“Creo que en la vida existen varios lugares, algunos íntimos, otros abiertos, los primeros son solitarios y únicos, los segundos son de todos, lugares donde todos podemos reinventarnos, recrearnos, redimirnos, lugares para compartir, para ser generosos, lugares para amar y reír, lugares donde llorar y estar con alguien, lugares para construir entre todos” Alejandro
Cuanto
tiempo hace, no lo recuerdo, fue cuando… ese día había sido como cualquier otro
de mi vida, y de pronto todo cambio, sin embargo la vida siguió, fluye de un
extremo a otro, como una hoja movida por el viento, y tú, tú ya no estabas aquí,
Hoy,
cuando te busco al lado mío, cuando deseo sentirte solo no hay nada, ya no estás
aquí.
Cuando
fue, no, no logro recordar, solamente siento muy hondo tu ausencia, hoy que no estás
tu ausencia llena todo, no cuando te fuiste, sino cuando mi cama esta vacía.
Yo
quisiera saber cuándo te fuiste, no lo recuerdo, no sé si fue de día o de
noche, no se llovía o la luna nos acompañaba, no lo sé… todo esta vacio y solo
tu ausencia llena esa soledad tan sola.
Hoy
sé que las pérdidas realmente existen cuando sientes las ausencias,
Ausencia
Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.
¿Qué se hace a la hora de morir? ¿Se
vuelve la cara a la pared?
¿Se agarra por los hombros al que está
cerca y oye?
¿Se echa uno a correr, como el que
tiene
las ropas incendiadas, para alcanzar el
fin?
¿Cuál es el rito de esta ceremonia?
¿Quién vela la agonía? ¿Quién estira la
sábana?
¿Quién aparta el espejo sin empañar?
Porque a esta hora ya no hay madre y
deudos.
Ya no hay sollozo. Nada, más que un
silencio atroz.
Todos son una faz atenta, incrédula
de hombre de la otra orilla.
Porque lo que sucede no es verdad.
Rosario
Castellanos
Hace
unos días, fui con mi hija y mi yerno al Museo del Objeto del Objeto, MODO, ya había ido anteriormente con una
amiga, en esa ocasión descubrí este museo de la memoria y del recuerdo de la
cotidianeidad, fue sorprendente encontrar envases de productos de cuando yo era
niño, muchos de los cuales hace años dejaron de existir.
En
esta ocasión nuevamente la sorpresa me abrumo, lo cotidiano del alma, lo
trascendente de nuestra vida, el amor, una exposición basada no en el amor,
sino en el desamor,
Las
relaciones rotas, ese lugar tan común a la humanidad, el dolor nos lleva a
actuar contra nosotros mismos y por ello decidimos no volver a enamorarnos,
aunque con esta decisión estemos cancelando la posibilidad de construir una
relación, de caminar al lado del otro, reconociéndole como nosotros nos
reconocemos en esa otredad.
La
directora del museo dice sobre los objetos que cuentan historias que: “El objetivo de los cuentos no es hablar de las relaciones
como una fatalidad. Hay que darse cuenta de que rupturas en una relación las
pasamos todos, pero que, a pesar de ello, hay un aprendizaje. Te vuelves a
recuperar. Yo no conozco a nadie que después de haberse separado no diga: estoy
mejor”
La
historia de cada objeto es de una vida, de una persona que como cada uno de
nosotros cuenta su historia, es nuestra historia la historia de todos, no es en
función del sexo, género o edad, ni nacionalidad ni credo político o religioso.
Es
por un lado el sueño perdido, el salmo olvidado, pero también es la posibilidad
real de reinventarnos y redimirnos, de volver a amar.
Esta
exposición nace y crece en Zagreb, en Croacia, lugar devastado por la guerra,
por el odio contra otras religiones, culturas, a principios de mayo de 1995, la violencia
explotó de nuevo. La República Serbia de Krajina (RSK) perdió el apoyo de
Belgrado, parcialmente a causa de la presión internacional. Al mismo tiempo, el
ejército croata tomó de nuevo la totalidad de los territorios ocupados de
Eslavonia Occidental durante laOperación Flash. Como
represalia, fuerzas serbias atacaron Zagreb con cohetes, matando a 7 personas e
hiriendo a 175.
Soñé
con elefantes es la novela de Ivica
Djikicpublicada por Sajalín Editores.
Caos. Una narración que avanza y retrocede, que gira sobre sí misma y que
apunta en varias direcciones a la vez; que cuenta con varios protagonistas y
múltiples puntos de vista.
Ejecuciones,
torturas y asesinatos sirven para contextualizar el estado de las cosas de una
Croacia que mira hacia delante, tratando de pasar página de un pasado demasiado
presente como para que pueda ser dejado atrás. Al menos, fácilmente.
Porque
ahí está la mafia. Y los gánsteres. Y los políticos. Hoy. Los mismos que ayer
eran héroes de guerra. Los mismos perros, con collares muy distintos. Y las
fidelidades. Y, por supuesto, las infidelidades. Y las traiciones. Y los
elefantes.
Por
ello no me sorprende que el Museo de las Relaciones Rotas haya surgido en una
zona devastada por la guerra, donde hoy lo cotidiano y humano busca recuperar
el alma y volver a dar luz al espíritu humano.
En
las salas se pueden ver los objetos y leer la historia de quien lo dejo ahí,
para compartir y terminar de desprenderse, de sanar su alma y volver a andar,
volver a amar libre, con historia propia, con conocimiento.
Algunas
cosas que vi y leí:
Hay una cámara fotográfica que sólo
se usó una vez y guarda un rollo con imágenes del último día que alguien estuvo
con su amor en Filipinas.
Otro de los pocos casos en los que
se identifica el nombre de la dueña es el de un rosario. El objeto simboliza
una triste historia de un hombre de Hungría que en los años 80 tuvo una novia
de secundaria llamada Ester, quien un día dejó el rosario en su casa. Él, que
era agnóstico, sólo se dio cuenta del olvido de su novia unos días después de
que sufrieran un accidente automovilístico en el que su amada falleció.
Un plancha y que el texto dice que
solo la uso para planchar el vestido de novia que nunca uso.
Uno más narra
como falleció su amado un día antes de casarse, ahora puede caminar aunque
nunca olvidar.
Existe
también la posibilidad de que se escriban las historias de los visitantes, sus
sentimientos, se colocan colgados en unos tendederos como si fuese ropa recién lavada,
como limpiando y dejando lista la piel y la esperanza para volver a usarse.
A
mí me hubiese gustado escribir algo, en ese momento no se me ocurrió nada, pero
también la mayoría de los visitantes son personas jóvenes, lo que me lleva a
pensar si los viejos sencillamente ya no consideramos esto porque hace tanto
que sucedió o porque no somos capaces de decirlo y redimirnos, de perdonar, de
volver a creer, de aceptar que podemos amar y ser amados.
Con todo mi amor, Alejandro, 2014
Quise saber que hubo entre ayer y hoy
Sueños e ilusiones de un tiempo
al rio aquel me voy
donde fue nuestro último encuentro
Casta Sulmerze
Hoy regreso aquí,
a perderme,
a este curioso museo
fundado por dos amantes
que se les quedó el amor en las manos
de tanto usarlo...
.
Hoy vengo aquí a olvidate
arrojando por sus ventanas
todas tus cartas,
metiendo mis poesías por los agujeros
y reteniendo el aire
que se me escapa
porque aún te quiero.
.
Hoy vengo a colgar en la puerta
de este viejo caserón
mi corazón roto,
para que avise a otros amantes
.
...y jamás vengan
ni por distraerse,
a este museo!
Popochán, China, Museo de las relaciones rotas.
Entender
las Relaciones Rotas y mirarlas desde lo cotidiano me lleva a pensar en las
relaciones amorosas en sí. El amor es uno de los principales fundamentos de
nuestra vida, las múltiples imágenes, ideas y sueños con los que lo concebimos son
el astrolabio de nuestro navegar, aquel que nos marca, en este caso, las
estrellas del amor, los sueños y los deseos, por eso transcribo algo de dice
Octavio Paz en “Un sistema solar”:
Lo cierto es que el tránsito de la sexualidad al amor se
caracteriza no tanto por una creciente complejidad como por la intervención de
un agente que lleva el nombre de una linda princesa griega: Psiquis. La
sexualidad es animal; el erotismo es humano. Es un fenómeno que se
manifiesta dentro de una sociedad y que consiste, esencialmente, en desviar o
cambiar el impulso sexual reproductor y transformarlo en una representación. El
amor, a su vez, también es ceremonia y representación pero es
algo más: una purificación, como decían
los provenzales, que transforma al sujeto y al objeto del encuentro erótico en
personas únicas. El amor es la metáfora final de la sexualidad. Su piedra de
fundación es la libertad: el misterio de la persona.
No hay amor sin erotismo como no hay erotismo sin sexualidad. Pero la
cadena se rompe en sentido inverso: amor sin erotismo no es amor y erotismo sin
sexo es impensable e imposible. Cierto, a veces es difícil distinguir entre amor y erotismo.
Se ha comparado muchas veces a la amistad con el amor; en ocasiones como
pasiones complementarias y en otras, las más, como opuestas. Si se omite el elemento carnal, físico, los
parecidos entre amor y amistad son obvios. Ambos son afectos elegidos libremente,
no impuestos por la ley o la costumbre, y ambos son relaciones interpersonales.
Somos amigos de una persona, no de una multitud; a nadie se le puede llamar,
sin irrisión, 'amigo del género humano'. La elección y la exclusividad son
condiciones que la amistad comparte con el amor. En cambio, podemos
estar enamorados de una persona que no nos ame pero la amistad sin reciprocidad es imposible.
La amistad nace de la comunidad y de la
coincidencia en las ideas, en los sentimientos o en los intereses. La simpatía
es el resultado de esta afinidad; el trato refina y transforma a la simpatía en
amistad. El amor nace de un flechazo; la amistad del intercambio frecuente y
prolongado. El amor es instantáneo; la amistad requiere tiempo
¿Qué sabemos de lo que realmente sentían y pensaban las esposas de
Atenas, las muchachas de Jerusalén, las campesinas del siglo XII o las
burguesas del XV? En cuanto conocemos un poco mejor un periodo histórico,
aparecen casos de mujeres notables que fueron amigas de filósofos, poetas y
artistas: Santa Paula, Vittora Colona, Madame de Sévigné, George Sand, Virginia
Woolf, Hannah Arendt y tantas otras. ¿Excepciones? Sí, pero la amistad es, como
el amor, siempre excepcional.
El verdadero amor
consiste precisamente en la transformación
del apetito de posesión en entrega. Por esto pide reciprocidad y así trastorna
radicalmente la vieja relación entre dominio
y servidumbre. El amor único es el fundamento de los otros componentes:
todos reposan en él; asimismo, es el eje y todos giran en torno suyo. La exigencia de exclusividad es un gran
misterio: ¿por qué amamos a esta
persona y no a otra? Nadie ha podido esclarecer este enigma, salvo con
otros enigmas, como el mito de los andróginos de El Banquete. El amor único es una de
las facetas de otro gran misterio: la
persona humana.
La
palabra persona
es de origen etrusco y designaba en Roma a la máscara del actor teatral. ¿Qué hay detrás de la máscara, qué es
aquello que anima al personaje? El espíritu humano, el alma o ánima. La persona
es un ser compuesto de un alma y un cuerpo. Aquí aparece otra y gran paradoja
del amor; tal vez la central, su nudo trágico: amamos simultáneamente un cuerpo mortal, sujeto al tiempo y sus
accidentes y un alma inmortal. El amante ama por igual al cuerpo y al alma.
Incluso puede decirse que, si no fuera por la atracción hacia el cuerpo, el
enamorado no podría amar al alma que lo anima. Para el amante el cuerpo deseado es alma; por esto le habla con un
lenguaje más allá del lenguaje pero que es perfectamente comprensible, no con
la razón, sino con el cuerpo, con la piel. A su vez el alma es palpable: la
podemos tocar y su soplo refresca nuestros párpados o calienta nuestra nuca.
Todos los enamorados han sentido esta transposición de lo corporal a lo
espiritual y viceversa. Todos lo saben con un saber rebelde a la razón y al
lenguaje. Algunos poetas lo han dicho.
Amamos a un ser mortal como si fuese inmortal. Lope lo dijo mejor: a lo que es temporal llamamos eterno.
Sí, somos mortales, somos hijos del tiempo y nadie se salva de la muerte. No
sólo sabemos que vamos a morir sino que la persona que amamos también morirá.
Somos juguetes del tiempo y sus accidentes: la enfermedad y la vejez, que
desfiguran al cuerpo y extravían al alma. Pero el amor es una de las respuestas
que el hombre ha inventado para mirar de frente a la muerte. Por el amor le
robamos al tiempo que nos mata unas cuantas horas que transformamos a veces en
paraíso y otras en infierno. De ambas maneras el tiempo se distiende y deja de
ser una medida
El
desenamoramiento es a fin de cuentas el producto de la ruptura, la vos popular
dice: "El amor hace pasar el tiempo,
y el tiempo hace pasar el amor", y "El amor vive de nada y muere de todo", entonces sucede que el
sentimiento de que falta algo, de que falla algo y de que no se es feliz con la
pareja actual. Existe una ausencia de fantasías románticas y placenteras con la
pareja y aparición de ensoñaciones con escenas desagradables con ella. Incluso
pueden aparecer fantasías eróticas con terceras personas, El amor es
reemplazado por expresiones de aburrimiento, indiferencia, tristeza, ansiedad u
odio.
Cada
uno de nosotros manifiesta y asume el desenamoramiento de manera diferente; de
den algunas expresan ansiedad o tristeza, aquellas personas que son amantes
maduros y sanos pueden o no separarse, pero mantienen relaciones de simpatía y
aprecio, y evitan dañarse ellos y dañar a los hijos.
Así,
poco a poco caminamos hacia la ruptura, ese acto que duele y concluye la
relación, pareciera que nada vale, que hemos perdido, es más hay quien lo
concibe como un acto fallido
El
amor, dicen los que saben de eso, que es toxico, enerva los sentidos, por amor
se realizan grandes proezas, pero también traiciones, el amor crea vida y
muerte, es un bálsamo o una pócima, el amor es algo que nos aleja o acerca, que
puede dejar vacíos y huecos inmensos en el alma o placidos y suaves
atardeceres, algo que llena y desborda, el amor es generoso y egoísta, el amor
es alma, deseo y carne.
Los
Dioses conocieron muy bien el amor, engendraron y protegieron a sus vástagos,
amaron a sus parejas, sin embargo, los Dioses siempre abandonan, nunca se
quedan, solo dejan su ausencia, su soledad, su indiferencia, yo creo que lo
hacen, no porque consideran a los humanos pequeños seres, lo hacen porque ellos
no pueden amar y no son capaces de aceptar el dolor, de aprender de él, de
darse cuenta que ambos son parte esencial de la condición humana.
Hoy
he decidido compartir dos ideas sobre el amor, uno es un antiguo mito y la otra
es de John Lennon.
Cuentan que una vez se reunieron
en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres.
Cuando EL ABURRIMIENTO había
bostezado por tercera vez, LA LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:
¿Jugamos al escondite?
LA INTRIGA levantó la ceja
intrigada, y LA CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó: ¿al escondite? ¿Y
cómo es eso?
Es un juego - explicó LA LOCURA-
, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón
mientras ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, el primero
de ustedes que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.
EL ENTUSIASMO bailó secundado por
LA EUFORIA.
LA ALEGRÍA dio tantos saltos que
terminó por convencer a LA DUDA, e incluso a la APATÍA, a la que nunca
interesaba nada.
Pero no todos quisieron
participar, LA VERDAD prefirió no esconderse ¿para qué? Si al final siempre la
hallaban, la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le
molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y LA COBARDIA prefirió no
arriesgarse...
Uno, dos, tres... comenzó a
contar LA LOCURA.
La primera en esconderse fue LA
PEREZA, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino.
La FE subió al cielo y LA ENVIDIA
se escondió tras la sombra del TRIUNFO que con su propio esfuerzo había logrado
subir a la copa del árbol más alto.
LA GENEROSIDAD casi no alcanzaba
a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos...que
si un lago cristalino, ideal para LA BELLEZA, que si la rendija de un árbol,
perfecto para LA TIMIDEZ, que si el vuelo de una ráfaga de viento, magnífico
para LA LIBERTAD. Así terminó por ocultarse en un rayito de Sol.
EL EGOISMO en cambio encontró un
sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero sólo para él.
LA MENTIRA se escondió en el
fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arcoíris) y
LA PASIÓN Y EL DESEO en el centro de los volcanes.
EL OLVIDO... se me olvidó donde
se escondió...pero eso no es lo importante.
Cuando LA LOCURA contaba 999.999,
EL AMOR aún no se había encontrado sitio para esconderse, pues todo se
encontraba ocupado...hasta que encontró un rosal y enternecido decidió
esconderse entre sus flores.
Un millón, - contó LA LOCURA- y
comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue LA
PEREZA sólo a tres pasos de una piedra.
Después se escuchó a LA FE discutiendo
con DIOS en el cielo sobre teología y a LA PASIÓN y EL DESEO los sintió en el
vibrar de los volcanes.
En un descuido encontró a LA
ENVIDIA y claro, pudo deducir donde estaba EL TRIUNFO.
AL EGOISMO no tuvo ni que
buscarlo, el sólo salió de su escondite, había resultado ser un nido de
avispas.
De tanto caminar sintió sed y al
acercarse al lago descubrió LA BELLEZA y con la DUDA resultó más fácil todavía
pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de qué lado
esconderse.
Así fue encontrando a todos, EL
TALENTO entre la hierba fresca, a LA ANGUSTIA en una oscura cueva, a LA MENTIRA
detrás del arcoíris (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta EL
OLVIDO...que ya se le había olvidado que estaban jugando al escondite, pero sólo
EL AMOR no aparecía por ningún sitio, LA LOCURA buscó detrás de cada árbol,
cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por
darse por vencida divisó un rosal y las rosas... y tomó una horquilla y comenzó
a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas
había herido en los ojos AL AMOR; LA LOCURA no sabía que hacer para
disculparse, lloró, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por
primera vez se jugó al escondite en la tierra..
.
EL AMOR ES
CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.
ooOOoo
El amor es sentir, sentir el amor. El amor
es desear ser amado. El amor es pedir ser amado. El amor es saber que podemos
ser. El amor es necesitar ser amado.
Letra
de Love, de John Lennon
Nos hicieron creer que el ‘gran amor’, sólo sucede
una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es
accionado, ni llega en un momento determinado. Nos hicieron creer que cada uno
de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando
encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en
nuestra vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo
que nos falta.
Las personas crecen a través de la gente. Si
estamos en buena compañía, es más agradable.
Nos hicieron creer en una fórmula llamada ‘dos en
uno’: dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que
funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo
individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable.
Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio
y que los deseos fuera de término, deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que
los lindos y flacos son más amados.
Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser
feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la
marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a
las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas.
Ah,
tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto.
Cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahí,
cuando estés muy ‘enamorado de tí mismo, vas a poder ser muy feliz y te vas a
enamorar de alguien’.
Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer
el amor… …aunque la violencia se practica a plena luz del día.