Todos los seres vivos y todas las plantas obtienen su vida desde el sol. Si no fuera por el sol, no habría oscuridad y nada podría crecer, la tierra estaría sin vida."

Tengo que entregar todas las cosas que el Padre de la Luz, que preside sobre todos nosotros.

Aquellos de nosotros que han venido a hacer un uso regular de la oración no sería más prescindir de él de lo que se negaría aire, los alimentos, o el sol. Y por la misma razón. Cuando nos negamos aire, la luz, o la comida, el cuerpo sufre. Y cuando nos alejamos de la meditación y la oración, del mismo modo que privan a nuestras mentes, nuestras emociones y nuestras intuiciones de un apoyo fundamental y necesario. A medida que el cuerpo puede fallar su objetivo por falta de alimento, por lo que puede el alma. Todos necesitamos la luz de la realidad de Dios, el alimento de su fuerza, y la atmósfera de su gracia.

Como si se extiende en una playa iluminada por el sol, vamos a relajarse y respirar profundamente de la atmósfera espiritual con que la gracia de esta oración que nos rodea. Vamos a estar dispuestos a participar y ser fortalecidos y elevados por el enorme poder espiritual, la belleza y el amor de los cuales estas magníficas palabras son los portadores. Echemos un vistazo sobre el mar y reflexionar sobre lo que es su misterio, y vamos a levantar los ojos al lejano horizonte, más allá de la cual se tratará todas las maravillas aún no se ve.

Okute Teton Sioux

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"Las personas ancianas, después de, literalmente, a amar el suelo y se sentaron o reclinado en el suelo con una sensación de estar cerca de un poder maternal El suelo estaba calmando, el fortalecimiento, la limpieza y la curación"

Al igual que el demacrado explorador, cinturón elaborado en el último gramo de comida, nuestra selección dio en el clavo. Alegría en nuestra liberación de toda una vida de frustración no tenía límites. Padre siente que ha chocado con algo mejor que el oro. Durante un tiempo se puede tratar de abrazar al nuevo tesoro para sí mismo. Él no puede ver a la vez que apenas ha arañado un filón sin límites que pagará dividendos sólo si él lo minas para el resto de su vida e insiste en regalar todo el producto.

Hemos llegado a creer que Él desea que mantener la cabeza en las nubes con él, pero nuestros pies deben estar firmemente plantados en la tierra. Ahí es donde nuestros compañeros de viaje son, y ahí es donde nuestro trabajo se debe hacer. Estas son realidades para nosotros. No hemos encontrado nada incompatible entre una poderosa experiencia espiritual y una vida de utilidad sana y feliz.

Luther Standing Bear Oglala Sioux

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Luther Standing Bear Jefe de la Oglala, Lakota (1905-1939)

"Nosotros no pensamos en las grandes llanuras abiertas, las hermosas colinas, los arroyos serpenteantes con un crecimiento enmarañada, como "salvaje". Sólo que el hombre blanco era la naturaleza de un "desierto" y sólo a él que era “infestado” con “animales” salvajes y personas salvajes. Para nosotros era manso de la Tierra era generosa y estábamos rodeados de las bendiciones del Gran Misterio. "

"Si hoy he tenido una mente joven para dirigir, para comenzar en el camino de la vida, y me enfrenté con el deber de elegir entre el modo natural de mis antepasados y el de la forma actual de la civilización, lo haría, para su bienestar, sin vacilar los pies del niño en el camino de mis antepasados a mí me preocupa que sea un indio”

"Elogios, halagos, los modales exagerados y palabras bonitas, altisonantes no formaban parte de la cortesía Lakota. Maneras excesivas fueron reprimidas como insinceras, y la persona que habla constantemente se considera grosera y desconsiderada. Conversación nunca fue iniciado a la vez, o en una apresurada manera.

"Nadie se apresuró con una pregunta, no importa lo importante, y nadie fue presionado por una respuesta. Una pausa dando tiempo a que el pensamiento era la verdadera forma cortés de iniciar y llevar a cabo una conversación".

"A partir de Wakan Tanka, el Gran Espíritu, vino una gran fuerza unificadora que fluía la vida en ya través de todas las cosas, las flores de las llanuras, los vientos que soplan, rocas, árboles, pájaros, animales - y era la misma fuerza que tenía se inspiró en el primer hombre. Así, todas las cosas eran parientes, y fueron reunidos por el Gran Misterio mismo.

"El parentesco con todas las criaturas de la tierra, el cielo y el agua es un principio real y activo. En el mundo animal y de aves existía un sentimiento de hermandad que mantuvo a los Lakota seguro entre ellos. Y así lo hizo cerca de algunos de los Lakotas llegado a sus plumas y sus amigos peludos que en la verdadera hermandad que hablaban una lengua común.

"Los animales tienen derechos - el derecho de la protección del hombre, el derecho a vivir, el derecho a multiplicarse, el derecho a la libertad y el derecho a la deuda del hombre-y en el reconocimiento de estos derechos no los Lakota esclavizado a un animal y se salvó toda la vida que no era necesario para la alimentación y ropa. Para el animal y el mundo de las aves existía un sentimiento de hermandad que mantenía la caja fuerte Lakota entre ellos. "

"Este concepto de la vida y sus relaciones se humaniza y le dio a los Lakota un amor duradero que llena su ser con la alegría y el misterio de la vida;. Le dio la reverencia por la vida, sino que hizo un lugar para todas las cosas en el esquema de existencia con la misma importancia a todos”.

"Los Lakota podía despreciar a ninguna criatura, pues todos eran de la misma sangre, hecha por la misma mano, y lleno de la esencia del Gran Misterio. En espíritu, los lakota eran humildes y mansos." Bienaventurados los mansos, porque ellos serán heredarán la tierra "- esto era cierto para los Lakota, y de la tierra que heredaron los secretos desde hace mucho tiempo olvidado Su religión era sana, natural y humano".

"El viejo sabio Lakota era Él sabía que el corazón de un hombre alejado de la naturaleza se vuelve duro. Sabía que la falta de respeto para el cultivo, los seres vivos muy pronto conducir a una falta de respeto por los seres humanos también."

"Las personas ancianas, después de, literalmente, amar el suelo, se sentaron o reclinado en el con una sensación de estar cerca de un poder maternal".


El Espíritu que vive DEL INDIO

Por Luther Standing Bear

La cifra de plumas y cubierto de los Indios Americanos ha llegado a simbolizar el continente americano. Él es el hombre que durante siglos ha sido moldeado y esculpido por la misma mano que dieron forma a las montañas, bosques y llanuras, y marcó el curso de sus ríos.

El indio americano es el suelo, ya sea en la región de los bosques, llanuras, pueblos, o mesetas. Él encaja en el paisaje, de la mano que formó el continente también formó al hombre de su entorno. En una ocasión, creció con tanta naturalidad como los girasoles silvestres, sino que pertenece al igual que el búfalo pertenecía.

Con un físico que esté instalado, el hombre desarrolló las habilidades de ajuste - artesanías que hoy se llama América. Y el cuerpo tenía un alma, también formado y moldeado por la mano maestra de la misma armonía. Fuera del enfoque de la India a la existencia llegó una gran libertad - un amor intenso y la absorción de la naturaleza, un respeto por la vida, enriquecer la fe en un Poder Supremo, y los principios de la verdad, la honestidad, la generosidad, la igualdad y la fraternidad ... .

Ser poseedor de una filosofía de adaptación y el arte, es por ellos que el hombre nativo de perpetuar su identidad, el sello que en la historia y el alma de este país - la tierra y el hombre hicieron una.

Al vivir - luchando, perdiendo, meditando, estoy vivo, aspirando, logrando - que él mismo escribió en la evidencia imborrable - una prueba que puede ser, y que a menudo ha sido ignorado, pero nunca totalmente destruida....

El hombre blanco no comprende el indio por la razón que él no entiende los Estados Unidos. Está demasiado lejos de sus procesos formativos. Las raíces del árbol de su vida no han logrado captar la roca y el suelo. El hombre blanco aún está en problemas con los temores primitivos, que aún tiene en su conciencia de los peligros de la frontera de este continente, algunos de sus fortalezas que todavía no haber cedido a sus pasos y sus ojos inquisitivos. El hombre de Europa sigue siendo un extranjero y un extranjero.

Pero el indio el espíritu de la tierra sigue siendo creado, sino que lo será hasta que otros hombres son capaces de lo divino y cumplir con sus ritmos....

Cuando el indio se ha olvidado de la música de sus antepasados, cuando el sonido del tom-tom no es más, cuando la memoria de sus héroes ya no se dijo en la historia estará muerto. Cuando de él se ha tomado todo lo que es suyo, todo lo que ha visualizado en la naturaleza, todo lo que le ha llegado de fuentes infinitas, entonces, en verdad, será un muerto.

ooOOoo

"La Respuesta del Jefe Seathl"



VERSION ORIGINAL (del Dr. Henry A. Smith)

Originalmente publicado en el periódico Seattle Sunday Star, el 29 de octubre de 1887.

El texto fue escrito por un "Dr." Smith, quien tomó notas a medida que el Jefe Seattle hablaba en el dialecto Suquamish de Salish de Pudget Sound central (Lushootseed), y creó este texto en inglés de dichas notas. Smith insistía que su versión "no contenía la gracia y elegancia del original."

En la época de este discurso, era común la creencia entre los blancos lo mismo que entre muchos amerindios, que los americanos nativos se extinguirían.

He allí el cielo que ha llorado lágrimas de compasión sobre mi pueblo durante incontables siglos y que, aunque nos pueda parecer inmutable y eterno, puede cambiar. Hoy está despejado. Mañana puede estar encapotado con nubes.

Mis palabras son como las estrellas que nunca cambian. Cualquier cosa que diga Seattle, el gran jefe en Washington puede confiar en ello tanto como él pueda confiar en el regreso del sol o de las estaciones.

El jefe blanco dice que el Gran Jefe en Washington nos envía saludos de amistad y buena voluntad. Esto es muy amable de su parte ya que sabemos que él necesita poco de nuestra amistad. Son muchas sus gentes. Son como la hierba que cubre vastas praderas. Mi gente es poca. Se asemejan a los pocos árboles que se encuentran esparcidos en una pradera azotada por una tormenta. El gran, y presumo – buen, Jefe Blanco dice que desea comprar nuestra tierra pero que, al mismo tiempo, nos deja suficiente para que vivamos confortablemente. Verdaderamente esto parece ser justo, y aún generoso, ya que el Hombre Rojo no tiene más derechos que él necesite respetar, y la oferta también parece ser sabia ya que no necesitamos más un territorio extenso.

Hubo un tiempo en el que nuestra gente cubría la tierra como las olas en un mar encrespado por el viento cubren el fondo cubierto de conchas, pero ese tiempo hace mucho que desapareció junto con la grandeza de las tribus que ahora son apenas un recuerdo doloroso. No trataré el tema, ni lloraré sobre eso, de nuestra desaparición a tiempo, ni voy a reprochar mis hermanos cara pálida con haberla acelerado, porque también nosotros somos en algo responsables de ella.

La juventud es impulsiva. Cuando nuestros jóvenes se enojan por alguna injusticia real o imaginaria, y se desfiguran sus caras con pintura negra, denotan que sus corazones son negros, y que con frecuencia son crueles e implacables, y nuestros viejos y viejas son incapaces de moderarlos. Así siempre ha sido. Así fue cuando el hombre blanco empezó a empujar a nuestros antepasados hacia el oeste. Pero esperemos que nunca regresen las hostilidades entre nosotros. Tendríamos todo que perder y nada que ganar. Los jóvenes consideran como ganancia a la venganza, aún al costo de sus propias vidas, pero los viejos [que permanecen] en casa en momentos de guerra, y las madres que tienen hijos que perder, saben que no es así.

Nuestro buen padre en Washington—ya que presumo que ahora es nuestro padre al igual que suyo, ya que el Rey George ha movido sus fronteras más hacia el norte—nuestro gran y buen padre, digo, nos envía el mensaje de que si hacemos como él desea, él nos protegerá. Sus bravos guerreros serán para nosotros como una erizada pared de fortaleza, y sus maravillosos barcos de guerra llenarán nuestros puertos, para que nuestros antiguos enemigos más al norte—los Haidas y Tsimshians -- cesen de asustar a nuestras mujeres, niños, y viejos. Realmente él será nuestro padre y nosotros sus hijos.

Pero, ¿puede eso suceder alguna vez? ¡Su Dios no es nuestro Dios! ¡Su Dios ama a su gente y odia a la mía! Él pliega amorosamente sus fuertes brazos protectores alrededor del cara pálida y lo conduce por la mano como un padre conduce a un hijo infante. Pero, Él ha desamparado a Sus hijos Rojos, si realmente son Suyos. Nuestro Dios, el Gran Espíritu, parece que también nos ha abandonado. Su Dios hace que su gente se haga más fuerte cada día. Pronto ellos llenarán todas las tierras.

Nuestro pueblo está menguando como una marea que retrocede rápidamente y que nunca regresará. El Dios del hombre blanco no puede amar a nuestra gente o Él los hubiera protegido. Ellos parecen huérfanos que no tienen dónde buscar ayuda. ¿Cómo, entonces, podemos ser hermanos? ¿Cómo puede su Dios llegar a ser nuestro Dios y renovar nuestra prosperidad y despertar en nosotros sueños de una grandeza que regresa? Si tenemos un Padre Celestial común, Él debe estar parcializado, porque Él vino hacia Sus hijos cara pálida.

Nosotros nunca lo Vimos. Él les dio leyes pero no tuvo palabras para Sus niños rojos cuyas prolíficas multitudes una vez llenaban este vasto continente como las estrellas llenan el firmamento. No; somos dos razas diferentes con orígenes diferentes y destinos separados. Hay muy poco en común entre nosotros.

Para nosotros, las cenizas de nuestros antepasados son sagradas y su lugar de reposo es terreno reverenciado. Ustedes se alejan de las tumbas de sus antepasados y aparentemente sin pena. Su religión fue escrita sobre lápidas de piedra por el dedo de hierro de su Dios para que así ustedes no pudieran olvidar.

El Hombre Rojo nunca podría comprender o recordarlo. Nuestra religión es las tradiciones de nuestros antepasados – los sueños de nuestros hombres viejos, dados en las horas solemnes de la noche por el Gran Espíritu; y las visiones de nuestros jefes, y está escrita en los corazones de nuestra gente.

Sus muertos dejan de amarlos y la tierra natal tan pronto como traspasan los portales de la tumba y vagan más allá de las estrellas. Ellos pronto son olvidados y nunca regresan.

Nuestros muertos nunca olvidan este hermoso mundo que les dio vida. Ellos todavía aman a sus verdes valles, sus rumorosos ríos, sus magníficas montañas, sus apartadas cañadas y lagos y bahías bordeados de verde, y siempre suspiran con un tierno y cariñoso afecto por los seres vivos de corazones solitarios, y con frecuencia regresan del feliz coto de caza para visitarlos, guiarlos, consolarlos, y confortarlos.

Día y noche no pueden convivir. El Hombre Rojo siempre ha rehuido los acercamientos del Hombre Blanco, como la neblina matutina huye antes que aparezca el sol de la mañana. Sin embargo, su proposición parece justa y creo que mi gente la aceptará y se retirará a la reservación que usted le ofrece. Entonces, viviremos separados en paz, ya que las palabras del Gran Jefe Blanco parecen ser las palabras de la naturaleza que hablan a mi gente desde la densa oscuridad.

Importa poco donde pasemos el resto de nuestro días. No serán muchos. La noche del indio promete ser oscura. Ni siquiera una simple estrella revolotea en su horizonte. Vientos de voz triste se lamentan en la distancia. Un triste destino parece estar en el camino del Hombre Rojo, y donde quiera escuchará los pasos que se aproximan de su cruel destructor y se prepara impasiblemente a enfrentar su destino, como hace el antílope herido que escucha los próximos pasos del cazador.

Unas pocas lunas más, unos pocos inviernos más, y ninguno de los descendientes de los poderosos espíritus que alguna vez se movían por esta amplia tierra o vivían en hogares felices, protegidos por el Gran Espíritu, permanecerán para llorar sobre las tumbas de un pueblo que una vez fue más poderoso y con más esperanzas que el suyo.

Pero, ¿por qué debo llorar sobre el destino a destiempo de mi pueblo? Tribus siguen a tribus, y naciones siguen a naciones, como las olas del mar. Es el orden de la naturaleza, y lamentarse es inútil. Su momento de decadencia puede estar distante, pero seguramente llegará, porque aún el Hombre Blanco cuyo Dios caminó y habló con él como un amigo a otro, no puede estar exonerado del destino común. Puede que seamos hermanos, después de todo. Veremos.

Estudiaremos su proposición y cuando hayamos decidido, se lo haremos saber. Pero, si la aceptamos, yo aquí y ahora pongo esta condición, que no se nos niegue el privilegio, sin molestarnos, de visitar en cualquier momento las tumbas de nuestros ancestros, amigos, e hijos. Cada parte de este suelo es sagrado en la consideración de mi pueblo. Cada ladera, cada valle, cada pradera y huerto, ha sido consagrada por algún triste o feliz evento en días hace tiempo desaparecidos.

Aún las rocas, que parecen ser mudas y muertas ya que se tuestan en sol a lo largo de la costa silenciosa, están llenas con las memorias de eventos excitantes conectados con las vidas de mi gente, y el mismo polvo sobre el cual ustedes se encuentran responde con más amor y nuestros pies desnudos son conscientes del roce benévolo, debido a que ha sido enriquecido por la vida de nuestros antepasados.

Los difuntos guerreros, las afables madres, las alegres y felices doncellas, y aún los niños que vivieron aquí y se regocijaron aquí por una breve estación, amarán estas soledades sombrías y, durante la caída de la tarde, ellos recibirán a los tenebrosos espíritus que regresan.

Y, cuando el último Hombre Rojo haya perecido, y la memoria de mi tribu se haya convertido en un mito entre el Hombre Blanco, estas playas estarán repletas de muertos invisibles de mi tribu, y cuando los hijos de sus hijos se crean solos en el campo, la tienda, el taller, en la carretera, o en el silencio de los bosques sin senderos, ellos no estarán solos. En toda la tierra no hay lugar dedicado a la soledad. En la noche, cuando las calles de sus ciudades y pueblos estén silenciosas y ustedes crean que estén desiertas, ellas estarán atestadas con los huéspedes que regresan y que una vez las llenaban y que todavía aman esta hermosa tierra. El Hombre Blanco nunca estará solo.

Que él sea justo y trate amablemente a mi gente, porque los muertos no son impotentes.

ooOOoo


Mensaje final para lo que hay que hacer.

Cacique Hopi Dan Evehema.

Si tu tienes una manera de difundir la verdad, a través de los periódicos, radio, libros, reuniones con gente poderosa, de decir la verdad diles lo que sabemos que es verdad. Diles lo que hemos visto aquí, lo que nos han oído decir, lo que has visto con tus propios ojos. De esta manera, si caemos, se diga que tratamos, a la derecha hasta el final, para aferrarse a la senda de la paz como fuimos instruidos originalmente para hacer por el Gran Espíritu.

En caso de que realmente tenga éxito, todos se darán cuenta de nuestros errores del pasado y volver a la verdadera ruta de vida en armonía como hermanos y hermanas, compartiendo nuestra madre, la tierra con todos los demás seres vivos. De esta manera se podría crear un mundo nuevo. Un mundo que estaría encabezada por el Gran Espíritu y nuestra madre proveerá la abundancia y felicidad para todos.

Dios te bendiga, cada uno de ustedes y saber que nuestras oraciones por la paz cumplir la suya, como los amaneceres y atardeceres. Que el Gran Espíritu de forma segura en el camino del amor, la paz y la libertad de Dios en la Madre Tierra. Que los santos ancestros de amor y luz a mantenerse a salvo en su tierra y sus hogares. Ore para que Dios te dé algo importante que hacer en esta gran obra que se encuentra por delante de todos nosotros para traer paz a la tierra.

Nosotros los Hopi aún mantenemos las tablas de piedra sagradas y ahora esperamos la venida de nuestro Verdadero Hermano Blanco y otros seriamente dispuestos a trabajar por la paz del Creador en la tierra.

Sea así, mis hijos, debéis tener buenos pensamientos de paz y unión. Paz para toda la vida en la tierra y paz unos con otros en nuestros hogares, familias y países. No somos tan diferentes en los ojos del Creador. El mismo sol alumbra con su gran Padre de amor en cada uno de nosotros todos los días al igual que la Madre Tierra se prepara el sustento de nuestra mesa, ¿no?

Somos uno, después de todo

Dan Evehema murió el 15 de enero de 1999 en la edad de 108 años

"La luz que enceguece nuestros ojos es oscuridad para nosotros. Sólo alborea el día para el cual estamos despiertos. Hay aún muchos días para amanecer. El sol no es sino una estrella de la mañana".
Henry David Thoreau.

Los humanos hacen poco. Creen que saben mucho. Los humanos no pueden hacer un árbol”
(FIDELIA FIELDING, mohicana, 1904)




domingo, 15 de julio de 2012

Los dioses se fueron



Cuando los Dioses se fueron…

Reverencia a las fuerzas que no ves, que no puedes coger, que no puedes oler.
Reverencia esas fuerzas, porque te muestran el camino correcto.
Proverbio Mexica

 Y todo esto pasó con nosotros. Nosotros lo vimos, nosotros lo admiramos: con esta lamentosa y triste suerte nos vimos angustiados.

En los caminos yacen dardos rotos,
los cabellos están esparcidos.
Destechadas están las casas,
enrojecidos tienen sus muros.

Gusanos pululan por calles y plazas,
y en las paredes están los sesos.
Rojas están las aguas, están comoteñidas,
y cuando las bebimos, es como si bebiéramos agua
de salitre.
 
Golpeábamos, en tanto, los muros de adobe,
y era nuestra herencia una red de agujeros.
Con los escudos fue su resguardo, pero
ni con escudos puede ser sostenida su soledad.

Hemos comido palos de colorín (eritrina),
hemos masticado grama salitrosa,
piedras de adobe, lagartijas, ratones, tierra
en polvo, gusanos.
 
Comimos la carne apenas sobre el fuego estaba puesta. Cuando estaba
cocida la carne de allí la arrebataban, en el fuego mismo, la comían.
Se nos puso precio. Precio del joven, del sacerdote, del niño y de la
doncella. Basta: de un pobre era el precio sólo dos puñados de maíz, sólo
diez tortas de mosco; sólo era nuestro precio veinte tortas de grama
salitrosa.

Oro, jades, mantas ricas, plumajes de quetzal, todo eso que es precioso,
en nada fue estimado.

Solamente se echó fuera del mercado a la gente cuando allí se colocó la
catapulta.

Ahora bien, a Cuauhtémoc le llevaban los cautivos. No quedan así. Los
que llevan a los cautivos son los capitanes de Tlacatecco. De un lado y de
otro les abren el vientre. Les abría el vientre Cuauhtemoctzin en persona
y por sí mismo.

Anónimo Mexica

 


Yo no sé mi verdadero nombre, lo desconozco, estoy en este mundo como un fantasma, siento el dolor y la alegría, pero soy sólo una sombra que se desliza sin rumbo ni sentido, yo no tengo nombre.

Los hombres blancos, los que nos quitaron todo, los que nos dejaron desnudos, nos despojaron de nuestras tierras, de nuestros soberanos, de nuestra historia, de nuestros libros sagrados, de nuestros dioses, de nuestros nombres, no nos dejaron nada, somos sombras, solo sombras.

Mis ancestros no me pueden ver ni estar conmigo, mi madre no sabe que existo a pesar que me pario, mi padre no me ve ni me escucha, ellos no están ni hablan conmigo.

Ya no suenan los atabales ni las chirimías, ya no se danza en el templo, ya no hay templo, ya no hay dioses, estamos tan solos, tan olvidados en la tierra.

El Calmecac ya no enseña a los jóvenes, los sacerdotes fueron muertos después de haberlos torturado, las mujeres son usadas una y otra vez por los hombres blancos, después las botan, porque para ellos ya no existen.

Los hijos que ellos procrean con nuestras hijas, madres, hermanas, esposas, solo son desechos sin importancia, sus llantos y los de sus madres llenan las noches.

Los templos y los palacios, la casa de los animales, el tiangûis ya no existen, con sus piedras construyen sus casas y palacios, sus iglesias, nosotros quitamos las piedras para que tampoco hablen y así las llevamos para sus construcciones.

Nuestros Dioses se fueron, los arrojaron del Anahuac y de toda la tierra, ya no esta Tonatzin, nuestra madre, ni Tezcatlipoca, el del espejo humeante, ni Huitchilopotztli, el colibrí izquierdo, Quetzalcoatl tampoco esta, él, el conquistador nos engaño, el se dijo ser la serpiente emplumada y solo fue la mentira y la traición lo que de su boca salió.

Y nuestra señora Cuatlicue la de la falda de serpientes, la del collar de corazones, la de los pies de tierra se ha ido a Aztlán para siempre.

Ya no alimentamos al sol, ni a los demás Dioses, ya no podemos ayudar a la creación para que siga existiendo la tierra, el viento, la lluvia, ya no honramos a nuestros Dioses.

El que habla, el señor de la palabra, nuestro Tlatoani ya no habla, a nuestro señor Moctecuhzoma lo mataron atravesándole una espada por las nalgas ante nuestros ojos que ya no querían ver, nuestro señor Cuitlahuac la maldad de ellos lo lleno de postulas y murió ante Tlaloc y Huichilopotztli, su mano antes firme de señor, sacerdote y guerrero no logro hacer que el pedernal abriera el pecho del mensajero a los dioses, ellos no oyeron nuestro mensaje, nuestra rabia, nuestra desesperación.

No solo la ciudad ha quedado destruida, ellos, los blancos quieren más, son insaciables, como sus lebreles y mastines, bestias que destruyen y devoran.

Yo ya no tengo un nombre verdadero, ellos me pusieron un nombre y me arrojaron agua, ellos me quitaron mi pasado y el de mi pueblo, ahora soy como ellos, pero yo se, solo yo se que volveré a encontrar mi nombre verdadero y entonces volveré a ser libre, seré un colibrí.

Alejandro










viernes, 13 de julio de 2012

Bab Aziz de Sufies y Derviches

Allá por los años 80´s me interese y de ahí mi interés ha ido aumentando en la poesía árabe, de la cual ya he compartido en este Blog algunas de las poesías que más me gustan, poco a poco fui internándome en ese mundo nuevo para mí, pero del cual alguno de mis antepasados vivió en Al-Ándalus, así me encontré con los Sufis, esa estructura de pensamiento que leva al hombre a encontrar a Dios, hombres sabios muchos Sufies, también descubri a los Derviches

Los derviches (del persa darvīsh, “mendigo”) son, en el sentido más habitual de la palabra, un miembro de una tariqa (cofradíareligiosa musulmana de carácter ascético o místico–sufí-). También designa, en Irán y Turquía particularmente, a un religioso mendicante, que en árabe se llama faqīr. En Marruecos y Argelia se usa más comúnmente la palabra ijwān (“hermanos”) para designar a los miembros de una cofradía, ellos a través de la danza, girando con sus largos y holgados atuendos giran para encontrar a Dios, su cabeza se apoya en el hombro derecho, sus brazos extendidos, la mano derecha hacia arriba y la izquierda hacia abajo, así sin que nada interrumpa fluye desde el cosmos lo divino que se recibe del lado derecho y se vierte en la tierra las bendiciendo a su derredor con la mano izquierda.



Hoy les quiero compartir un poco de ese mundo Sufi que es bellísimo, primero con un breve texto, un par de poemas y después con una bella película, un film que está hecho para ver y entender, para entender y aprender, para aprender y pensar BabAziz, el sabio sufí”, la música es como la cinta misma, extraordinaria, su autor Armand Amar, dirige Nacer Khemir, tunecino de origen, que disfruten.

Alejandro.

 ooOOoo
El islam representa la aceptación y sometimiento ante Dios.

La palabra árabe Allah, castellanizada como Alá, significa “Dios” y su etimología es la misma de la palabra semítica Él, con la que se nombra a Dios en la Biblia, el Islam se construye sobre sus cinco pilares


  • La profesión de fe, es decir, aceptar el principio básico de que sólo hay un Dios y que Mahoma es el último y más importante de sus profetas
  • La oración.
  • El zakat o azaque (traducido a veces como limosna), es decir, compartir los recursos con los necesitados.
  • El ayuno en el mes de ramadán.
  • La peregrinación a la Meca (para quien pueda) al menos una vez en la vida.

Mahoma dijo que Dios tenía 99 nombres; en este versículo del Corán se mencionan algunos: Es Alá "no hay más Dios que Dios", el Conocedor de lo oculto y de lo patente. Es el Compasivo, el Misericordioso. Es Alá "no hay más dios que Dios", el Rey, el Santísimo, la Paz, Quien da Seguridad, el Custodio, el Poderoso, el Fuerte, el Sumo. ¡Gloria a Alá! ¡Está por encima de lo que Le asocian! Es Allhá, el Creador, el Hacedor, el Formador. Posee los nombres más bellos. Lo que está en los cielos y en la tierra Le glorifica. Es el Poderoso, el Sabio
Corán 59:22-24.18

El sufismono es una rama, sino una derivación esotérica del islam. Distintas cofradías y órdenes practican esta versión del islam. El sufismo, si bien está asociado al islam como mística, es el camino de la práctica del tercer aspecto del islam, el ihsan o perfección espiritual.


El Sufismo es una experiencia y una forma de vida. Es una tradición de iluminación que lleva adelante la verdad esencial a través del tiempo. Tradición que, sin embargo, debe ser concebida en un sentido vital y dinámico. Su expresión no debe permanecer limitada a las formas religiosas y culturales del pasado. La verdad del Sufismo requiere reformulación y expresión nueva en cada época.

Es y seguirá siendo una crítica al espíritu mundano- gracias al cual nace todo lo que nos hace olvidadizos de la Divina Realidad. Es y debe ser una vía de escape del laberinto de una cultura materialista en bancarrota. Más importante, sin embargo, es una invitación a lo significativo y al bienestar.

El llamado del Sufismo a la universalidad se basa en el amplio reconocimiento de la existencia de un sólo Dios, el Dios de todas las personas y de todas las verdaderas religiones. El Sufismo entiende ser la sabiduría hecha realidad por los grandes profetas.

Comenzando con sus raíces en el tiempo de Muhammad, el Sufismo ha crecido orgánicamente como un árbol de muchas ramas. Un Sufí, en algunos casos, puede ser iniciado en más de una rama para recibir la gracia (baraka) y conocimientos de determinadas órdenes.

Entre los Sufis el carisma tiene valor en cuanto puede atar corazones de estudiantes a un ser humano que representa la verdad de la enseñanza, pero existen muchas salvaguardias para recordarles a todos que el culto a la personalidad y el orgullo excesivo por la propia afiliación son formas de idolatría, es decir, un gran pecado.

Si hay una verdad central que el Sufismo distingue, es la unidad de ser, el hecho de que estamos integrados con lo Divino. Esta es una verdad que nuestra era está en inmejorable posición de apreciar- emocionalmente, debido a la contracción del mundo gracias a las comunicaciones y el transporte, e intelectualmente, debido a los desarrollos de la física moderna. Somos Uno: una comunidad, una ecología, un universo, un ser. Si es que hay una verdad digna de ese nombre, es que formamos un todo con la Verdad, que no estamos separados de ella. El Sufismo tiene que ver con la comprensión de la corriente de amor que corre a través de toda forma de vida, con la unidad detrás de las formas.

Si es que el Sufismo tiene un método central, éste es el del desarrollo de la presencia y del amor. Sólo la presencia puede despertarnos de nuestra esclavitud respecto del mundo y de nuestros propios procesos sicológicos, y sólo el amor cósmico puede abarcar lo Divino. El amor es la más alta activación de la inteligencia, pues sin él nada grande se lograría, ya sea espiritualmente, artísticamente, socialmente, o científicamente.

El Sufismo es el atributo de aquellos que aman. Los amantes son personas que son purificadas por el amor, libres de sí mismas y de sus propias cualidades y completamente atentas al Amado. En otras palabras los Sufis no están inmersos en el servicio por alguna cualidad propia, pues ellos ven todo lo que son y tienen como perteneciente a la Fuente. Un antiguo Sufí, Shebli, decía: " El Sufí no ve nada más que a Dios en los dos mundos"

Abu Muhammad Mutaish dice: “El Sufi es aquel cuyo pensamiento va al mismo paso que su pie, es decir, está enteramente presente: su alma está donde su cuerpo está, y su cuerpo donde su alma está, y su alma donde su pie está, y su pie donde su alma está. Este es el signo de la presencia sin ausencia. Otros dicen lo contrario:‘El está ausente de sí mismo pero presente ante Dios’. No es así: el está presente consigo mismo y con Dios”

El verdadero Sufí es aquel que no reclama para sí ninguna virtud ni verdad, sino que vive una vida de presencia y amor abnegado. Más importante que lo que creemos es la forma en que vivimos.

La brisa de la mañana
guarda secretos para ti
no te vayas a dormir.
Debes pedir lo que realmente quieres
No te vayas a dormir.
La gente va y viene a través del umbral
Donde los dos mundos se tocan
No te vayas a dormir


Ahí afuera, mas allá de ideas de bien o mal, hay un lugar

Nos vemos ahí.
Cuando el alma yace sobre la yerba
El mundo esta demasiado lleno para hablar de él
Las ideas, el lenguaje, incluso la frase "cada uno"
No tienen sentido