jueves, 28 de marzo de 2013

Algo para recordar el por que existe la Semana Santa




"Hemos visto el círculo superior de la espiral de poderes. Hemos llamado Dios a ese círculo. Le hubiésemos podido dar cualquier otro nombre: Abismo, Misterio, Oscuridad Absoluta, Luz absoluta, Materia, Espíritu, Esperanza Última, Silencio."

“Hemos visto el círculo más elevado de poderes en espiral. Le hemos puesto de nombre a este círculo Dios. Podríamos haberle puesto cualquier otro nombre que quisiéramos: abismo, misterio, oscuridad absoluta, luz absoluta, materia, espíritu, esperanza última, desesperanza última, silencio. Pero no olvidar jamás, somos nosotros quienes le ponemos el nombre”

"La doble sustancia de Cristo siempre fue para mí un misterio profundo e impenetrable: el deseo apasionado de los hombres, tan humano, tan sobrehumano, de llegar hasta Dios o, más exactamente, de retornar a Dios para identificarse con él. Esta nostalgia, a la vez tan misteriosa y tan real, ha abierto en mí hondas heridas y también fluyentes y profundos manantiales!".

Nikos Kazantzakis

Los últimos días de Cristo son el fundamento y la base del cristianismo, la cena, la traición, la crucifixión y resucitación de Cristo, más eso es posible solo cuando entendemos que Judas no fue un traidor, no es Ashevo,  Bernard Shaw decía que la víctima era Judas, pero también el holocausto, por que sin su sacrificio el designio divino no se hubiese realizado.

El único testimonio existe sobre la existencia y crucifixión de Cristo ajeno a los evangelios, lo da el historiador del siglo I Flavio Josefus, quien escribió en Roma “Antigüedades Judías” y “Las guerras de los judíos” bajo el dominio de Vespasiano y de su hijo Tito (el primer libro en México, está editado por Porrúa Hermanos y es una buena edición, vale la pena leerlo), quien dice en sus Antigüedades Judías:

“Ananías era un saduceo sin alma. Convocó astutamente al Sanedrín en el momento propicio. El procurador Festo había fallecido. El sucesor, Albino, todavía no había tomado posesión. Hizo que el sanedrín juzgase a Santiago, hermano de Jesús, quien era llamado Cristo, y a algunos otros. Los acusó de haber transgredido la ley y los entregó para que fueran apedreados. - Ant., XX, ix, 1”

Les dejo con algunos fragmentos de los evangelios de Felipe, Maria y Judas, todos considerados Apócrifos (que por cierto, no quiere decir falso ni alterado, su significado es “oculto”) por la iglesia en el concilio de Nicea en el 325 de nuestra era bajo el imperio de Constantino (quien se convirtió al cristianismo en su lecho de muerte – ¿prudencia?-)

“La última Tentación de Cristo” fue escrita por Nikos Kazantzakis, quien también es autor de uno de los textos más hermosos que he leído, aparte de Zorba el griego, Cristo de nuevo crucificado, de verdad es hermoso…

Kazantzakis fue un personaje de facetas múltiples y contradictorias. Reconocido novelista, basta recordar Zorba el griego, La última tentación de Cristo, Ascesis, El Jardín de las rocas, donde va desplegando el culto a la sensualidad, el misterio de la tentación, la búsqueda interior del cristianismo, la admiración por Oriente. Pero su vida no se agota en la reflexión y la escritura, también fue un militante del partido comunista griego, admirador de Lenin y la Revolución Rusa, ministro y funcionario de la Unesco al terminar la Segunda Guerra. Sin embargo, más allá de las convulsiones sociales, fue un alma de preguntas profundas, lo que lo llevó a un retiro en el Monte Athos y a admirar la verdad como pureza y sencillez en San Francisco de Asís. Nació en 1883, en Candia, transcurriendo su infancia en medio de la guerra que sostenían los cretenses contra los turcos. Estudió Derecho en Atenas y en París asistió a los cursos de Bergson, filósofo que ejerció una gran influencia en su pensamiento. Murió en Alemania, en 1957.

El epilogo de la última tentación es con lo que cierro mi comentario, les dejo la película, dirigida por Scorsese y musicalizada por Peter Gabriel, también dejo el vinculo para descargar el libo de Kazantzakis, algo que se me estaba pasando, las imágenes son de origen Bizantino, en lo personal me atrae más que el arte católico europeo, que disfruten de los textos y del film.

Epílogo
Las últimas preguntas del Buda y la gran extinción.
Buda está meditando bajo el árbol protegido por la cobra y pregunta.
¿Qué es la tentación?
¿Existe la tentación?
¿Existieron alguna vez este árbol, esta cobra y este Buda?
¿Existía acaso el demonio que venía a prometer?
¿Existe la lujuria?
¿Existe el poder?
¿Existe la familia?
¿Existe el Príncipe Siddharta?
¿Existen la enfermedad, la vejez y la muerte?
¿Existen las doctrinas, el ascetismo, la abundancia, el dinero y la pobreza?
Nada de esto existe.
La tentación deja de ser cuando todo lo demás deja de ser.
Cuando el no ser se desintegra irrumpe El Ser.
Cuando aparece El Padre desaparecen Buda, el mundo del Buda, las tentaciones del Buda, el árbol del Buda, la serpiente del Buda y quien convocó al Buda.
Todo va desapareciendo y solo está una poderosísima Luz.
El Padre está feliz y el Buda no, porque no está.



Esta película en su momento causo desasosiego en las almas oscuras, en Paris y Madrid, cerraron e incendiaron las salas cinematográficas, en México, sencillamente no se ha colocado en la cartelera de los cines comerciales, estabasada en el libro homónimo de Nikos Kazantzakis (por cierto, tiene uno de los textos más hermosos que he leído, aparte de Zorba (Zorba el griego con Anthony Queen en film), es Cristo de nuevo crucificado, de verdad es hermoso…
 

Que la semana santa sea para quienes son cristianos un acto de redención y para el resto de la humanidad un tiempo de paz y de compartir.

Con afecto.

Alejandro
 

Evangelio de Felipe.

17. Algunos dicen que María ha concebido por obra del Espíritu Santo: éstos se equivocan, no saben lo que dicen. ¿Cuándo jamás ha concebido de mujer una mujer? María es la virgen a quien ninguna Potencia ha manchado. Ella es un gran anatema para los judíos, que son los apóstoles y los apostólicos. Esta virgen que ninguna Potencia ha violado, [... mientras que] las Potencias se contaminaron. El Señor no [hubiera] dicho: «[Padre mío que estás en] los cielos», de no haber tenido [otro] padre; sino que habría dicho simplemente: «[Padre mío]». 

18. El Señor dijo a los discípulos [...]: «Entrad en la casa del Padre, pero no toméis ni os llevéis nada de la casa del Padre». 

19. «Jesús» es un nombre secreto, «Cristo» es un nombre manifiesto. Por eso «Jesús» no existe en lengua alguna, sino que su nombre es «Jesús», como se le llama generalmente. «Cristo», sin embargo —por lo que toca a su nombre en siríaco—, es «Mesías» y en griego Cristos. Y todos los demás lo tienen asimismo con arreglo a la lengua de cada uno. «El Nazareno» es (el nombre) que está manifiesto en lo oculto. 

20. Cristo encierra todo en sí mismo —ya sea «hombre», ya sea «ángel», ya sea «misterio»—, incluso al Padre. 

21. Los que dicen que el Señor primero murió y resucitó, se engañan; pues primero resucitó y (luego) murió. Si uno no consigue primero la resurrección,morirá; (tan verdad como que) Dios vive, éste [morirá]. 

22. Nadie esconde un objeto grande y precioso en un gran recipiente, sino que muchas veces se guardan tesoros sin cuento en un cofre que no vale más de un maravedí . Esto ocurre con el alma: es un objeto precioso (y) ha venido a caer en un cuerpo despreciable. 

23. Hay quienes tienen miedo de resucitar desnudos y por eso quieren resucitar en carne: éstos no saben que los que están revestidos de carne son los desnudos. Aquellos que [osan] desnudarse son precisamente [los que] no están desnudos. «Ni la carne [ni la sangre] heredarán el Reino [de Dios]». ¿Cuál es la (carne) que no va a heredar? La que llevamos encima. ¿Y cuál es, por el contrario, la que va a heredar? La (carne) de Jesús y su sangre. Por eso dijo Él: «El que no come mi carne y bebe mi sangre, no tiene vida en sí». Y ¿qué es esto? Su carne es el Logos y su sangre es el Espíritu Santo. Quien ha recibido estas cosas tiene alimento, bebida y vestido. 

Yo recrimino a los otros que afirman que (la carne) no va a resucitar, pues ambos yerran. Tú dices que la carne no resucitará. Entonces dime: ¿qué es lo que va a resucitar?, para que podamos hacerte los honores. Tú dices que el espíritu (está) dentro de la carne y que también esta luz está dentro de la carne. Mas el Logos es eso otro que asimismo está dentro de la carne, pues —cualquiera de las cosas a que te refieras— (nada podrás aducir) que se encuentre fuera del recinto de la carne. Es, pues, necesario resucitar en esta carne, ya que en ella está todo contenido. 

24. En este mundo, aquellos que se ponen un vestido valen más que el propio vestido. En el reino de los cielos valen más (sin embargo) los vestidos que quienes se los han puesto por agua y fuego, que purifican todo el lugar. 

25. Los que están manifiestos (lo son) gracias a los que están manifiestos y los que están ocultos (lo son) por los que están ocultos. Hay quienes (se mantienen) ocultos gracias a los que están manifiestos. Hay agua en el agua y fuego en la unción.
 
Evangelio de María.

¿Importará que sea destruido o no?». Dijo el Salvador, «Todas las naturalezas, todas las formaciones, todas las criaturas existen las unas en las otras y las unas con las otras, y volverán de nuevo a ser llevadas a sus raíces. Porque su naturaleza es volver a las raíces de su sola naturaleza. El que tenga oídos para oír que oiga».

Pedro la dijo, «Puesto que nos has explicado todo, dinos también esto: ¿Cuál es el pecado del mundo?». El Salvador dijo. «No hay pecado sino que pecáis cuando hacéis las cosas que son de la misma naturaleza del adulterio que es llamado pecado, por eso el Bueno vino a vosotros, a la esencia de toda naturaleza, para restaurarla a sus raíces. Después continuó y dijo, «Por eso vosotros enfermáis y morís (...) de aquel que (...) comprende, comprenda. (...) Una pasión que no tiene igual, que procede de algo contrario a la naturaleza. Entonces se produce una turbación en todo el cuerpo, por eso os dije, “ Animaos, y si estáis desanimados, animaos en la presencia de las formas diferentes de la naturaleza. El que tenga oídos para oír que oiga”». 

Cuando el Bendito hubo dicho esto los saludó a todos diciendo, «La paz sea con vosotros. Recibid mi paz para vosotros mismos. Cuidaos de que nadie os extravíe, diciendo, “Aquí está” o “Allí está”. Porque el Hijo del Hombre está dentro de vosotros. Seguidle. Aquellos que lo busquen lo encontrarán. Id por lo tanto y predicad el Evangelio del Reino. No establezcáis ninguna regla más allá de lo que yo os ordené, y no deis ninguna ley como si fuerais legisladores a menos que os veáis obligados a ello». Cuando hubo dicho esto, marchó. 

Pero ellos quedaron apesadumbrados. Lloraban grandemente diciendo, «Cómo iremos a los gentiles, y predicaremos el Evangelio del Reino del Hijo del Hombre? ¿Si no le hicieron caso a él, cómo nos van a hacer caso a nosotros?». Entonces María se puso de pie, los saludó a todos y dijo a sus hermanos, «No lloréis y no os apenéis y no seáis personas sin resolución, porque Su Gracia estará enteramente con vosotros y os protegerá. Por lo tanto alabemos Su grandeza, porque Él nos ha preparado y nos ha enviado a los hombres». Cuando María dijo esto, quiso volver sus corazones hacia el Bueno. Y empezaron a discutir las palabras del (Salvador). 

Pedro dijo a María «Hermana, sabemos que el Salvador te amó más que al resto de las mujeres. Dinos las palabras del Salvador que recuerdas, las que sabes pero que nosotros ni tenemos ni hemos oído». María contestó y dijo, «Lo que está escondido de vosotros yo os lo proclamaré». Y empezó a hablarles estas palabras: «Yo», digo, «Yo vi al Señor en una visión y le dije, “Señor, te vi hoy en una visión”. Él contestó y me dijo “Bendita eres porque no flaqueaste al verme. Porque donde está la mente está el tesoro”. Yo le dije, Señor, ¿el que ahora ve la visión la ve a través del alma o a través del espíritu?”. El Salvador contestó y dijo, “No ve a través del alma ni a través del espíritu, sino que la mente que está entre los dos, ésa es la que ve la visión, y es... (...)». 

(...) «Y el deseo dijo “Yo no te vi descendiendo, pero ahora te veo ascendiendo. ¿Por qué mientes si me perteneces? El alma contestó y dijo, “Te vi. Tú no me viste ni me reconociste. Yo te serví de vestidura y tú no me conociste”. Cuando dijo esto, se marchó con gran alegría.» 

«Cuando el alma hubo vencido al tercer poder, subió más arriba y vio al cuarto poder, que tomó siete formas. La primera forma es la oscuridad, la segunda el deseo, la tercera la ignorancia, la cuarta es la excitación de la muerte, la quinta es el reino de la carne, la sexta es la necia sabiduría de la carne, la séptima es la sabiduría llena de ira. Estos son los siete poderes de la ira. Preguntan al alma, “De dónde vienes, asesina de hombres, o adónde vas, conquistadora del espacio?”. El alma contestó y dijo, Lo que me ata ha sido muerto, y lo que me trastorna ha sido vencido, y mi deseo ha sido finalizado y la ignorancia ha muerto. En un mundo fui liberada de un mundo, y en un tipo de un tipo celestial, y del olvido que pasa. Desde ahora en adelante yo pasaré el resto del tiempo, de la estación, del eón, en silencio”.» 

Cuando María hubo dicho esto, quedó en silencio, pues hasta ahí el Salvador le había hablado. Pero Andrés respondió y dijo a los hermanos, «Decid lo que queráis decir sobre lo que ella ha dicho. Yo reconozco que no creo que el Salvador haya dicho esto. Porque ciertamente estas enseñanzas son ideas extrañas» Pedro respondió y habló referente a estas mismas cosas. Les preguntó acerca del salvador: «¿Realmente habló privadamente con una mujer y no abiertamente con nosotros? ¿Vamos a preocuparnos y a escucharla a ella? ¿Acaso Él la prefirió a nosotros?» 

Entonces María se echó a llorar y dijo a Pedro, «Hermano mío, Pedro, ¿qué piensas? ¿Piensas que a mí se me ocurrió esto por mí misma o que estoy mintiendo acerca del Salvador». Leví contestó y dijo a Pedro, «Pedro, siempre has sido acalorado. Ahora veo que estás enfrentándote contra esta mujer como si fuera un adversario. Pero si al Salvador la consideró digna ¿quién eres tú para rechazarla? Seguramente el Salvador la conoce muy bien. Por eso la amó a ella más que a nosotros. Por lo tanto deberíamos avergonzarnos y revestirnos del hombre perfecto y separarnos como nos ordenó y predicar el Evangelio, no poniendo otra regla ni otra ley más allá de lo que el Salvador dijo». Cuando (...) y empezaron a ir proclamando y predicando.

 
Evangelio de Judas:

Jesús habla en privado con Judas. Sabedor de que Judas se estaba contemplando en algo elevado, Jesús le dijo: "Aléjate de los otros y te contaré los misterios del reino. Es posible que tu llegues a alcanzarlo, pero te sentirás muy afligido. Como algún otro te reemplazará, para que los doce [discípulos] puedan volver a la plenitud para su dios". Judas le dijo: "¿Cuándo me contarás éstas cosas, y [cuando] el gran día de la luz amanecerá para la generación?". Pero cuando dijo esto, Jesús le dejó.

- Judas pregunta sobre su propio destino. Judas dijo: "Maestro, ¿podría ser que mi semilla esté bajo el control de los gobernantes?". Jesús le contestó y le dijo: "Ven, que yo , pero tú te sentirás muy afligido cuando veas el reino de los cielos y toda su generación". Cuando escuchó esto, Judas le dijo: "¿De qué me sirve haber recibido eso? Porque tú me has elegido para esa generación". Jesús contestó y dijo: "Te convertirás en el decimotercero, y tu serás maldito por las otras generaciones -y tu llegarás a mandar sobre ellos. En los últimos días maldecirán tu ascensión [47] a la [generación] sagrada".

- Judas pregunta por el destino de Adán y por el de la humanidad. Judas le dijo a Jesús: "¿[Cuánto] vivirá el ser humano?". Jesús dijo: "¿Por qué te preocupas por eso, cuando Adán, y su generación, ha vivido eternamente allí donde ha recibido su reino con su señor?". Judas le dijo al señor: "¿Llega a morir el espíritu humano?". Jesús dijo: "Eso es por lo que Dios ordenó a Miguel darle alma a la gente en préstamo para que puedan puedan rendir servicio, sin embargo el Gran Dios ordenó a Gabriel otorgar almas a la gran generación sin señor que las dirija -eso es, el espíritu y el alma. Por tanto, el [resto] de las almas [falta una línea]...

- Conclusión: Judas traiciona a Jesús. [...] Los sumos sacerdotes murmuraron porque [él] se había ido al cuarto de invitados para orar. Pero algunos escribanos estaban allí vigilando atentamente para arrestarle durante su oración, porque tenían miedo de la gente, desde que él era reconocido por todos como un profeta. Se acercaron a Judas y le dijeron: "¿Qué estás haciendo aquí? Tu eres discípulo de Jesús." Judas les contestó como ellos esperaban. Y él recibió un dinero y se lo entregó a ellos".

 
Evangelio Gnóstico de Tomas, encontrado en Nathamadi en Egipto.

1. Y dijo: «Quien encuentre el sentido de estas palabras no gustará la muerte».

2. Dijo Jesús: «El que busca no debe dejar de buscar hasta tanto que encuentre. Y cuando encuentre se estremecerá, y tras su estremecimiento se llenará de admiración y reinará sobre el universo

3. Dijo Jesús: «Si aquellos que os guían os dijeren: Ved, el Reino está en el cielo, entonces las aves del cielo os tomarán la delantera. Y si os dicen: Está en la mar, entonces los peces os tomarán la delantera. Mas el Reino está dentro de vosotros y fuera de vosotros. Cuando lleguéis a conoceros a vosotros mismos, entonces seréis conocidos y caeréis en la cuenta de que sois hijos del Padre Viviente. Pero si no os conocéis a vosotros mismos, estáis sumidos en la pobreza y sois la pobreza misma».

4. Dijo Jesús: «No vacilará un anciano a su edad en preguntar a un niño de siete días por el lugar de la vida, y vivirá; pues muchos primeros vendrán a ser últimos y terminarán siendo uno solo».

5. Dijo Jesús: «Reconoce lo que tienes ante tu vista y se te manifestará lo que te está oculto, pues nada hay escondido que no llegue a ser manifiesto».

20. Dijeron los discípulos a Jesús: «Dinos a qué se parece el reino de los cielos». Díjoles: «Se parece a un grano de mostaza, que es (ciertamente) la más exigua de todas las semillas, pero cuando cae en tierra de labor hace brotar un tallo (y) se convierte en cobijo para los pájaros del cielo».

21. Dijo Mariham a Jesús: «¿A qué se parecen tus discípulos ?» Él respondió: «Se parecen a unos muchachos que se han acomodado en una parcela ajena. Cuando se presenten los dueños del terreno les dirán: Devolvednos nuestra finca. Ellos se sienten desnudos en su presencia al tener que dejarla y devolvérsela». Por eso os digo: «Si el dueño de la casa se entera de que va a venir el ladrón, se pondrá a vigilar antes de que llegue y no permitirá que éste penetre en la casa de su propiedad y se lleve su ajuar. Así, pues, vosotros estad también alerta ante el mundo, ceñid vuestros lomos con fortaleza para que los ladrones encuentren cerrado el paso hasta vosotros; pues (si no) darán con la recompensa que vosotros esperáis. ¡Ojalá surja de entre vosotros un hombre sabio que —cuando la cosecha hubiere madurado— venga rápidamente con la hoz en la mano y la siegue! El que tenga oídos para oír, que oiga».

22. Jesús vio unas criaturas que estaban siendo amamantadas y dijo a sus discípulos: «Estas criaturas a las que están dando el pecho se parecen a quienes entran en el Reino». Ellos le dijeron: «¿Podremos nosotros —haciéndonos pequeños— entrar en el Reino?» Jesús les dijo: «Cuando seáis capaces de hacer de dos cosas una, y de configurar lo interior con lo exterior, y lo exterior con lo interior, y lo de arriba con lo de abajo, y de reducir a la unidad lo masculino y lo femenino, de manera que el macho deje de ser macho y la hembra; cuando hagáis ojos de un solo ojo y una mano en lugar de una mano y un pie en lugar de un pie y una imagen en lugar de una imagen, entonces podréis entrar [en el Reino]».

57. Dijo Jesús: «El Reino del Padre se parece a un hombre que tenía una [buena] semilla. Vino de noche su enemigo y sembró cizaña entre la buena semilla. Este hombre no consintió que ellos (los jornaleros) arrancasen la cizaña, sino que les dijo: No sea que vayáis a escardar la cizaña y con ella arranquéis el trigo; ya aparecerán las matas de cizaña el día de la siega, (entonces) se las arrancará y se las quemará».

114. Simón Pedro les dijo: «¡Que se aleje Mariham de nosotros!, pues las mujeres no son dignas de la vida». Dijo Jesús: «Mira, yo me encargaré de hacerla macho, de manera que también ella se convierta en un espíritu viviente, idéntico a vosotros los hombres: pues toda mujer que se haga varón, entrará en el reino del cielo».



domingo, 17 de marzo de 2013

Angelina Beloff - Quiela dice...




“…que el amor no es esencialmente una relación con una persona específica sino una actitud del carácter que determina el tipo de relación de una persona con el mundo como totalidad, no con un objeto amoroso
Eric Fromm “El arte de amar”

El temor que nos sobrecoge es un temblor sagrado. Un hombre ama a una mujer y la besa: de ese beso nace el mundo...Creces, surges, fuera, dentro, impalpable, en el aire y el alma -un alma como aire mecido en música con un tacto de luz…Doy gracias a Dios porque existes.
Octavio Paz, Fragmento de carta a Elena Garro.

Amor eterno amor Atl, la palpitación de mi corazón es el sonido de tu nombre, que amo con toda la frescura de mi juventud, único ser que adoro, moja los ojos de tu amada con el semen de tu vida, para que se sequen de pasión, quien no ha…y será, más que tuya.
Fragmento de carta de Nahui Ollin a el Dr. Atl:

Creo que el único tema sobre el cual el alma humano se ha volcado desde la creación es el amor, pues es punto de partida o llegada, es el camino, llena toda la vida humana, desde lo trascendente, heroico y sustantivo, hasta lo ominoso, aberrante y promiscuo, pasando por lo cursi, lo redundante, lo intrascendente.

Hoy más que hablar y disertar sobre el amor, deseo compartir lo que Angelina Bloff, mujer, artista, madre, esposa, revolucionaria escribió al respecto, en las primeras décadas del siglo XX, por alguna razón, los artistas, aquellos que fueron dotados del don de la expresión, ya sea como una bendición o un anatema, exponen desde donde el resto de los mortales queremos decir, así, a diferencia de Miller y Anais Nin, Bloff habla desde lo tortuoso, de ese amor que sin ser cadena no deja vivir, que asfixia pero no mata, de ese amor de dolor y esperanza y que al final es sólo resignación.

Con todo el respeto para Angelina Bloff y para quienes como ella hemos sido parte de esos caminantes en ese vericueto, les dejo con una semblanza de ella y algunas de sus cartas.

Alejandro.
 
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Angelina Beloff nace en Rusia en San Petersburgoen 1879, llega a México en 1932. La relación de 12 años con Rivera (de 1909 a 1921) la había vinculado al país, y fue así como conoció y compartió también con David Alfaro Siqueiros, Adolfo Best Maugard, Ángel Zárraga, Roberto Montenegro; construyó grandes amistades con creadores como Lola y Germán Cueto, Alfonso Reyes y su esposa Manuela. Apoyada por estos amigos vino a México. Nunca se volvió a casar y acerca de sus encuentros con Rivera, se sabe que fueron mínimos aquí.

Es que en México fue donde Angelina produce la mayoría de su obra y explora otros caminos: desde la docencia, como maestra de dibujo, hasta nuevas técnicas de grabado -fue integrante de la LEAR, Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, fundada en 1933 por Leopoldo Méndez- y la creación de títeres de guiñol.

No hay muchos detalles en las memorias de Beloff acerca del trabajo como maestra. Para dar cuenta de ello en la exposición fueron más reveladores ciertos expedientes burocráticos de la SEP en torno a cómo enseñaba. Mientras trabajó en esa Secretaría, escribió un libro en torno de la confección de títeres. Esta publicación, ejemplares de la revista Chapulín, que ella ilustraba, al igual que cuatro títeres de guiñol que creó -por ejemplo “Pastilla”, diseñado a partir del personaje de Miguel N. Lira-.

Es también una pintora preocupada por algo que incidiera en la realidad social; el ir a las escuelas nocturnas a enseñar dibujo, a enseñar a confeccionar a los niños y adultos para que también tuvieran un medio de vida, habla de otra preocupación de este grupo de los Cueto, de Leopoldo Méndez, ella misma; todos estuvieron comprometidos, ponían de su dinero incluso.

En las cartas no hay rencor, ni ruegos desesperados o chantajistas de que vuelva a su lado, ni despecho. Sólo le duele el silencio y la falta de noticias. Necesita saber como forma de comprender. A la angustia inicial le siguen los recuerdos. Las cartas van reflejando el devenir de una persona que poco a poco va recuperando la confianza en sí mismo y, sabiamente, se queda con los recuerdos hermosos de la relación. Hay referencias amorosas a la gran barriga y mirada inocente de Diego y a la locura de la proposición de tirar al hijo por la ventana si le molestaba cuando pintaba. Angelina le necesita a su lado para seguir pintando, necesita su opinión. Pero el tiempo la conduce hacia el olvido, o quizás hacia la aceptación de que el amor es irrecuperable. Debe comenzar a caminar sola y Angelina lo hace. Acepta una oferta y vuelve a pintar. En esos diez meses la resignación toma el trono y parece que Angelina deja de mirar hacia atrás, sin dejar de ser consciente de lo mucho y bueno que tuvo y ha perdido. No sabemos si acepta totalmente la pérdida, pero recupera el sosiego.

Años después, Angelina viaja a Méjico y coincide con Diego en un concierto. Cuando Diego pasa a su lado ni siquiera la reconoce. Son las realidades propias de la fuerza de un genio y de un gran hijo de puta.


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 ¡Cómo recuerdo los ojos de nuestros amigos fijos en ti! Los de Merievna también, prodigiosamente atentos y por el solo hecho de admirarte la hice amiga mía, sí, era mi amiga y la embarazaste y sin embargo tú y yo seguimos. Sentí que las simpatías de los amigos eran para mí, no para Marievna.

La distancia de Diego es suficiente para hacer un inventario de ausencias, lo que ha dejado de ser a pesar y con el favor de Quiela, toda la alegoría de que es capaz el desengaño:

La vida se cobra muy duramente Diego, nos merma en lo que creemos es nuestra única fuente de vitalidad; nuestro oficio. No sólo he perdido a mi hijo, he perdido también mi posibilidad creadora; ya no sé pintar, ya no quiero pintar. Ahora que podría hacerlo en casa, no aprovecho mi tiempo. Como este invierno ha sido largo, oscurece a las cuatro de la tarde y entonces tengo que dejar de trabajar durante una hora y hasta dos, mientras mis ojos se acostumbran a la luz eléctrica (...) Ahora que quisiera tener una tía Natasha a quien visitar, ha muerto y no sé a dónde volver la cabeza.

Cualquiera en cualquier parte. París es gentil con sus amantes, dijo Brassaî una vez. Nadie, sin embargo, se detiene a observar el filo de ironía que lleva esta frase, y resbala como una conversación íntima que repiten los espejos de un privado en restorán inquieto. Los amantes entre sí son otra cosa. Quiela recuerda demasiadas palabras de Diego, y es lo único que le impide ver la historia de diez años como un sueño, o como si la vida de Quiela durante todo este tiempo se hubiera detenido, apartándose del mundo. Porque en efecto esta vida a deux debió tener un principio, como todos, tal vez memorable; poco a poco debió gastarse el hábito de las sorpresas, y la comodidad de una rutina o una costumbre o lo que fuera debió terminar de tajo con la partida de Diego. "¿Tiene objeto mi amor, ahora Diego?", "Pero ahora Diego, al ver mi desvarío te lo pregunto y es posiblemente la pregunta más grave que he hecho en mi vida. ¿Ya no me quieres, Diego?" Las palabras de Diego habitan sus nostalgias, le dan cuerpo a una suerte adversa (la de Quiela), hablan una lengua distinta, clara, del pasado, y su evocación insistente se estrella contra las pocas evidencias suficientes del presente:

Un día comentaste: "De tan pálida, eres casi translúcida, puedo verte el corazón". Otro, al sentarme frente a ti, levantaste los ojos y escuché: "Qué prodigiosamente blanco es tu rostro. Parece siempre emerger de la oscuridad". Pensé que te fascinaba lo blanco hasta que una mañana alegaste para mi sorpresa: "Aquí sólo Juan Gris es mulato y lo esconde afirmando que es español. Lo que tiene de bueno es lo que tiene de negro, lo malo es lo que tiene de blanco. Se hace pasar por español porque los metropolitanos franceses malmiran a los hispanoamericanos, pero ya quisieran los pálidos, los arrugados europeos, caminar con la gracia felina del trópico; que un rayo de sol incendiara y coloreara su piel desabrida y lacia. ¡Qué vieja, qué polvosa, qué herrumbre la de Europa, Angelina!" Me sentí herida. No quise atribuirlo a mi persona y, sin embargo, no pude evitarlo.
 
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"Ahora que no estás tú -dice Quiela en una de las primeras cartas-, pienso que nuestros amigos se han quedado a la expectativa. Me tratan entre temps, mientras regresas y entre tanto, no me buscan sino para que les dé noticias". "…después de todo, sin ti, soy bien poca cosa, mi valor lo determina el amor que me tengas y existo para los demás en la medida en que tú me quieras". "Faltándome tú, me siento frágil hasta en mi trabajo"."No me has mandado decir nada de los bocetos, así es que me lanzo sola porque Floreal no puede esperar".
  
“Yo nunca me detuve a ver a un niño en la calle (por ejemplo) por el niño en sí. Lo veía ya como el trazo sobre el papel; debía yo captar exactamente la pureza de su barbilla, la redondez de la cabecita, la nariz casi siempre chata (...) Ahora todo ha cambiado y veo con tristeza a los niños que cruzan la calle para ir a la escuela. No son dibujos, son niños de carne y hueso. Me pregunto si irán suficientemente bien cubiertos, si dentro de la mochila su madre puso un gouter alimenticio, quizás un petit pain au chocolat”.

 

miércoles, 13 de marzo de 2013

1325 - 2013 y aquí sigue Mexico-Tenochtitlan

   
Hoy es 13 de marzo del año 2013, hoy hace 688 años que en un islote nace la ciudad de Mexico-Tenochtitlan, el lugar de los Tenochcas, hoy deseo conmemorar la fundación de la ciudad un 13 de marzo del año de 1325, el códice “Boturini”, es conocido como la tira de la peregrinación, en el se narra la historia de ese andar que llevo a los Mexicas desde la legendaria Aztlan, donde la divina Cuathlicue vive y donde es el origen, de ese andar que el señor Huchilopotzli encaminara a su tribus, durante la colonia hubo quien dijo que sese peregrinar era igual al de los hebreos, pero fue diferente, este es un pueblo guerrero, no huye, busca su lugar en el cosmos, su sentido y da vida a la historia y la leyenda.

Hoy les comparto hago que apareció en una ya olvidada revista, la cual narra lo que el códice dice, en palabras de “México en el tiempo” No. 21 noviembre / diciembre 1997 este es la tira de la peregrinación.
 

“El relato es fluido gracias a su ritmo sincopado, comenzando en la primera página con la representación de la legendaria Aztlán vestida de gloria como lugar sagrado de origen, el tlacuilo representa el islote bordeado de agua, las seis casas que simbolizan los barrios o sectores del sitio y una pirámide central con el glifo caña de agua (Aacatl), refiriéndose probable- mente al jefe principal o dios patrono de la localidad. Los gobernantes sentados, la mujer llamada Chimalma (la del escudo) y el hombre, observan al personaje que valerosamente cruza en canoa el espacio acuoso y ya en terreno firme sus pisadas marcan el rumbo al cual se dirige, llegando a Teoculhuacan (cerro sagrado que tiene una joroba) donde ha nacido o donde habita el dios Huitzilopochtli (colibrí zurdo o del Sur). El dios con máscara de colibrí asoma la cabeza a través del follaje que decora una cueva dentro del cerro, de su boca surge el canto precioso, discurso de exhortación para emprender un largo viaje. El documento, escueto en imágenes, representa un mito mencionando en forma sutil el evento, el observador debe recrear mental o verbalmente la imagen completa y aunque la historia va adquiriendo poder, el quehacer humano nunca se separa por completo de la leyenda.

Las tribus se organizan y alineadas en vertical, cada casa indica una tribu, cada glifo muestra un nombre, y cada personaje sentado al frente es el jefe responsable de su grupo. De sus bocas, el elemento curvo nos remite al aliento divino, ellos tienen el poder del discurso hablado con el que logran hacer ejecutar el mandato del dios.
 
Al pasar por un paraje, los peregrinos construyen un templo para su dios Huitzilopochtli, se concentran alrededor del chiquihuite y disfrutan de un refrigerio; el árbol frondoso a la sombra del cual se han refugiado se quiebra y cae estrepitosamente, dotado de brazos y manos transmite el enojo del colibri zurdo, quien encolerizado ordena a las tribus separarse. El supremo mandatario Aacatl (caña de agua) transmite la noticia al jefe de los acolhua quien llorando se despide. Los demás jefes de las tribus lloran su desdicha alrededor de Huitzilopochtli, se niegan a cambiar de rumbo e imploran que los dejen seguir el mismo camino que los aztecas (Chimalpahin, 1982: Quinta relación).

Los cuatro teomamas recogen sus pertenencias sagradas y muestran el camino con sus huellas hasta que se detienen al ver que el sol, representado por un águila, lleva en sus garras el átlatl o lanza dardos que le obsequiará al jefe náhuatl quien a su vez asume la responsabilidad de obtener sangre y corazones para alimentar a los dioses, adquiriendo a partir de aquí el nombre de mexicas. El supremo sacerdote Acatl procede a hacer un rito de sacrificio colocando a tres personajes sobre biznagas y un huizache y se inclina sobre una de las victimas para extraer el corazón.

Después de estas dificultades, el ritmo acompasado de la narración se ordena, apareciendo los glifos uno por uno como si fuera una cinta cinematográfica donde los negativos se suceden unos a otros. Después de pasar por el sitio místico de Coatepec (cerro de la serpiente), el movimiento del documento cambia; los signos de los años se ordenan en bloques y cuatro personajes de proporciones redondas observan el horizonte mostrándonos el camino a seguir, marcando la pauta que se seguirá en el resto del códice.
 
El ritmo del relato se convierte en un lento oleaje de ideas que transcurre uniforme- mente. Pasan por distintos sitios asentándose temporalmente en algunos hasta que llegan a Coatepec (distinguiéndose este del Coatepec mítico pues la serpiente que lo identifica no se encuentra sobre un cerro). Aquí los de Chalco quienes sabían arar la tierra, enseñan a los mexicas a cultivar el maguey y después de veinte años aprenden a elaborar el pulque.

El códice sigue el curso de la peregrinación deteniéndose en Huizatepec (cerro del huizache), y en Tecpayocan (cerro de pedernal, llamado así pues se dice que aquí había minas de obsidiana, materia prima para la fabricación de cuchillos, flechas y demás utensilios) donde se establecen probablemente por motivos estratégicos para elaborar armas en preparación de un evento bélico anunciado por el símbolo de guerra.

Asentándose en seguida en Pantitlán (lugar de las banderas) los mexicas son atacados por una epidemia probablemente de Cocoliztli y forzados a abandonar el sitio se trasladan a Amalinalco (donde está la hierba de agua) -ciudad dominada por Tezozomoc, tlatoani de Azcapotzalco (en el hormiguero) para después seguir su camino hasta que arriban a Chapultepec (el cerro del chapulín) sitio trascendental del valle de México donde se encontraba el manantial que más tarde suministraría agua a toda la ciudad de Tenochtitlan.
 
Después de celebrar la ceremonia del Xiuhmolpilli, los guerreros mexicas luchan contra los pueblos asentados con anterioridad en estas tierras, el curso del líquido precioso que brotaba de la tierra queda interrumpido y los aspirantes a ser nuevos habitantes del valle son vencidos y obligados a esconderse entre los tulares y carrizales de la laguna donde lloran su desgracia con sus mujeres. Los culhuas toman prisioneros a Atlxochitl (flor de agua) y a su padre Huitzilihuitl (pluma de colibrí) y asidos por los cabellos son llevados ante Coxcox (Codorniz) mandatario de Culhuacán (cerro torcido), quien sentado en un imponente icpalli o trono recibe a los recién llegados convirtiéndolos en tributarios y sirvientes, dándoles como vivienda el barrio de Contintlán (junto a las ollas) donde los mexicas cohabitan con las mujeres del sitio y demuestran su hombría dejando su simiente en ellas. A partir del mestizaje con los de Culhuacán (quienes heredan la cultura tolteca) forjan un pasado colectivo, para así poder dirigirse hacia un futuro grandioso.

La guerra entre Culhuacán y Xochimilco (donde se siembran flores) es inminente y Coxcox llama a los mexicas para que le sirvan como guerreros aliados en esta guerra. “Creyendo los mexicanos lo hacían por tomarles sus mujeres” enviaron solamente a diez guerreros y los demás quedáronse a cuidar sus casas.
 
Dada la fiereza de estos guerreros ganan la guerra en favor de Culhuacán y cuentan sus hazañas al tlatoani quien se horroriza al saber que en el saco que le han traído están las orejas y narices de "ochenta" personajes vencidos; no queriendo saber más del asunto les otorga la libertad a los mexicas quienes tomando sus armas se dirigen a otras tierras. (Historia de los mexicanos por sus pinturas, cap. XVII)

No se sabe porqué el documento termina aquí, es probable que se hubiera roto la última sección o haya quedado inconcluso; sin embargo, el códice resalta por su elegancia que amalgama el mito originario, la saga histórica y la política en un recorrido dictado por los dioses, donde la importancia reside en que el mandato de Huitzilopochtli debe cumplirse siguiendo un ideal, buscando donde fundar lo que más tarde sería la gran Tenochtitlan."

En la Crónica Mexicáyotl, Alvaro Tezozómoc (la UNAM tiene una esplendida edición en rustico) dice que cuando hallaron el lugar, el sacerdote Cuauhtlaquezqui dijo las siguientes palabras:

"Id y ved un nopal salvaje: y allí tranquila veréis un águila que está enhiesta. Allí come, allí se peina las plumas, y con eso quedará contento vuestro corazón: ¡allí está el corazón de Copil que tú fuiste a arrojar allá donde el agua hace giros y más giros! Pero allí donde vino a caer, y habéis visto entre los peñascos, en aquella cueva entre cañas y juncias, ¡del corazón de Cópil ha brotado ese nopal salvaje! ¡Y allí estaremos y allí reinaremos: allí esperaremos y daremos encuentro a toda clase de gentes!

Nuestro pechos, nuestra cabeza, nuestras flechas, nuestros escudos, allí les haremos ver: a todos los que nos rodean allí los conquistaremos! Aquí estará perdurable nuestra ciudad de Tenochtitlan! El sitio donde el águila grazna, en donde abre las alas; el sitio donde ella come y en donde vuelan los peces, donde las serpientes van haciendo ruedos y silban! ¡Ese será México Tenochtitlan, y muchas cosas han de suceder"

 

sábado, 9 de marzo de 2013

Dos poetas del exilio, dos puentes.



Adolfo Sánchez Vázquez iniciando ese 25 de mayo de 1939, junto a más de 1.600 compatriotas, el viaje que volvió a unir los dos mundos, no con el animo del conquistador, sino como el del amigo, el del camarada, así se dio inicio del exilio español, embarcandose en el puerto francés de Sète a bordo del Sinaia rumbo al esa mar desconocida, rumbo al exilio en Mèxico), de esa travesia, existen recuerdos que el cita, dos sobresalen: el día en que desde la cubierta avistaron por última vez las costas de España, al paso por el estrecho de Gibraltar, y el octogenario escritor Antonio Zozaya pronunció unas emotivas palabras de despedida, y la mañana en que Juan Rejano, compañero de camarote en la bodega del buque, le recitó su conocido poema: “Como en otro tiempo por la mar salada / te va un río español de sangre roja /, de generosa sangre desbordada. / Pero eres tú, esta vez, quien nos conquistas / y para siempre, ¡oh vieja y nueva España!”.

El Sinaia llegó al puerto de Veracruz el 13 de junio y fue recibido de modo entusiasta por más de 20.000 obreros y altos representantes del Gobierno y el pueblo mexicanos. Ese puerto sería llamado después Puerto de la Libertad, pues hasta 1942 arribarían a sus muelles un total de 30.000 españoles sin patria. Puede que Sánchez Vázquez fuera el último poeta sobreviviente de esa primera travesía, en la que quizá alumbró dos sonetos clave para identificar el doble sentimiento de nostalgia y dolor que respiraron las víctimas de aquella diáspora. “El alma la modela el sentimiento / y se exaltan las viejas primaveras”, dice el poeta en el primero. “¿En qué región del aire, en qué mares / –¡oh latitud humana del tormento! / tuvo el crimen tan claro yacimiento / y la muerte más vivos hontanares?”, se pregunta en el segundo.


Adolfo Sánchez Vázquez

Tres poemas
 
Al héroe caído

Tu corazón caliente, derribado,
levanta un estandarte en la mañana
por la pendiente del dolor cruzado.

Contra el rumbo del aire, se devana
gran madeja de muerte en tu cintura
enredada de sangre en tu ventana.

Entre nieblas de pólvora, va oscura
la mano que te lleva hacia estaciones
que clavarán la muerte en tu espesura.

¡Camaradas, de esbeltos corazones,
vedle, muerto, caído, prisionero,
del ataque de mudos tiburones!

¡Vedle, pronto, vosotros, marinero,
aviador, tanguista, combatiente,
navegando sin vida, sin remero!

¡Qué se aparten las manos de su frente,
que en pañuelos de sangre, no vencida,
van bordando un gemido transparente!

De pie, junto a su mano descendida,
firmes estamos, el fusil al brazo,
muro ardiente sobre la pena erguida.

Yo sé esperar
 
Si para hallar la paz en esta guerra
he de enterrarlo todo en el olvido,
y arrancarme de cuajo mi sentido
y extirpar la raíz a que se aferra;

si para ver la luz de aquella tierra
y recobrar de pronto lo perdido,
he de olvidar el odio y lo sufrido
y cambiar la verdad por lo que yerra,

prefiero que el recuerdo me alimente,
conservar el sentido con paciencia
y no dar lo que busco por hallado,

que el pasado no pasa enteramente
y el que olvida su paso, su presencia,
desterrado no está, sino enterrado.
 
Al dolor del destierro condenados

Al dolor del destierro condenados
—la raíz en la tierra que perdimos—
con el dolor humano nos medimos,
que no hay mejor medida, desterrados.

Los metales por años trabajados,
las espigas que puras recogimos,
el amor y hasta el odio que sentimos,
los medimos de nuevo, desbordados.

Medimos el dolor que precipita
al olvido la sangre innecesaria
y que afirma la vida en su cimiento.

Por él nuestra verdad se delimita
contra toda carroña originaria
y el destierro se torna fundamento.


Pedro Garfias

Pedro Garfias nació en Salamanca el 27 de mayo de 1901. En 1918, Pedro Garfias se traslada a Madrid, para cursar estudios de Derecho que nunca terminó. Desde esa fecha hasta 1921, formó parte del movimiento poético vanguardista más importante de este siglo, el ultraísmo. Cuando abandona a los ultraístas, funda la revista Horizonte, que en el año de su fundación conseguía publicar trabajos de Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, Jorge Guillén y Federico García Lorca entre otros. En 1938 obtuvo el Premio Nacional de Literatura por su libro Poesías de la guerra española. En abril de 1939 marcha a Inglaterra donde escribe su libro fundamental “Primavera en Eaton Hasting”. Ese mismo año embarca hacia México. El 9 de agosto de 1967, Pedro Garfias murió en Monterrey (México). Entre sus obras destacan: "El ala del Sur" (1927), "Poesías de la guerra" (1937), "Héroes del Sur" (1938), "Primavera en Eaton Hastings" (1939), "Poesías de la guerra española" (1941) y "De soledad y otros pesares" (1948).

 

Pedro Garfias escribió: "Se ha producido en toda España una explosión de barbarie... Este levantamiento criminal de militarismo, clericalismo y aristocratismo de casta contra la República democrática, contra el pueblo, representado por su Gobierno del Frente Popular, ha encontrado en los procedimientos fascistas la novedad de fortalecer todos aquellos elementos mortales de nuestra historia... Contra este monstruoso estallido del fascismo... nosotros, escritores, artistas, investigadores científicos, hombres de actividad intelectual... declaramos nuestra identificación plena y activa con el pueblo, que ahora lucha gloriosamente al lado del Gobierno del Frente Popular..." El poeta se marchó a las trincheras siendo nombrado Comisario político del Batallón Villafranca en el frente sur. Tras la derrota cruza la frontera con Francia donde es internado en un campo de concentración. Consigue llegar a Escocia y más tarde fue evacuado en el buque frances Sinaia con otros 1.620 republicanos al Mejico de Lázaro Cárdenas, donde moriría.

Yo sé que ya mi voz se va perdiendo...
1953

A Pedro Camacho

Yo sé que ya mi voz se va perdiendo,
yo sé que ya mis ojos vuelan poco,
sé que de tanto ya sentirme loco
loco me estoy volviendo.

Sé que mi amor sé fue sin haber sido,
que mi vida se va porque así quiere,
y que mi anhelo de vivir se muere
en pasmo convertido.

Sé que esto ya no cuenta y que no es cuento
ni el velo ni el desvelo de la noche.
Apenas siento deslizarse el río.

Al corazón pongo el oído atento.
Como Rubén siento pasar un coche
y pasa por mi carne un largo frío.
 
El iba solo...

Él iba solo
tambaleándose...

Borracho de amor,
borracho de hambre,
borracho de alcohol,
quién sabe.

Él iba solo
tambaleándose.

Pasear contigo en soledad perfecta...

Pasear contigo en soledad perfecta
fondo azul de colinas y a los lados
árboles comprensivos y vigilantes
el doble paso caprichoso y lento.

Pasear contigo en soledad callada
al través de un  silencio transparente
la frente levantada al sol que sube
orgulloso del brío de su vuelo.

Pasear contigo por la superficie
de redondez suave de la tierra
con lentitud perseverante y noble...
contigo y tu recuerdo y tu esperanza.