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viernes, 17 de julio de 2015

Poetas y poemas gringos que son parte de mi.



En general la poesía gringa me gusta, sobre todo lo de la época Beat hasta la actualidad, creo que con excepción de Whitman todos reflejan su condición, su desengaño, ninguno es bucólico, es la ruptura, esa que permitió el Bip-Bop en el jazz, no es esa idea romántica (y a veces cursi, pero sabrosa) a la que estamos acostumbrados, es dura, urbana, seca, sólida y a la vez suave, dulce, hace cimbrar el alma y la vida.

Hoy les comparto algunos de mis poetas gringos y de sus poemas favoritos, espero que les gusten y no los rechacen por su brutalidad, sino que los valoren por su elocuencia, termino diciendo con León Felipe “el poeta escribe desde el lugar preciso del alma del hombre”.

Alejandro,
 ooOoo
  
No te detengas
Walt Whitman, Hojas de hierba

Surgirá un nuevo orden
y sus hombres serán
los sacerdotes del hombre,
y cada hombre será
su propio sacerdote.

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas...



Canto A MI MISMO
Walt Whitman, fragmentos.

“Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también” (Poema 1)

Quédate conmigo hoy,
vive conmigo un día y una noche
y te mostraré el origen de todos los poemas.
Tendrás entonces todo cuanto de grande hay en la tierra y en el sol
y nada tomarás ya de segunda o tercera mano,
ni mirarás más por los ojos de los muertos,
ni te nutrirás con el espectro de los libros.
Tampoco contemplarás el mundo con mis ojos
ni tocarás las cosas con mis manos.
Aprenderás a escuchar en todas direcciones
y dejarás que la esencia del Universo se filtre por tu ser. (Poema 2)

 “Muero con el moribundo
y nazco con el niño que recogen los pañales.
Yo no soy sólo esto que se alarga entre mi sobrero y mis zapatos.
Mira atentamente la pluralidad del universo:
nada es igual y todo es bueno.
Buena es la tierra,
buenos los astros….
y las estrellas subalternas también” (Poema 7)

“Yo no sé lo que aún no hemos sufrido y lo que aún nos aguarda más allá,
pero sé que llegará de una manera inexorable.
Nos tendrá en cuenta a todos:
a los que pasan corriendo
y a los que se quedan sentados.
No se olvidará de ninguno” (Poema 43)

Antes de que mi madre me pariese,
generaciones me condujeron.
Mi embrión nunca ha estado dormido ni enterrado.
Por él la nebulosa se cuajó en una estrella,
y par que en ellos descansase
se apiñaron los enormes y lentos estratos geológicos.
Arboles inmensos le dieron su sustento
y saurios monstruosos lo transportaron en sus fauces y lo depositaron con cuidado.
Todas las fuerzas del universo
han trabajado sin descanso y obedientes para completarme y deleitarme…..
Y ahora estoy aquí, ¡miradme!
en este sitio,
con mi alma robusta y vigorosa. (Poema 44)

(He oído cuanto se ha dicho sobre el universo,
todo cuanto se ha dicho desde hace miles de años,
y no está mal hasta ahora……. pero ¿es eso bastante?
Vengo a darme a todos
y a engrandecer a todos.
A pisarle la oferta al ganguero
y a pujar, desde el principio, más alto que ninguno en la subasta, (Poema 46)

Si no me encuentras en seguida,
no te desanimes;
si no estoy en aquel sitio,
búscame en otro.
Te espero……..,
en algún sitio estoy esperándote. (Poema 52)

ooOoo

RECOGIENDO MARAVILLA
Allen Ginsberg

Ten cuidado, no estás en el país de las maravillas
he escuchado hace tiempo la extraña locura creciendo en tu alma
pero eres afortunado en tu ignorancia
en tu aislamiento
tú que has sufrido
encuentra dónde se esconde el amor
da, comparte, pierde
para que no muramos, sin florecer.

ooOoo

aullido (extracto)
Allen Ginsberg
Para Carl Salomón
I
Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas,
arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo,
hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con el estrellado dínamo de la maquinaria nocturna,
que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz,
que desnudaron sus cerebros ante el cielo bajo el El y vieron ángeles mahometanos tambaleándose sobre techos iluminados,
que pasaron por las universidades con radiantes ojos imperturbables alucinando Arkansas y tragedia en la luz de Blake entre los maestros de la guerra,
que fueron expulsados de las academias por locos y por publicar odas obscenas en las ventanas de la calavera,
que se acurrucaron en ropa interior en habitaciones sin afeitar, quemando su dinero en papeleras y escuchando al Terror a través del muro,
que fueron arrestados por sus barbas púbicas regresando por Laredo con un cinturón de marihuana hacia Nueva York,
que comieron fuego en hoteles de pintura o bebieron trementina en Paradise Alley, muerte, o sometieron sus torsos a un purgatorio noche tras noche,

ooOoo
 
Canción de amor de la joven loca
Sylvia Plath

Cierro los ojos y el mundo muere;
Levanto los párpados y nace todo nuevamente.
(Creo que te inventé en mi mente).

Las estrellas salen valseando en azul y rojo,
Sin sentir galopa la negrura:
Cierro los ojos y el mundo muere.

Soñé que me hechizabas en la cama
Cantabas el sonido de la luna, me besabas locamente.
(Creo que te inventé en mi mente).

Dios cae del cielo, las llamas del infierno se debilitan:
Escapan serafines y soldados de Satán:
Cierro los ojos y el mundo muere.

Imaginé que volverías como dijiste,
Pero crecí y olvidé tu nombre.
(Creo que te inventé en mi mente).

Debí haber amado al pájaro de trueno, no a ti;
Al menos cuando la primavera llega ruge nuevamente.
Cierro los ojos y el mundo muere.
(Creo que te inventé en mi mente).



Papi
Sylvia Plath

No servís, no servís
más, zapato negro
donde viví como un pie
treinta años, pobrecita y blanca,
atreviéndome apenas a respirar o a hacer achís.

Papi, hubiera tenido que matarte.
Te moriste antes de que tuviera tiempo
pesado como mármol, una bolsa llena de Dios,
estatua implacable con un dedo del pie
gris y grande como una foca de Frisco

y una cabeza donde el Atlántico caprichoso
se vierte, verde arveja sobre azul,
en las aguas de la hermosa Nauset.
Yo rezaba para recuperarte.
Ach, du.

En la lengua alemana, en el pueblo polaco
pasado por la aplanadora
de guerras, guerras y más guerras.
Pero el nombre del pueblo es vulgar.
Según mi amigo polaco

hay una docena o dos.
Así que nunca pude decir dónde
pusiste tu pie, tu raíz,
nunca pude hablarte.
La lengua se me atoraba en la boca.

Se me atoraba en una trampa de alambre de púas.
Ich, ich, ich, ich,
apenas podía hablar.
Te veía en todos los alemanes.
Y el idioma obsceno

una locomotora, una locomotora,
escupiéndome como a una judía.
Una judía para Dachau, para Auschwitz, para Belsen.
Empecé a hablar como judía.
Creo que bien podría ser judía.

Ni las nieves del Tirol, ni la cerveza rubia de Viena
son tan puras y genuinas.
Yo, con mi antepasada gitana, mi mala suerte
y mi mazo de tarot, y mi mazo de tarot
puedo ser un poco judía.

Siempre te tuve miedo,
con tu Luftwaffe y tu argot.
Y tu bigote pulcro
Y tu ojo ario, azul brillante.
Oh vos, Hombre Panzer, hombre-panzer-

No Dios, sino una esvástica
tan negra que ningún cielo se puede filtrar.
Toda mujer adora a un fascista,
la bota en la cara, el corazón bruto,
bruto, de un bruto como vos.

Estás al lado del pizarrón, papi,
en la foto que tengo,
con una hendidura en el mentón en lugar de en el pie
pero no por eso menos diablo, no,
ni menos el hombre negro que de un mordisco

partió en dos mi lindo corazón rojo.
Tenía diez años cuando te enterraron.
A los veinte, traté de morirme yo
y volver, volver, volver con vos.
Creí que incluso los huesos servirían.

Pero me sacaron de la bolsa,
y me volvieron a unir, con pegamento.
Después ya supe qué hacer.
Me hice una miniatura de vos,
un hombre de negro con un aire Meinkampf

amante del potro y la tortura.
Y dije sí, sí, acepto.
Así que, papi, por fin, se terminó.
El teléfono negro está arrancado de raíz,
las voces en él no quitan los gusanos.

Quien mata a un hombre, mata a dos
El vampiro que dijo ser vos
y me chupó la sangre un año,
siete años, si te interesa.
Papi, ya podéis ir a acostarte.

Hay una estaca en tu corazón gordo y negro
y a los del pueblo nunca les caíste en gracia.
Están bailando y pisoteándote.
Siempre supieron que eras vos.
Papi, papi, hijo de puta, se terminó.

ooOoo

Poema
Jean-Louis (Jack) Kerouac
Claramente
vi
el esqueleto debajo
de
todo
este
espectáculo
de la personalidad
¿qué queda
de un hombre y de todo su orgullo
sino sus huesos?
Y todos sus sandwiches nocturnos
perdidos…
y las bañaderas repletas de licor
que atravesaron su garganta
…huesos—Él se desanima
en la sepultura,
sus rasgos faciales
transformados por los gusanos
*
*
*
*
de él
no escucharás
palabra alguna


Poema
Jean-Louis (Jack) Kerouac

Exijo que la raza humana
deje de multiplicar su especie
y se humille
lo advierto

Y como castigo & recompensa
por hacer este alegato sé
que renaceré
el último ser humano
Todos los demás muertos y yo
una anciana errando por la tierra
gimiendo en cuevas
durmiendo sobre harapos

Y a veces charlo, a veces
rezo, a veces lloro, como & guiso
en mi pequeña cocina
del rincón
"En cierto modo siempre lo supe"
digo
Y una mañana no me levanto de los harapos


ooOoo

flotando en el viento
Bob Dylan (Robert Allen Zimmerman)

¿Cuántos caminos debe recorrer un hombre
Antes de que le llaméis hombre?
¿Cuántos mares debe surcar la blanca paloma
Antes de dormir sobre la arena?
¿Cuántas veces deben volar las balas de cañón
Antes de ser prohibidas para siempre?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
La respuesta está flotando en el viento,

¿Cuántas veces debe un hombre mirar hacia arriba
Para poder ver el cielo?
¿Cuántos oídos debe tener un hombre
Para poder oír a la gente llorar?
¿Cuántas muertes serán necesarias para que comprenda
Que ya ha habido demasiados muertos?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
La respuesta está flotando en el viento,

¿Cuántos años puede permanecer una montaña
Antes de ser arrastrada al mar?
¿Cuántos años pueden algunas gentes vivir
Antes de conocer la libertad?
¿Cuántas veces puede un hombre volver la cabeza
fingiendo no ver nada?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
La respuesta está flotando en el viento.

Hace mucho tiempo, muy lejos...
Bob Dylan (Robert Allen Zimmerman)

Predicar sobre la paz y la hermandad
¡Oh!, ¡cuál puede llegar a ser el precio!
Un hombre lo hizo hace ya mucho tiempo
y le colgaron de una cruz.

Hace mucho tiempo, muy lejos,
Estas cosas ya no pasan hoy en día.

Las cadenas de esclavos
Se arrastraban por el suelo
Con las cabezas y los corazones agachados
Pero esto fue en tiempos de Lincoln
Y eso fue hace mucho tiempo.

Hace mucho tiempo, muy lejos
Cosas como ésta ya no pasan hoy en día.

Las armas de guerra se dispararon salvajemente
El mundo entero sangró 
Los cuerpos de los hombres flotaron en las orillas
De océanos de barro.

Hace mucho tiempo, muy lejos,
Cosas como ésta ya no pasan hoy en día.

Un hombre tenía mucho dinero
Otro no tenía ni para comer
Un hombre vivía como un rey
El otro mendigaba en la calle

Hace mucho tiempo, muy lejos
Estas cosas ya no pasan hoy en día.

Un hombre murió por un cuchillo muy afilado
Un hombre murió por la bala de un rifle
Un hombre murió de tristeza
Al ver el linchamiento de su hijo

Hace mucho tiempo, muy lejos
Cosas como ésta ya no pasan hoy en día.

Los gladiadores se mataban los unos a los otros
Esto fue en tiempos de los romanos
La gente les vitoreaba con los ojos inyectados en sangre
Mientras los ojos y la mente se cegaban

Hace mucho tiempo, muy lejos
Cosas como ésta ya no pasan hoy en día.

Y hablar de paz y hermandad
¡Cuál puede llegar a ser el precio!
Un hombre lo hizo hace mucho tiempo
y le colgaron de una cruz.

Hace mucho tiempo, muy lejos
Cosas como ésta ya no pasan hoy en día. ¿No?


viernes, 24 de octubre de 2014

Nostalgia de la historia, los muertos y otros poemas, día de muertos

Yo he visto la vida, sin embargo nunca la he sentido, tan solo soy el Omega, el fin, el camino termina en mí, yo soy quien corta el hilo, yo soy quien conduce la barca y al que se le da el óbolo en la Estigia.

Yo estoy aquí, a tu lado, todo el tiempo, todos los días, a cada minuto, a cada día, cada acto de tu vida, cada momento, yo estoy ahí, contigo, junto a ti, caminando al lado tuyo.

Cuando debes de cerrar el libro de la vida, yo soy la última letra, la última hoja, pero tú, tu empuñas la pluma, tu escribes.

Hoy que todo se llena de mí, la sangre que riega la tierra, el polvo que llega a los ojos, esa la haces tú, tu destruyes, tu depredas, tu, eso, lo haces tú, tu ambición, tu vanidad, tu megalomanía, tu ceguera, tu quemas las ideas y los niños, las piras arden, la vida se va, tú lo haces, la impunidad eres tú, la injusticia eres tú, la indiferencia eres tú, el silencio, el silencio y sigues caminando sin ver, sin sentir, sin indignarte.

Yo, yo solo soy el punto del final, ese que tú colocas o que la vida pinta.

Honra la muerte como lo que es, tu única compañera, honra la vida como lo que es, tu única oportunidad de ser feliz, la esperanza de que lo único que tenemos es la vida, lo único que tienes es tu derecho inalienable de vivir, de ser feliz, de buscar que todos lo sean, de luchar, de no permitir, de no callar, de no cerrar los ojos ni los oidos, de gritar y decir fuerte sin miedo.




"Cuántas posibles muertes dará a la vida o al olvido"

Jorge Luis Borges
Fuente: Pacarina del Sur - http://www.pacarinadelsur.com/home/oleajes/58-olvido-y-memoria-tomochic-de-heriberto-frias - Prohibida su reproducción sin citar el origen.


Solo la muerte
Pablo Neruda

Hay cementerios solos,
tumbas llenas de huesos sin sonido,
el corazón pasando un túnel
oscuro, oscuro, oscuro,
como un naufragio hacia adentro nos morimos,
como ahogarnos en el corazón,
como irnos cayendo desde la piel del alma.

Hay cadáveres,
hay pies de pegajosa losa fría,
hay la muerte en los huesos,
como un sonido puro,
como un ladrido de perro,
saliendo de ciertas campanas, de ciertas tumbas,
creciendo en la humedad como el llanto o la lluvia.

Yo veo, solo, a veces,
ataúdes a vela
zarpar con difuntos pálidos, con mujeres de trenzas muertas,
con panaderos blancos como ángeles,
con niñas pensativas casadas con notarios,
ataúdes subiendo el río vertical de los muertos,
el río morado,
hacia arriba, con las velas hinchadas por el sonido de la muerte,
hinchadas por el sonido silencioso de la muerte.

A lo sonoro llega la muerte
como un zapato sin pie, como un traje sin hombre,
llega a golpear con un anillo sin piedra y sin dedo,
llega a gritar sin boca, sin lengua, sin garganta.

Sin embargo sus pasos suenan
y su vestido suena, callado como un árbol.

Yo no sé, yo conozco poco, yo apenas veo,
pero creo que su canto tiene color de violetas húmedas,
de violetas acostumbradas a la tierra,
porque la cara de la muerte es verde,
y la mirada de la muerte es verde,
con la aguda humedad de una hoja de violeta
y su grave color de invierno exasperado.

Pero la muerte va también por el mundo vestida de escoba,
lame el suelo buscando difuntos;
la muerte está en la escoba,
en la lengua de la muerte buscando muertos,
es la aguja de la muerte buscando hilo.

La muerte está en los catres:
en los colchones lentos, en las frazadas negras
vive tendida, y de repente sopla:
sopla un sonido oscuro que hincha sábanas,
y hay camas navegando a un puerto
en donde está esperando, vestida de almirante.
 
"Yo nací un día en que Dios estuvo enfermo, grave"

Cesar Vallejo.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... ¡pobre! Vuelve los ojos,
como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido se empoza,
como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!

 
EL RECLUTA

José Asunción Silva


Hasta que manos piadosas
Algún sepulcro le dieron,
Al bajar de la cañada
Junto á las matas de helecho,
Destrozada la cabeza
Por una bala de remington;
Con la blusa de bayeta
Y la camisa de lienzo,

Un escapulario santo
Colgado al huesoso cuello,
Los pantalones de manta
Manchados de barro fresco,
Las rudas manos crispadas,
Los ojos aún abiertos,
Y la sangre, ya viscosa,
Pegándole los cabellos,
Estuvo toda la noche
De aquel combate sangriento
Abandonado el cadáver
Del pobre recluta muerto.

Su nombre ?... Un oscuro nombre...
Difunto Fuan Abudelo,
Cuando hablan de la campaña
Lo nombran los compañeros...
Su madre ?... Una pobre madre,
Que en el rancho, al pie del cerro,
Abandonada y estúpida
Pasa los días inciertos.
Su vida ?...Una oscura vida,
La vida vaga de un cuerpo,
Que fué tranquila y sin odios
Hasta en el cuartel infecto,
Do penetrado de frío,
Que le calaba los huesos
Y que tiritar le hacia
Bajo el bayetón deshecho,
Conoció toda la angustia
De largas noches sin sueño,

Y de tristes soledades,
El pobre recluta muerto.

Los soldados que seguían
En titánicos esfuerzos,
De Egipto á los arenales
Y de Rusia á los desiertos,
Al hombre de ojos de águila
Y de caprichos de hierro,
Tenían tras del reñido
Batallar, largo y supremo,
En cada voz, un halago,
En cada mandato, un premio.
Mas del Capitán Londoño,
Que fué su Jefe en el Cuerpo,
Sólo conoció dos órdenes
De detención y de cepo,
Un planazo en las espaldas
Y el modo de gritar-juego!
Hasta la tarde en que, herido
En el combate siniestro,
Cayó, gritando-¡adíós, mama!
El pobre recluta muerto.

 
"El espejo":
Omar Ortiz
No es verdad que los ojos sean el espejo del alma.
Si tal ocurriera, los asesinos caerían fulminados
y nada sucede cuando el torturador cruza y se peina.

  

Llanura de Tuluá
Fernando Charry Lara

Al borde del camino, los dos cuerpos
uno junto del otro,
desde lejos parecen amarse.

Un hombre y una muchacha, delgadas
formas cálidas
tendidas en la hierba, devorándose.

Estrechamente enlazando sus cinturas
aquellos brazos jóvenes,

se piensa:
Soñarán entregadas sus dos bocas,
sus silencios, sus manos, sus miradas.

Mas no hay beso, sino el viento,
sino el aire
seco del verano sin movimiento.

Uno junto del otro están caídos,
muertos,
al borde del camino, los dos cuerpos.

Debieron ser esbeltas sus dos sombras
de languidez
adorándose en la tarde.

Y debieron ser terribles sus dos rostros
frente a las
amenazas y relámpagos.

son cuerpos que son piedra, que son nada,
son cuerpos de mentira, mutilados,
de su suerte ignorantes, de su muerte,
y ahora, ya de cerca contemplados,
ocasión de voraces negras aves.

 
A Cali ha llegado la muerte.
Emilia Ayarza de Herrera, De El universo es la patria (1962)

No.
Ni la sangre de polvo.
Ni el rumor de las venas sub-terrestres.
Ni los ojos de antiguas polillas vagabundas.
Ni los hombres de párpados doblados.
Ni la casulla del viento.
Ni la tierra pintada de frutos en la tarde.

No.
Nada.
Ni el sexo que comienza en la lengua de los niños.
Ni los pastores de culebras.
Ni las esquinas infieles sobre las ventanas.
Ni la dignidad de los trapiches
sostenida en el breve equilibrio de la caña.
Ni el transparente río que se hunde por los muslos de Cali.

No.
Nada.
Ni las almadías del sueño.
Ni el somnoliento camello de la cordillera.
Ni el monólogo amarillo del sol en el espacio.
Ni la paz de los escarabajos.
Ni la mariposa pintora.
Ni el grillo concertista.
Ni la boñiga de oro.
Ni los geranios, ni las bicicletas
que absorben con sus esponjas de silencio
la tibia pereza de los muros

No.
Nada.
Ni el candor de las escuelas que traza palotes de ausencia en los tableros.
Ni los borrachos que miran fijamente a la ventera
y le derraman el corazón entre las trenzas.
Ni las polleras de los siete-cueros.
Ni la barba de cristal de los torrentes.
Ni los panales detrás de las ortigas
Ni los bueyes de artificial melancolía.
No.
Nada pudo detener la muerte.
Llegó a Cali navegando
y los corceles del Océano Pacífico
la saludaron volcando sus belfos espumeantes en la playa.
Llegó por el pito de los buques
por las banderas de los guacamayos
por el ojo de las agujas que remienda el pudor de las modistas
por la voz de los muertos en los árboles
por los billetes rubios
por el alma incolora de los camioneros
por los ojos trasnochadores de los naipes
por la felina displicencia de los grandes
por la rosa ignorante
por el paisaje de zapatos sin huella.

Llegó sin pasaporte y cruzó la frontera
caminando sobre el miedo rosado de los niños
por el clavicordio dorado de los campanarios
por el pelo de agua de los cosos
por la sencillez de los pueblos
donde los campesinos y las almojábanas se encaran con el sol
y los mendigos pegan su coto a las ventanillas del tren.

Llegó sin autorización de los muertos
que se salieron de sus tumbas
a protestar en un mitin putrefacto y amarillo.

Llegó por en medio de las garzas
los taladros
por entre el múltiple corazón de pitahayas
por la flor que se colocan las solteronas tras la oreja
por los solares donde hacen venias al viento los interiores parroquiales
y un tulipán oye misa diariamente.

Por cerca de los gallos
que creen en la blancura de los huevos
por los tejados donde los zuros escriben la epopeya de los celos
y los gatos y la luna
forman siete lechos y un violín.

Invadió los palacios, las haciendas
los ranchos y las niñas de capul.
Invadió el cielo y sus altos corderos extraviados.
Invadió la secreta desnudez de los cadáveres.
(La ciudad era un racimo de plomo derretido
y la muerte le salía a bocanadas).

La historia de Cali dejó de ser un río deliberadamente puro
por cuyas ondas los días eran barcos de vidrio.

El rojo fue una lluvia sostenida en el aire
y entre los montes de cristal la sangre
dibujará para siempre vitrales en la sombra!
¡Hay que llorar desesperadamente!

La muerte, solo la muerte....

En Chile, en Argentina y en toda esta, nuestra a América, los asesinos, los dueños del terror y la violencia, han escondido los cuerpos, han tratado de esconder la muerte, pero la ignominia, lo obsceno, lo ominoso ahí queda.

El 16 de Julio de 1945 se realizaba la prueba nuclear Trinity, que consistía en hacer estallar una bomba de plutonio en un lugar apartado de Nuevo México. Faltaba menos de un mes para que Hiroshima y Nagasaki fueran víctimas de la fisión nuclear. Militares y científicos de primer orden fueron, desde varios kilómetros de distancia, testigos directos de la prueba, encontrándose entre ellos el que se puede considerar su principal artífice, Robert Oppenheimer. Cuando se llevó a cabo la explosión de prueba en Nuevo México, Oppenheimer citó las anteriores palabras del texto sagrado hindú Bhagavad Gita.

“We knew the world would not be the same. A few people laughed, a few people cried, most people were silent. I remember the line from the Hindu scripture, the Bhagavad-Gita. Vishnu is trying to persuade the Prince that he should do his duty and to impress him takes on his multi-armed form and says: "Now I am become Death, the destroyer of worlds." I suppose we all thought that one way or another”.


“Supimos que el mundo no sería el mismo. Unas pocas personas rieron, unas pocas lloraron, muchas estuvieron en silencio. Recuerdo la línea de la escritura Hindú, el Bhagavad-Gita. Vishnu está tratando de persuadir al Príncipe para que haga su deber y para impresionarlo toma su forma con múltiples brazos y dice, “Ahora, me he convertido en la muerte, destructora de mundos.” Supongo que todos pensamos eso, de una u otra forma”.



Yo Vengo A Ofrecer Mi Corazón
Letra y música Fito Paez

¿Quién dijo que todo está perdido?
yo vengo a ofrecer mi corazón,
tanta sangre que se llevó el río,
yo vengo a ofrecer mi corazón.

No será tan fácil, ya sé qué pasa,
no será tan simple como pensaba,
como abrir el pecho y sacar el alma,
una cuchillada del amor.

Luna de los pobres siempre abierta,
yo vengo a ofrecer mi corazón,
como un documento inalterable
yo vengo a ofrecer mi corazón.

Y uniré las puntas de un mismo lazo,
y me iré tranquilo, me iré despacio,
y te daré todo, y me darás algo,
algo que me alivie un poco más.

Cuando no haya nadie cerca o lejos,
yo vengo a ofrecer mi corazón.
cuando los satélites no alcancen,
yo vengo a ofrecer mi corazón.

Y hablo de países y de esperanzas,
hablo por la vida, hablo por la nada,
hablo de cambiar ésta, nuestra casa,
de cambiarla por cambiar, nomás.


¿Quién dijo que todo está perdido?
yo vengo a ofrecer mi corazón.