viernes, 23 de agosto de 2013

13 de agosto, 1521 - 2013 y después que...




 
Nonantzin
Nonantzin:
icuac nehuatl nimiquiz
xinechtoca motlecuilco
ihuan quemman tichihuaz
motlaxcal xinecchoquilli.
Ihuan tla acah mitztlatlaniz
nonantzin ¿tleica tichoca?
Xicnanquilli: in cuauhuitl xoxochuicx
ihuan in poctli nechchoctia.

Madre mía
Madre mía:
cuando muera
sepúltame en el hogar
y al hacer tortillas espera
y por mi ponte a llorar,
y si uno en saber se empeña
la causa de tu penar
diles que verde es la leña
y que el humo hace llorar.



Estas son las palabras, de Don Carlos Ometochtzin Chichimecatecatl, hoy las traigo a colación porque hace 492 años estas tierras dejaron de ser, estos pueblos dejaron de ser, sus voces ya no se escuchan sus cantos no alegran el corazón, los antiguos Dioses se fueron o se cubrieron como Xipe Totec con una piel blanca.

 

Don Carlos Ometochtzin Chichimecatecatl, fue nieto de Nezahualcoyotl e hijo de Nezahualpilli, ambos señores de Texcoco, uno de los principales señoríos del Anahuac y parte de la alianza que gobernó estas tierras. Él fue a su vez principal del señorío que gobernaron sus ancestros, condenado a muerte por el Santo Oficio en 1539

 

 

 

Al caer la ciudad de Mexico-Tenochtitlan un 13 de agosto de 1521, los españoles, para gobernar a los pueblos sometidos, buscaron a los hijos de los nobles (pipiltin) para "Cristianizarlos" y colaboraran con la aceptación del gobierno español. Y llamaron a esta nación "Nueva España"(Yancuic Tochtlan) ("Tierra de conejos")

Bajo esta estrategia, llevaron al joven Texcucano a Coyoacan, donde un grupo de frailes le revelaron las bondades del cristianismo (sic), resultó ser un buen alumno, le pusieron de nombre Carlos, en honor al Rey de España, Carlos V. Al grado que una vez concluida su preparación, le pidieron que gobernara el reino de Texcoco, el más grande, geográficamente hablando, de la ex triple alianza de Texcoco, Mexico-Tenochtitlan y Tlacopan (llamada Tacuba por los castellanos).

Una vez que llegó a Texcoco, reunió a la gente y les dijo:

"Texcucan Altepetl: nehuatl notzalo Tlatoanni ic hispantlacah (Pueblo Texcucano. Me nombraron gobernante los españoles. Les pregunto. ¿Desean aceptar las costumbres que nos traen los invasores o seguir como lo hemos venido haciendo hasta ahora?)

El pueblo contesto: "Seguir con nuestras costumbres".

"Bien", dijo él. "Pero, es mi deber explicarles cuál es su "Cemanahuac ilnamiquiliztli, yeyecoliztli" (Su pensamiento o idea del universo).

"Ellos tienen un Cenyocoyanemini, iteopilli, anehuantin miquitl" (Tienen un dios creador del universo, mataron a su hijo. Viven los pobres españoles sufriendo por haber matado a su dios. Les pregunto:¿Ustedes matarían a Huizilopchtli?"

"No". Contestaron ellos.

"¿Por qué no?".

"Porque Hutzilopochtli es la energía del sol. Es el Universo. No se puede matar."

"Bien pues, ellos mataron a su dios. Esa es la mentalidad de nuestros invasores. Además tienen dioses menores que ellos llaman santos y que fueron seres humanos que sirvieron al clero. Tienen un "Huey Teopixqui que ellos llaman Papa (Hueyi Tahtazin) a quien se le envía dinero de todo el mundo..."

Ometochtzin heredó la casa de su abuelo Nezahualcoyotl (el que posee nobles aspiraciones).En esa casa, había una gran cantidad de códices, esculturas que describían la filosofía de la cultura Anáhuac. Las esculturas, era material didáctico para explicar las fuerzas de la naturaleza. Como no tenían sistema alfabético del mundo europeo, ellos se valían de los "tlacuiloh"(escritores de fonogramas), escultores y grabadores. La figura de Coatlicue (La gemela que rodea la obscuridad: La tierra), era para explicar la función fertilizadora de la tierra. Era un concepto en escultura y no precisamente era "diosa" en sí misma. Podían destruirla y hacer otra como borrar una palabra y volver a escribirla.

En Chiconautla en 1538, visitó a su hermana, esposa del gobernante de ese pueblo, en una procesión, vio a varios "pillis"(Hijos de nobles) que con "macehualtin"(jóvenes del pueblo) entonaban un canto que decía: Adiós Reina del Cielo, madre del Salvador".

Ometochtzin se molestó y le dijo a su hermana, quiero que terminen su ceremonia, que vengan los "pillis" al "Calpulli"(Casa de gobierno) para hablar con ellos.

Llegaron los jóvenes al "Calpulli",incluso iban macehualtin pero, Ometochtzin,les agradeció su disposición, pero que solo quería hablar con los "pillis".Una vez reunidos,lo saludaron, algunos eran sus sobrinos y este les dijo:

"Queridos jóvenes: Los he visto y oído cantar a la "Reina del Cielo...sus padres estudiaron en el Calmecac, ¿QUE NO LES HAN ENSEÑADO NUESTRA SABIDURÍA? Nuestra huehuetlatolli se está perdiendo y si los que debemos conservarla no la guardamos, todo será destruido a favor de nuestros invasores. Les pregunto: ¿Cuándo el sol, la luna, el aire han nombrado Reina del Cielo a la madre del Dios Español? Y ¿Por qué adiós?... ¿Ta abandona su reino?(¿Salvador...?¿De quién?) ¿Acaso estamos mejor que antes que llegaron los castellanos?

Ellos dicen: "No robaras", pero ellos se han robado los palacios de Tenochtitlan. Dicen "No mataras" y asesinan a los que despojan de sus bienes. La ciudad de México Tenochtitlan con el trabajo de las mujeres, llevan jóvenes de los pueblos vecinos para trabajar como esclavos, no les dan de comer, sus familiares les llevan comida. Sus profetas proclaman la esclavitud a sus jefes religiosos. Fue mejor profeta mi abuelo Nezahualcoyotl, que los que mencionan en sus "teamoxtli"(Libros religiosos).¿Por qué obedecen a sus "teopixquih"?

"Porque nos dicen que no nos emborrachemos y no tengamos varias mujeres".
"Muy bien". ¿Conocen a algún español que no se emborrache?¡Todos se quedan tirados en la calle!¿Conocen a algún español que solo tenga una mujer?¡La mayoría de ellos embarazan a nuestras "mexicah" y no reconocen a sus hijos! El propio Hernán Cortes, entregaba a Malinalli a sus capitanes y además asesinó a su esposa doña Catalina Juárez."

Uno de estos jóvenes fue a ver al Primer Obispo y primer inquisidor de la Nueva España de México desde 1534, Fray Juan de Zumárraga, le contó lo que decía Don Carlos Ometochtzin, por lo que fue apresado y juzgado por la Santa Inquisición, finalmente, en Octubre de 1539,fue quemado frente al Palacio del Virrey, Don Antonio de Mendoza, en su presencia y otras personalidades de la Nueva España.

Resulta importante señalar que, en estas fechas, todavía no se había hecho la "Leyenda Guadalupana". Ésta se hizo hasta finales de 1647,para celebrar el centenario de la muerte de Hernán Cortés, esta leyenda la escribió el padre Sánchez y la tradujo al Nahuatl, Lasso de la Vega, publicándose al inicio del 1648.

Otro dato importante fue que, Fray Juan de Zumárraga nunca supo que lo incluirían en la leyenda de "la aparición del Tepeyac" ya que él en una carta dirigida a: "La Santificada, Cesárea, Católica Majestad, el Emperador Don Carlos, nuestro Señor Rey...después de una gran cantidad de adjetivos señala...

"Los indios no oyen más que por sus nalgas...estos indios o aztecas, como la mayoría de los españoles llaman a esta tribu o nación en particular...son inferiores al resto de la humanidad...La Real Cédula de Su Más Altiva Majestad específica a Nos, que para poder hacer la crónica requerida seamos informados personalmente por "indios ancianos". Esto ha sido causa de una pequeña búsqueda, puesto que a la total destrucción de la ciudad por el Capitán General Hernán Cortés, quedaron muy pocos indios ancianos de quienes tener una historia oral verídica. Incluso los trabajadores que actualmente reconstruyen la ciudad son en su mayor parte mujeres, ancianos decrépitos que no pudieron tomar parte en las batallas, niños y zafios campesinos traídos a la fuerza de los al rededores. Todos ellos estúpidos. Sin embargo pudimos rastrear a un indio anciano (más o menos sesenta y tres años).Este mexicatl, pues él niega los apelativos de azteca e indio, tiene un alto grado de inteligencia y fue escribano en su tiempo...

Desde el momento en que abrió la boca, el azteca mostró una irreverencia por nuestra persona, nuestro hábito y nuestro oficio como misionero...consideramos que esta falta de respeto es un insulto implícito a nuestro Soberano...los indios son criaturas miserables u la impía charlatanería de este altanero ejemplar de una raza despreciable.(Ecce Signum).Fray Juan de Zumárraga. Obispo de México. Inquisidor  Apostólico. Protector de Indios."

El Juicio de Don Carlos  Ometochtzin se encuentra en el Archivo de la Nación y en 1910, lo publicó el General Porfirio Díaz para conmemorar el primer centenario del Grito de Independencia.

Otro documento que describe el asesinato de Don Carlos Ometochtzin lo cita la escritora Carmen Boullosa en su novela histórica: "Cielos en la Tierra". Edición de Alfaguara, México 1997.

Este libro recoge la crónica escrita en el Siglo XVI por Hernando de Rivas, que ya viejo narra en latín la verdadera historia del Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco, creado por Juan de Zumárraga y Pedro de Gante, para crear sacerdotes indígenas y así facilitar el adoctrinamiento en la Nueva España. Ese proyecto era la esperanza de muchos religiosos bien intencionados, pero resultó que los indígenas resultaron muy inteligentes y al discutir con buenos razonamientos con los frailes, estos consideraron que estos sacerdotes indígenas serían un peligro para España, por lo que decidieron cerrar este Colegio. El indígena Fray Hernando de Rivas se fue a Europa y secretamente escribió en latín la historia del Colegio de Tlatelolco. Ahi detalla el Juicio a Don Carlos Ometochtzon, señalando que realmente fue un asesinato para intimidar a todos aquellos que quisieran defender su libertad de pensamiento.

Los ideales de Ometochtzin fueron retomados por la acción libertaria de Don Miguel Hidalgo y Costilla.

 

Así, sus palabras, su voz surge del silencio, del olvido, su voz vuelve para recordarnos que esta tierra era de los seres hechos de tierra y de maíz, de estrellas y cantos, de flores y esperanza, esos que hoy son, los olvidados, los más pobres, la resaca de aquellos señores y señoras.

 

Esas palabras, las cuales deben encontrar eco en nuestros corazones y mentes.

“Quienes son estos hombres que nos deshacen, nos perturban, viven sobre nosotros, quienes sobre nuestras espaldas nos sujetan? Aquí estoy yo, y ahí esta Yaonizi, el señor de Mexico (Tenochtitlan), y ahí mi sobrino Tetzcapilli, el señor de Tacuba (Tlacopan), y ahí esta Tlacahuepantli señor de Tula (Tollan); somos iguales, y nadie tiene derecho de considerarse a sí mismo nuestro igual. Esta es nuestra tierra, nuestra dinastía, nuestra joya, nuestra posesión, su señorío es nuestro y pertenece a nosotros. Quien viene aquí a darnos órdenes y a sujetarnos, que no son ni nuestra estirpe ni de nuestra sangre y se hacen ser iguales? Nosotros estamos aquí: que nadie nos haga tontos a nosotros”.

Me gustaria concluir con las últimas palabras que dijo el señor, el que habla, nuestro señor Cuahutemoctzin a los vencidos, a su pueblo cuando se rinde ante el conquistador, ese 13 de agosto de 1521, así habló nuestro Tlatoani, el que habla.

Tambien les dejo algunos poemas mexicas sobre la caida de la ciudad y el destino del pueblo del sol.

http://alejandro-ellugardetodos.blogspot.mx/2010/12/ultimo-mensaje-de-cuauhtemoc-su-imperio.html

http://alejandro-ellugardetodos.blogspot.mx/2010/08/este-ano-el-13-de-agosto-cae-en-viernes.html

Enigma de vivir
Anónimo de Chalco,
Cantares mexicanos

No es verdad que vivimos,
no es verdad que duramos
en la tierra.
¡Yo tengo que dejar las bellas flores,
tengo que ir en busca del sitio del misterio!
Pero por breve tiempo,
hagamos nuestros los hermosos cantos.


domingo, 28 de julio de 2013

El espíritu de las llaves


“…El cuerpo es una gran puerta, es una gran llave. Hay que saber lo que traes, ¿no? La verdad. Yo soy así con mis atributos [ríe] porque abren muchas puertas y abrí la de una persona que vivía frente a la casa de Balderas”.
Zulema y “el Chapo”: amor, sms y tragedia Por: Humberto Padgett - julio 23 de 2013, periódico digital Sin Embargo.

Hace algún tiempo viendo la televisión encontré un documental sobre los campos nazis de exterminio, la parte en que llegue hablaba el Director del Museo del Holocausto en Washington, este comentaba de un objeto que se encontró entre las cosas de los muertos, unas llaves, objeto sencillo, nimio, sin embargo, en ese contexto significaban que alguno de los muchos sacrificados procuro conservarlas hasta el último momento, antes de entrar desnudo a la cámara de gas y respirar el olor que sería el último de su vida, él director decía que seguramente el guardaba esas llaves esperando poder regresar a su casa, abrir con ellas la aldaba, empujar la puerta, entrar a su casa y recuperar su vida.

Hoy al leer la cita del epígrafe las llaves adquieren otro matiz, el del cuerpo como instrumento que nuevamente abre aldabas y da acceso a situaciones de mejoría, porque es en este caso un acto voluntario (¿realmente lo es?).

También recuerdo que hace unos años se colectaron llaves entre todos aquellos que desearan aportarlas para construir con ellas una escultura a Juan Pablo II, monumento que se ubica en la lateral de la catedral metropolitana de la Ciudad de México, este se llamó “las llaves de la fe”.

Las llaves, ese adminiculo que la tecnología ha modificado tienen básicamente el mismo principio abrir y con ello dar acceso, brindar paso hacia algo, pero también sirven para cerrar, para guardar, en el primer caso es para evitar que lo de adentro salga y por ende lo de afuera entre, en el segundo, para que aquello que está guardado no sea ultrajado, robado, extraído.

Así existen las llaves del corazón o las del alma, las del cielo y supongo que las del infierno (recordemos que Cristo desciende a los infiernos y en adelante el posee las llaves “de la vida y de la muerte”).

Las llaves que tratamos de no extraviarlas por que abren la puerta de nuestra casa, las miramos como un artículo estrictamente utilitario, pero ellas son la prolongación de nuestras manos y de nuestros deseos, a veces nos llenan de gozo, algunas otras de temor, pero siempre están ahí, aguardando ser nuevamente el apéndice de nuestra alma.

Y Pedro, el Gran Conserje Pedro,
él dijo a un soldado:
«Tomad esto...»
Y le dio las llaves del templo.

Pedro, Pedro...
El Gran Conserje Pedro
que ha vendido las llaves del templo.
Yo soy el gran blasfemo, León Felipe

Yo pregunto ahora ¿quién tiene las llaves?, ¿Quién se las ha llevado? ¡Adonde están las llaves!, ¡¿Quién tiene las llaves?!

Hay espíritus, espíritus de las cosas, el espíritu de las llaves se ha ido, no está, como entro al edén, como salgo del infierno si no tengo las llaves, si el espíritu de las llaves ya no está.

Llaves que son cuerpos, que son esperanza e ilusión, llaves que abren y cierran, llaves que dan libertad, llaves que sujetan cadenas, llaves que dan amor, llaves que cierran el dolor, hoy debemos de busca las llaves y abrir la puerta, dejar que entre el viento fresco y nos acaricie, que de día el sol se siente a nuestra mesa y por la noche la luna nos acompañe en el lecho, por eso las llaves tienen espíritu.


Alejandro.

jueves, 18 de julio de 2013

Mi adicción por las palabras




Y el que Había estado muerto Salió, atados los pies y las manos con vendas y su cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo: --Desatadle y dejadle ir.”
Juan: 11, 44-45

Hoy he regresado, tengo una fuerte adicción a la escritura, intente dejar de hacerlo, pero no hay cura posible, acaso la muerte o una lobotomía, en fin, un buen día, por la tarde, cuando el viento sopla suave y te acaricia eche a andar, caminos nuevos unos, otros ya andados tantas veces, así recorrí varios libros. Ese andar me llevo a las imágenes, vi muchas películas, recorrí celuloides por camino, en blanco y negro, estmancolor, imágenes de otros ahora viven en mí, también recorrí mis imágenes impresas, esas viejas fotografías en blanco y negro, en colores ya desteñidos, vi esas caras, muchas de las cuales no vistas desde hace tantos años, otras que ya no existen y algunas más que su ausencia es un gran vacío y soledad en mi camino, hoy me doy cuenta que realmente no tengo tantas fotografías y las de Karina y Federico no quedaron conmigo en fin, eso de digitalizar es un trabajo difícil, no sólo el aspecto técnico, sino también por lo que implica, la memoria, ese recuerdo que brota y se hace presente hoy a la distancia del tiempo, acompañado de tantas emociones y te hace mirar y caminar hacia adelante, por eso la memoria existe para recordarnos que el pasado no es el olvido, sino el porvenir, epifanías de un nuevo mundo.

Más en este andar sin darme cuenta lo que realmente fue mi báculo y sextante fue la letra, escribí, escribí mucho, lo hice para mí y para algunas personas que acaso nunca vean lo que les he escrito, pero el escribir era algo necesario.

Al inicio la angustia, esa hoja de papel, blanca, un océano infinito, inmaculado aguardando a ser surcado por la tinta, de mi pluma fuente, ahí está, aguardando y yo sólo la miro, las ideas llenan una tras otra, pero no alcanzan mi mano, hasta que de pronto, como si fuese un verdadero milagro, mi mano sujeta la estilográfica y la desliza sobe el papel, la tinta broto, al principio lentamente, pero conforme avanza va llenando ese blanco océano y dibuja con letras y palabras, mares, continentes, ciudades, aldeas, rostros, ríos, montañas y valles, estepas, desiertos, glaciares, estrellas y lunas, días y noches, amaneceres llenos del aroma de placer, caminos y andares, naos, sextantes y astrolabios.

Y avanzas, una, do tres hojas y sigues sin poder detenerte, tejes palabras, haces dibujos tomados de la mano de Dios y del Diablo.

Así mientras escribes caminas, andas en varias direcciones y tejes, con hilos maravillosos vas dibujando con palabras, la trama es clara, el urdimbre construye y anuda, eso es el escribir, sentir el gozo de decir y de que la alegría, el llanto o el temor estén presentes, es invitar a los ángeles y a los demonios a un festín, bacanal de letras, de tinta, de papel.

Así, con el alma tranquila he decidido volver a escribir en el Blog, deseando compartir un poco y agradeciendo su solidaridad y generosidad.

Mi escritorio, un día de julio del año 2013, en la Ciudad de México.


domingo, 5 de mayo de 2013

Es el tiempo del tiampo


He andado muchos caminos

Antonio Machado (fragmento)

“He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas,
he navegado en cien mares
y atracado en cien riberas.

En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra,

y pedantones al paño
que miran, callan y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

Mala gente que camina
y va apestando la tierra...

Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra”


Hola Alejandro, hace mucho tiempo que no te escribía, quizá porque no había nada interesante que decir, quizá porque sólo no había nada que decir.

Sabes, a lo largo de todos estos años que te he acompañado, que he caminado a tu lado he visto que tus debilidades son tus fortalezas y sueños, que paradoja querido amigo, el problema no radica en nacer para morir, sino en el vivir, en como andamos por estos caminos, vericuetos y entronques donde Diana espera a los transeúntes para engañarlos, al menos esa era la creencia en la edad media, los caminos, eso es lo importante, siempre los caminos, no importa de dónde vienes de origen, adonde llegaras al final, solo trasciende lo que camines, el cómo lo hagas, los lugares, las caras, los aromas y colores, las tormentas y la calma, sólo eso importa.

En Persia, los tejedores de alfombras van haciendo su trabajo, la trama hermosa, el urdimbre fuerte, nudo por nudo y rezan una oración mientras tejen y dibujan, tramas casi perfectas, porque todos ellos cuidan en cometer un error en su tejido, lo hacen porque la perfección únicamente corresponde a Dios, así hasta los más hábiles se saben mortales, se saben humanos, creo que exactamente por eso sus alfombras son hermosas y perduran a través de las eras, por que tejen historias humanas.

Hay tantos caminos, tantas historias que tejer, tantos mares que cruzar.

Pero tú has andado por muchos lugares, navegado por anchos mares, has llegado sin saber cómo ni por qué, nunca hiciste un proyecto de vida, sencillamente como una nao solo con sus velas al viento navego por donde el buen Eolo soplaba, es como Ulises, así tu también llegaste y viste Lestrigones, soñaste con Circe en Ea, las Sirenas cantaban “La música a la que no se puede escapar es solamente la de su voz… Lo soy todo porque soy sólo corriente de vida sin accidentes; soy inmortal porque todas las muertes confluyen en mí, se vuelve a convertir en vida ya no individual y determinada, sino pánica y por lo tanto libre”. (Jean Pierre Vernant. Mito y Pensamiento en la Grecia Antigua)

Hoy sabes que todo camino concluye, que todo océano es finito, que lo único eterno es el sueño del hombre, su esperanza, su alegría, su capacidad de saber y aun así, seguir soñando…

“Sé que una cosa no hay. Es el
olvido; sé que en la eternidad
perdura y arde lo mucho y lo
precioso que he perdido: esa
fragua, esa luna y esa tarde.”
Jorge Luis Borges, fragmento del poema Ewigkeit

Sé que estas cansado, al dormir los sueños se van, son fantasmas, así como Aquiles “En diciendo esto, le tendió los brazos, pero no consiguió asirlo: disipóse el alma cual si fuese humo y penetró en la tierra dando chillidos” (Ilíada canto XXIII verso 99).

Fantasmas que se desdibujan cuando te acerca a ellos, sombras de recuerdos y de posibilidades muertas, tú Alejandro le has gritado a Dios como Job, el más humano “¿Cuántas son mis culpas y mis pecados? Dame a conocer mi rebeldía y mi pecado. ¿Por qué ocultas tu rostro y me consideras tu enemigo?¿Quieres atemorizar a una hoja llevada por el viento? ¿Vas a perseguir a una paja reseca? ¡Tú que dictas contra mí sentencias amargas y me imputas las culpas de mi juventud, tú que pones mis pies en el cepo, tú que vigilas todos mis senderos y cercas las plantas de mis pies!” Libro de Job, 13:23 al 27.
 
Cada día la violencia, el horror, la discriminación, el miedo, el horror, esos son los argumentos, no tan sólo son usados por los asesinos, sino por cualquiera, así hay quien hace de la ira su voz y no se da cuenta, se oculta, repta…

Si, estas cansado, recuerdas el Discurso que hace Charlot en el Gran Dictador:

“Lo siento.

Pero yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio, sino ayudar a todos si fuera posible. Blancos o negros. Judíos o gentiles. Tenemos que ayudarnos los unos a los otros; los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacernos desgraciados. No queremos odiar ni ayudar a nadie. En este mundo hay sitio para todos y la buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las armas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia las miserias y las matanzas.

Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado, sentimos muy poco.

Más que máquinas necesitamos más humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura.

Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo. Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana, exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros.

Ahora mismo, mi voz llega a millones de seres en todo el mundo, millones de hombres desesperados, mujeres y niños, víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes. A los que puedan oírme, les digo: no deseperéis. La desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino del progreso humano.

El odio pasará y caerán los dictadores, y el poder que se le quitó al pueblo se le reintegrará al pueblo, y, así, mientras el Hombre exista, la libertad no perecerá”.

Sé que has visto muchas cosas, con tus ojos has presenciado la guerra, la persecución, el dolor, pero también has visto la alegría, a los niños reír y jugar.

Del amor que te puedo decir, no importa porque caminos andes, solo iremos tu y yo, únicamente nosotros dos.

En el Eclesiastés 3, habla de que el tiempo siempre llega todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar…

Tu tiempo y tu momento llegaran, no te preocupes, lo harán en el momento preciso y tu sabrás de ellos, como ellos sabrán de ti.

Sé que quedan muchas cosas que decir, el tintero eta lleno, siempre hay tanto que decir y tan poco tiempo, ¿acaso habrá alguien que escuche…?

Tantas preguntas y tan pocas respuestas, tantas historias y tantas vidas que contar.

Es hora de irse, de volver a embarcar, es hora de de seguir, aquí has estado mucho tiempo ya, anda, toma tu abrigo, guarda ese pan junto a la esperanza y anda, es hora de echar a andar.

Con esto, he decidido dejar de escribir en el Blog, no se por cuanto tiempo, no sé si vuelva a hacerlo, pero si se que al menos este es el tiempo de andar nuevamente, gracias, muchas gracias…

Las llaves del reino no están lejos, están ahí, para que quien desee abrir sus puertas pueda hacerlo, para que salgan lo encerrado y entre lo ajeno.


Antes de irme querido Alejandro, antes de dejar de escribir, recuerda que lo maravilloso es que donde están los niños viven los sueños y donde viven los sueños la esperanza es su hogar. 


Alejandro.

Ciudad de México a 6 de mayo del 2013