viernes, 31 de agosto de 2012

Generaciòn Beat, John Grinsberg & Jack Kerouac




Hoy he vuelto a estar en el hospital con mi madre, casi 10 horas, en ese tiempo pude ver a esas personas que aquí dejan de ser números, estadísticas sin sentido, son rostros, muchos de ellos de viejos, ancianos, los más vienen solos, ahí aguardan, lentamente, esperan su turno, acaso así suceda con el infierno, es solo esperar a ser llamados, algo que nunca sucede, solo esperas tu turno, en silencio, acurrucado en una silla en el ascético sitio.

De pronto, vi a los jóvenes, ¡Dios Mío! Son demasiados, ellos como los viejos están ahí, deseando jugar, charlar, llenos de dolor y de tristeza, la vida parece humo entre sus manos.

Me vienen a la mente esas cifras sin rostro de los miles de muertos en mi país, muchos de ellos son daños colaterales, las otras víctimas, aquellas que no son ni siquiera dignas de entrar como un mero dato en los estadísticos, solo son los padres, hermanos, familiares y amigos, ah! son tantos…

Me viene a la mente la generación Beat, los beatkins, John Grinsberg y Jack Kerouac, generación que abre caminos, no acepta las guerras y grita, grita fuerte contra ellas, aulla, que busca y recorre caminos, que anda en el camino, me viene a la mente por que creo que es el momento de que estos viejos y jóvenes-niños sean solo datos y aquellos otros, solo son sufrimiento y dolor, pues ni en los números de las estadísticas los consideran.

En fin, los dejo con algunas cosas de estos dos beats.

Alejandro.

 John Grinsberg

Aullido

“He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el jazz.

Quienes expusieron sus cerebros al Cielo, bajo Él y vieron ángeles mahometanos tambaleándose en los techos de apartamentos iluminados.

Quienes pasaron por las universidades con ojos radiantes y frescos alucinando con Arkansas y la tragedia luminosa de Blake entre los estudiantes de la guerra.

Quienes fueron expulsados de las academias por locos por publicar odas obscenas en las ventanas del cráneo.

Quienes se encogieron sin afeitar y en ropa interior, quemando su dinero en papeleras y escuchando el Terror a través de las paredes”.

ooOOoo

Howl

I saw the best minds of my generation destroyed by madness, starving hysterical naked, dragging themselves through the negro streets at dawn looking for an angry fix, angel headed hipsters burning for the ancient heavenly connection to the starry dynamo in the machinery of night, who poverty and tatters and hollow-eyed and high sat up smoking in the supernatural darkness of cold-water flats floating across the tops of cities contemplating jazz,

Who bared their brains to Heaven under the El and saw Mohammedan angels staggering on tenement roofs illuminated.

Who passed through universities with radiant cool eyes hallucinating Arkansas and Blake-light tragedy among the scholars of war.

Who were expelled from the academies for crazy & publishing obscene odes on the windows of the skull.

Who cowered in unshaven rooms in underwear, burning their money in wastebaskets and listening to the Terror through the wall.

Who got busted in their pubic beards returning through Laredo with a belt of marijuana for New York.




Jack Kerouac

Himno

Y cuando me mostraste el puente de Brooklyn
         por la mañana
                  ¡oh Dios!
Y la gente resbalando sobre el hielo de la calle,
dos veces,
         dos veces,
                  dos personas diferentes
                  cruzan, yendo a trabajar,
                  tn dispuestas y confiadas,
                  abranzando su piadoso
                  Daily News mañanero
                  resbalan en el hielo & caen
                  ambas dentro de 5 minutos
                  y yo lloro, lloro
Eso es cuando me enseñas las lágrimas, ¡Ah
         Dios! por la mañana,
                  ¡Ah, tú!
Y yo apoyándome en el farol sollozando
ojos,
         ojos,
                  nadie sabe que lloro
                  o no se preocupan de nada
                  pero ¡Oh! vi a mi padre
                  y la madre de mi abuela
                  y las largas filas de sillas
                  y lágrimas sentadas y muertas,
                  ¡Ay de mí!, sé Dios que
                  tenías planes mejores que ése
Así que cualquier plan que tengas para mí
Extrema majestad
Haz que sea corto
         breve
Haz que sea enérgico
         llévame a casa a la Madre Eterna
         hoy
A tu disposición de cualquier modo,
         (y hasta entonces)


ooOOoo

En el camino

Y seguimos hacia aquel triste y repugnante concierto al que no me apetecía nada ir y todo el tiempo estuve pensando en Dean y en cómo se subiría al tren y recorrería una 207 vez más cinco mil kilómetros sobre este terrible país y nunca llegué a saber por qué se  había presentado en Nueva York, excepto para verme.

Así, en esta América, cuando se pone el sol y me siento en el viejo y destrozado malecón contemplando los vastos, vastísimos cielos de Nueva Jersey y se mete en mi interior toda esa tierra descarnada que se recoge en una enorme ola precipitándose sobre la Costa Oeste, y todas esas carreteras que van hacia allí, y toda la gente que sueña en esa inmensidad, y sé que en Iowa ahora deben estar llorando los niños en la tierra donde se deja a los niños llorar, y esta noche saldrán las estrellas (¿no sabéis que Dios es el osito Pooh?), y la estrella de la tarde dedicará sus mejores destellos a la pradera justo antes de que sea totalmente de noche, esa noche que es una bendición para la tierra, que oscurece los ríos, se traga las cumbres y envuelve la orilla del final, y nadie, nadie sabe lo que le va a pasar a nadie excepto que todos seguirán desamparados y haciéndose viejos, pienso en Dean Moriarty, y hasta pienso en el viejo Dean Moriarty, ese padre al que nunca encontramos, sí, pienso en Dean Moriarty.




domingo, 26 de agosto de 2012

Confesiones


Para quienes alguna vez me acompañaron, para quienes me acompañan, por que de todos aprendí.

“No podemos enseñar nada a nadie; Tan sólo podemos ayudarles a encontrar la respuesta por sí mismos”

"Conozco un planeta en el que vive un señor muy colorado. Nunca ha olido una flor. Nunca ha contemplado una estrella. Nunca ha amado a nadie. Nunca ha hecho otra cosa que sumas. Se pasa el día diciendo, como tú: "¡Soy un hombre serio! ¡Soy un hombre serio!", lo que le hace hincharse de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!." Asì dice Antoine de Saint-Exupéry en el Principito.

Y tú, si a ti te hablo, tú ¿acaso has visto los ojos de una estrella? (Huyen. Se ve que huyen / vueltas de espaldas a la tierra. / Nosotros no hemos visto todavía / los ojos de una estrella. / Para buscar lo que buscamos / (¿dónde está mi sortija?) una cerilla es buena, / y la luz del gas, / y la maravillosa luz eléctrica… / Nosotros no hemos visto todavía / los ojos de una estrella. León Felipe), no creo que nunca has visto el cielo, no has volado con el viento, no has sentido la luna en tu piel desnuda o el agua del océano, no has sentid la grama tocar tus pies descalzos mientras caminas ni el rocío al amanecer o el agua cuando cae y se desliza sobre tus mejillas.

Sabes, yo creo que la vida es un camino, es un texto que escribimos o andamos, es un ponto de partida lleno de finales e inicios, de sueños y deseos, de tormentas y mares calmos.

Cuando era niño soñaba con ser general de grandes ejércitos, ir a batallas épicas, me veía como Héctor o Aquiles, soñaba con volar entre las nubes y probarlas, saber si son como los algodones de dulce que me compraban, soñaba con que recorría los mares llevado por una gran tortuga o que llegaba a las profundidades oceánicas a jugar con sirenas, tritones y delfines, ah! entonces soñaba.

Hoy he visto que la vida tiene hartos vericuetos y que todos deben recorrerse, deben ser capítulos escritos y terminados, caminos andados y al momento siguiente esta nuevamente la hoja en blanco, como una gran mar océano para ser navegada por nosotros, pagina que aguarda a ser escrita

Y nadie te enseña en esos caminos nada que tu no lleves dentro de tu morral y estés dispuesto a usar, caminos nuevos y caminos viejos, unos por ser andados, otros ya recorridos.

En mi vida ha habido algunos momentos en que a pesar de todo, la vida isma me ha dado la oportunidad de reinventarme, de redimirme, de seguir siendo siendo a la vez otro, como el yin y el yang.


Cuando decidí estudiar arqueología, dejar un camino andado, más no olvidado, aprendí que a veces uno debe seguir sus sueños, pero que estos también te llevan por caminos y senderos a veces oscuros y terribles, pero al final, siempre puedes optar, el albedrio, el aprendizaje, la inercia ¿acaso?, estudie antropología, descubrí que la arqueología solo me da una pate de lo que busco, pero que sin ese interés no habría encontrado mi camino.

La segunda vez fue cuando opte por ser consecuente entre mis creencias, mis principios y mí actuar, esa vez conocí el poder, el real, aquel que puede volverte invisible, aquel que hace que los poderosos se alejen de lo humano, sintiéndose dioses y no mirando sus propios demonios, ahí conocí el dolor, la humillación, el desprecio y el olvido.

La tercera vez que un capitulo inicio fe cuando supe que podía ser padre, que solo se necesita lo que tanto dolor costo aprender, aceptación, tolerancia, entendimiento, comprensión, es curioso, como es posible que esto sea tan difícil de aprender y renuente a nuestras manos y corazones cuando esto es su esencia y sentido, tarde en aprender, pero tuve una niña que maravillosamente me educo "Las personas mayores nunca son capaces de comprender las cosas por sí mismas, y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones" dice nuevamente Saint-Exupéry.

La cuarta cuando vi a mi hijo, ahí supe el dolor y la angustia del futuro, pero sobre todo la alegría y la esperanza.

En la quinta me fui, camino nuevo que andar, solo, nuevamente solo, aprendí a perdonar, a no envidiar ni a tener rencor, aprendí que hay muchas maneras y formas de la otredad, pero siempre es la misma, Ahora: si hay alguno que llamado por ti escuchó tu voz y pudo evitar los delitos que ahora recuerdo y confieso y que él puede leer aquí, no se burle de mí, que estando enfermo fui curado por el mismo médico a quien él le debe el no haberse enfermado; o por mejor decir, haberse enfermado menos que yo. Ese debe amarte tanto como yo, o más todavía; viendo que quien me libró a mí de tamañas dolencias de pecado es el mismo que lo ha librado a él de padecerlas” San Agustín. Libro II, capítulo 7.

En esta, la sexta he aprendido que estoy solo, que todo concluye y sin embargo, la vida fluye como lo hace el agua en el rio de forma natural, sigue su cauce normal y sigue su camino llena de vida por donde transita en ella se refleja todo lo hermoso y bello, hasta llegarse a confundir con el infinito el sol y las estrellas, cuando tan solo miras a tu corazón como lo que es, una cauce de un rio que fluye sin parar emana vida y lo más importante llena de amor todo a su alrededor. He aprendido a saber que puedo y que quiero, a tener paciencia, a buscar pero sobre todo a saber que busco y como lo hago, he aprendido que ya no hay nadie y que siencio es hermoso, veo con tranquilidad el tiempo, la clepsidra ya no me asusta, no necesito ya el sextante ni el astrolabio, solo se que todo fluye.

“Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor, si perdonas, perdonarás con amor” San Agustín

Hoy se que cada camino es tan solo parte del mismo, de ese que se inicia con el primer llanto, de ese que proviene de mis ancestros de mis abuelos indios y negros, judíos, árabes, iberos, romanos, del polvo de las estrellas.

Alejandro.


 


“Por nuestra parte debemos iluminar el viejo mundo y crear positivamente el mundo nuevo./ Cuanto más tiempo dejen los acontecimientos para reflexionar a la humanidad que sufre, tanto más perfecto vendrá al mundo el fruto que el presente lleva en su vientre”
Karl Marx

viernes, 24 de agosto de 2012

Un poco de Lovecraft




“(...) Siempre que las estrellas estuvieran en posición, podían saltar de un mundo a otro a través de los cielos; mas cuando las estrellas no eran propicias, Ellos no podían vivir. Pero aunque no pudieran vivir, tampoco morirían realmente”.

“Los hombres de ciencia sospechan algo sobre ese mundo, pero lo ignoran casi todo. Los sabios interpretan los sueños, y los dioses se ríen”.

Howard Phillips Lovecraft,  EUA. (Providence, Estados Unidos, 20 de agosto de 1890 – ibídem, 15 de marzo de 1937)

Mi madre ha estado mal y recién fue intervenida de su ojo derecho, así que en las ocasiones en que he estado en el hospital, mientras espero, me he vuelto a encontrar con, personaje que conocí cuando Violeta y yo empezamos a vivir juntos, hoy a la distancia y con años de soledad vuelve a mi vida H. P. Lovecraft, y lo hace un lugar ad hoc para este tipo de encuentros.

Lo maravilloso, es que sigo descubriendo que me gusta, es maravilloso, existe un mudo como los de Borges, algo que permite ver los mundos y ciudades antiguas, los seres arquetípicos, un lugar donde el horror es la ética, algo así como mi país, pero sin el encanto de la narración mágica de H. P. Lovecraft, es más, este hombre, que prácticamente vivió en su sótano, que miro y conoció más allá de nuestras limitadas fronteras, ha creado una tendencia que parte desde la literatura fantástica hasta la música, el cine y la pintura.

Hoy deseo compartirles un poco de H. P. Lovecraft.

Alejandro.

De "Hongos de Yuggoth":

El libro

El lugar era oscuro y polvoriento, un rincón perdido

En un laberinto de viejas callejuelas junto a los muelles,
Que olían a cosas extrañas traídas de ultramar,
Entre curiosos jirones de niebla que el viento del Oeste dispersaba.
Unos cristales romboidales, velados por el humo y la escarcha,
Dejaban apenas ver los montones de libros, como árboles retorcidos
Pudriéndose del suelo al techo... ventisqueros
De un saber antiguo que se desmoronaba a precio de saldo.

Entré, hechizado, y de un montón cubierto de telarañas
Cogí el volumen más a mano y lo hojeé al azar,
Temblando al leer raras palabras que parecían guardar
Algún secreto, monstruoso para quien lo descubriera.
Después, buscando algún viejo vendedor taimado,
Sólo encontré el eco de una risa.


II.           Persecución

Llevaba el libro apretado bajo el abrigo,

Escondiéndolo como podía en semejante lugar,
Mientras apretaba el paso por las viejas calles del puerto
Volviendo con recelo la cabeza a cada instante.
Ventanas sombrías y furtivas de tambaleantes casas de ladrillo
Espiaban extrañamente mi paso apresurado,
Y al pensar en la que cobijaban ansié violentamente
Una visión redentora de puro cielo azul.


Nadie me había visto cogerlo... y sin embargo
Una risa hueca seguía resonando en mi aturdida cabeza,
Dejándome adivinar qué mundos nocturnos de maldad
Acechaban en aquel volumen que había codiciado.
El camino se me hacía extraño, los muros demenciales...
Y a mi espalda, en la distancia, se oían pasos invisibles.

Howard Phillips Lovecraft, Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt



ooOOoo


A través de la puerta de la llave de plata.

En una vieja y antigua casa de Nueva Inglaterra, se encuentran reunidos cuatro personas, en medio de una extraña atmósfera de misterio, teniendo como tema a tratar el reparto de los bienes de Randoph Carter , quien había desparecido , en muy raras circunstancias hacia tres años, y nunca más se supo de el. Se trata de las siguientes personas: el señor Ernest K. Aspinwal; el Sr. Phillips, el Sr. Etienne de Marigni , albacea del desaparecido Carter , y un extraño personaje , llegado de la India , que se hacia llamar el Swami Chandraputra.

Hacía rato que se discutía ásperamente acerca del caso, pues algunos pensaban que Cartes estaba aun con vida. Carter era un esotérico, muy sabedor de misterios acerca de lo ignorado por la mayoría de la gente.

Llega el momento de hablar del Swami Chandraputra , quien dice conocer el misterio de la desaparición , aduciendo a que lo había soñado en la India. Hace alusión a la desaparición de Carter el 7 de octubre de 1928 , a la edad de 54 años, así como también , a otra desaparición, igual de misteriosa de un antepasado del mismo , ocurrida en 1781, de Edmond Carter, que había huido de Salem durante la caza de brujas.

Describe algunos objetos extraños encontrados en un viejo sótano: un pergamino indescifrable, un extraño cofrecillo con inscripciones in entendibles, y una llave de plata labrada con raros dibujos. El Swami explica que estos eran objetos que Carter había descifrado y que se referían al traspaso de este mundo , a otro , desconocido y misterioso , que es el mas allá .La versión de este era que Carter aviase dirigido acerca da la caverna de las serpientes y avanzado a un lugar en que había una grieta en el roquerio y usando la llave de plata había abierto el camino , internándose en un mundo desconocido , donde no existía ni el tiempo ni el espacio , es decir un mundo multidimensional , donde habitaba una criatura terrorífica llamada UMR AT-TAWIL o EL DE LAVIDA PROLONGADA , según había descubierto siglos antes un sabio árabe. que era la autoridad de ese mundo.

Carter empieza a sentir miedo , pero habla con ese ser, a través del pensamiento. Siente que ya no tiene cuerpo y solo es espíritu, se siente aterrado, y aceptando un desafío acepta traspasar la ultima puerta, donde nada existe, más que extrañas y horribles criaturas que jamás hubiera soñado .Carter pide regresar a sus orígenes , y la entidad le advierte que tendrá graves peligros, pero Carter acepta. En un segundo se siente transportado a un planeta que existió miles de millones de años atrás, y se da cuenta que su cuerpo es ahora algo horrible, cubierto de escamas y se traslada reptando .Estaba horrorizado

Es difícil poder regresar , pero pasa millones de años planeando la forma de volver a la tierra , hasta que termina su plan .En un descuido de los habitantes del planeta , se lanza al espacio, con una capsula metálica , demorando miles de años en regresar , pero lo logra ..En ese momento Aspinwal exige que se acabe la farsa del Swami, pero este ofrece pruebas, En un momento que de Marigny y Phillips se alejan, Aspinwal encuentra algo raro en el , lo trata de farsante , entonces el Swuami reconoce que lleva una máscara y que el es Cartes , Aspinwal le quita la máscara de improviso y lanza un grito de terror y cae al suelo . Entran Phillips y De Marigny , y ven al caído , y al Swami reptando hacia el reloj con forma de ataúd , lo ven meterse en él y cerrarlo, .Al abrirlo ven con sorpresa que está vacío, quedan perplejos, pero como ellos no vieron la cara de Carter, dudan de la historia, y al no saber más de Carter , con el tiempo piensan que fue una farsa, la narración termina en ese misterio
Escrito por: Mario Rabie Jachu



El llamado de Cthulhu

“Es imposible que tales potencias o seres hayan sobrevivido… hayan sobrevivido a una época infinitamente remota donde… la conciencia se manifestaba, quizá, bajo cuerpos y formas que ya hace tiempo se retiraron ante la marea de la ascendiente humanidad… formas de las que sólo la poesía y la leyenda han conservado un fugaz recuerdo con el nombre de dioses, monstruos, seres míticos de toda clase y especie…”
Algernon Blackwood

Adoraban, dijeron, a los Grandes Antiguos que eran muy anteriores al hombre y que habían llegado al joven mundo desde el cielo. Esos Antiguos se habían retirado ahora al interior de la tierra y al fondo del mar, pero sus cadáveres se habían comunicado en sueños con el primer hombre, quien inventó un culto que nunca había muerto. Este era ese culto, y los prisioneros dijeron que había existido siempre y que siempre existiría, ocultándose en lejanías desiertas y lugares retirados hasta que el gran sacerdote Cthulhu saliese de su sombría morada en la ciudad submarina de R'lyeh para reinar otra vez sobre la Tierra. Algún día vendría, cuando los astros ocuparan una determinada posición; y el culto secreto estaría allí, esperándolo.

Mientras tanto no podían decir nada más. Se trataba de un secreto que ni la tortura podría arrancarles. La humanidad no era lo único consciente en la Tierra, pues había unas formas que emergían de la sombra para visitar a sus escasos fieles. Pero éstas no eran los Grandes Antiguos. Ningún ser humano había visto a los Antiguos. El ídolo de piedra representaba al gran Cthulhu, pero nadie podía decir si los otros eran o no como él. Nadie era capaz de descifrar ahora la antigua escritura; muchas cosas se transmitían oralmente. La invocación ritual no era el secreto. Éste no se comunicaba nunca en voz alta. El canto significaba: "En su casa de R'lyeh el fallecido Cthulhu espera soñando".

En los primeros tiempos algunos hombres escogidos habían hablado en sueños con aquellos seres, pero luego algo había pasado. La gran ciudad de piedra de R'lyeh, con sus monolitos y sepulcros, se había hundido bajo las olas, y las aguas de los abismos, con ese misterio primigenio en que nadie había pensado ni siquiera en penetrar, habían interrumpido esas citas espectrales. Pero los recuerdos no morían, y los altos sacerdotes afirmaban que cuando los astros fuesen favorables la ciudad volvería a la superficie. Entonces los viejos espíritus de la Tierra, mohosos y sombríos, saldrían de sus subterráneos y propagarían los rumores recogidos allá, en olvidados fondos del océano. Pero de ellos el viejo Castro no se atrevía a hablar. Se interrumpió de pronto y ni la persuasión ni las sutilezas pudieron arrancarle otras informaciones. Tampoco quiso mencionar, curiosamente, el tamaño de los Antiguos. En cuanto al culto, afirmó que su centro debía encontrarse en los desiertos intransitados de Arabia, donde Irem, la ciudad de los Pilares, sueña aún intacta y secreta. No tenía relación alguna con la brujería europea y sólo era conocido por sus miembros. Ningún libro aludía a él, aunque los chinos inmortales decían que en el Necronomicón del árabe loco Abdul Alhazred había un sentido oculto que el iniciado podía interpretar de muy diversas maneras, especialmente en el tan discutido dístico:

Hablaba de sus sueños de un modo extrañamente poético, haciéndome ver con terrible claridad la ciudad ciclópea de piedra verde y musgosa - cuya geometría, añadió curiosamente, era totalmente errónea-, y oí otra vez con un temor expectante el subterráneo llamado mental: Cthulhu fhtagn, Cthulhu fhtagn

la ciudad muerta de R'lyeh, construida hace millones de años, antes de los comienzos de nuestra historia, por las enormes y espantosas criaturas que descendieron desde unos astros desconocidos. Allí yacen el gran Cthulhu y sus compañeros, ocultos en unas bóvedas verdes y húmedas desde donde envían, luego de incalculables ciclos, pensamientos que aterrorizan a los hombres sensibles y reclaman imperiosamente a los fieles del culto que inicien el peregrinaje de la liberación y la restauración. El oficial Johansen ignoraba todo esto, ¡pero Dios sabe bien que había visto bastante!

Cthulhu existe también, supongo, en ese refugio de piedra que le sirve de abrigo desde que el sol era joven. Su ciudad maldita se ha hundido otra vez, pues el Vigilant navegó por aquel lugar después de la tormenta de abril; pero sus ministros en la Tierra bailan aún, y cantan y matan en lugares aislados, alrededor de monolitos de piedra coronados de imágenes.

Cthulhu tuvo que haber sido atrapado por los abismos submarinos pues si no el mundo gritaría ahora de horror. ¿Quién conoce el fin? Lo que ha surgido ahora puede hundirse y lo que se ha hundido puede surgir.

La abominación espera y sueña en las profundidades del mar, y sobre las vacilantes ciudades de los hombres flota la destrucción. Llegará el día… ¡pero no debo ni puedo pensarlo! Ruego que si no sobrevivo a este manuscrito, mis ejecutores testamentarios cuiden de que la prudencia sea mayor que la audacia e impidan que caiga bajo otros ojos.

FIN


Historia del Necronomicón

H.P. Lovecraft
En el año 730, en un lugar recóndito llamado Damasco, fue escrito un libro conocido con el nombre de Al-Azif ("el murmullo de los demonios"), que posteriormente seria traducido por el griego Theodorus Philetas con el nombre de Necronomicon (El Libro de los Muertos).

Este libro, que posteriormente se haría famoso, fue escrito por Abdul Al-Hazred ("El Adorador del Gran Devorador" o "El Árabe Loco"), un poeta que visito las ruinas de Babilonia y los subterráneos de Menfis y paso 10 años en el desierto de Roba el-Khaliyeh y en el del Dahna.Posteriormente paso sus últimos años de su vida, en Damasco, donde escribió el Necronomicon (Al-Azif), este decía que había visto la famosa Irem ("La Ciudad de los Pilares"), y adoraba a unas entidades desconocidas llamadas Yog-Sothoth y Cthulhu.Este, según dicen fue devorado por una "criatura invisible" en pleno día, después de escribir el Necronomicon.

La primera traducción del libro, fue la del griego Theodorus Philetas en 950, con el título de "Necronomicon". Posteriormente se realizaron traducciones de esta, pero naturalmente, el libro original, es el que tiene mayor valor, ya que la traducción griega no fue "muy exacta". Solo existen dos copias del libro original:

  • La 1º se encuentra en la "Universidad de Miskatonic" (Arkham)
  • Y la 2º se encuentra en nuestras manos.

*Estas dos copias, se realizaron del libro original, sin ningún tipo de fallo, conservando el lenguaje original del libro.

El Necronomicon(El Libro de los Muertos),fue concebido para dar a conocer toda clase de información sobre temas de fantasía, terror, ciencia ficción, ocultismo, música, cine...

El famoso libro Necronomicon, es un libro ficticio creado, por uno de los maestros de la literatura de terror y ciencia ficción Howard Philips Lovecraft, en el libro se describían todas aquellas formulas, que fueron olvidadas, y que permitían contactar con unas entidades sobrenaturales, de un inmenso poder, también poseía multitud de rituales, como resucitar a los muertos, viajar a las dimensiones donde habitaban estos seres sobrenaturales, etc.

Breve, pero completo, resumen de la historia de este libro, de su autor, de diversas traducciones y ediciones desde su redacción (en el 730) hasta nuestros días.

Edición conmemorativa y limitada a cargo de Wilson H. Shepherd, The Rebel Press, Oakman, Alabama.

El título original era Al-Azif, Azif era el término utilizado por los árabes para designar el ruido nocturno (producido por los insectos) que, se suponía, era el murmullo de los demonios. Escrito por Abdul Al Hazred, un poeta loco huido de Sanaa al Yemen, en la época de los califas Omeyas hacia el año 700. Visita las ruinas de Babilonia y los subterráneos secretos de Menfis, y pasa diez años en la soledad del gran desierto que se extiende al sur de Arabia, el Roba el-Khaliyeh, o "Espacio vital" de los antiguos, y el Dahna, o "Desierto Escarlata" de los árabes modernos. Se dice que este desierto está habitado por espíritus malignos y monstruos tenebrosos. Todos aquellos que aseguran haber penetrado en sus regiones cuentan cosas extrañas y sobrenaturales. Durante los últimos años de su vida, Al Hazred vivió en Damasco, donde escribió el Necronomicón (Al-Azif) y por donde circulan terribles y contradictorios rumores sobre su muerte o desaparición en el 738. Su biógrafo del siglo XII, Ibn-Khallikan, cuenta que fue asesinado por un monstruo invisible en pleno día y devorado horriblemente en presencia de un gran número de aterrorizados testigos. Se cuentan, además, muchas cosas sobre su locura. Pretendía haber visto la famosa Ilrem, la Ciudad de los Pilares, y haber encontrado bajo las ruinas de una inencontrable ciudad del desierto los anales secretos de una raza más antigua que la humanidad. No participaba de la fe musulmana, adoraba a unas desconocidas entidades a las que llamaba Yog-Sothoth y Cthulhu.

En el año 950, el Azif, que había circulado en secreto entre los filósofos de la época, fue traducido ocultamente al griego por Theodorus Philetas de Constantinopla, bajo el título deNecronomicón. Durante un sigo, y debido a su influencia, tuvieron lugar ciertos hechos horribles, por lo que el libro fue prohibido y quemado por el patriarca Michael. Desde entonces no tenemos más que vagas referencias del libro, pero en el 1228, Olaus Wormius encuentra una traducción al latín que fue impresa dos veces, una en el siglo XV, en letras negras (con toda seguridad en Alemania), y otra en el siglo XVII (probablemente en España). Ninguna de las dos ediciones lleva ningún tipo de aclaración, de tal forma que es sólo por su tipografía que se supone la fecha y el lugar de impresión. La obra, tanto en su versión griega como en la latina, fue prohibida por el Papa Gregorio IX, en el 1232, poco después de que su traducción al latín fuese un poderoso foco de atención. La edición árabe original se perdió en los tiempos de Wormius, tal y como se dijo en el prefacio (hay vagas alusiones sobre la existencia de una copia secreta encontrada en San Francisco a principios de siglo, pero que desapareció en el gran incendio). No hay ningún rastro de la versión griega, impresa en Italia, entre el 1500 y el 1550, después del incendio que tuvo lugar en la biblioteca de cierto personaje de Salem, en 1692. Igualmente, existía una traducción del doctor Dee, jamás impresa, basada en el manuscrito original. Los textos latinos que aún subsisten, uno (del siglo XV) está guardado en el Museo Británico y el otro (del siglo XV) se halla en la Biblioteca Nacional de París. Una edición del siglo XVII se encuentra en la Biblioteca de Wiedener de Harvard y otra en la biblioteca de la Universidad de Miskatonic, en Arkham; mientras que hay una más en la biblioteca de la Universidad de Buenos Aires. Probablemente existían más copias secretas, y se rumoreaba persistentemente que una copia del siglo XV fue a parar a la colección de un célebre millonario norteamericano. Existe otro rumor que asegura que una copia del texto griego del siglo XVI es propiedad de la familia Pickman de Salem; pero es casi seguro que esta copia desapareció, al mismo tiempo que el artista R.U. Pickman, en 1926. La obra está severamente prohibida por las autoridades y por todas las organizaciones legales inglesas. Su lectura puede traer consecuencias nefastas. Se cree que R.W. Chambers se basó en este libro para su obra El rey en amarillo.

Cronología del Necronomicrón.
  • Al-Azif se escribe en Damasco en el 730, por Abdul Al-Hazred.
  • Traducción al griego con el título de Necronomicón, a cargo de Theodorus Philetas, en el 950.
  • El patriarca Michael lo prohíbe en el 1050 (el texto griego). El árabe se ha perdido.
  • En 1228, Olaus traduce el texto griego al latín.
  • Las ediciones latina y griega son destruidas por Gregorio IX en 1232.
  • En 14... (?) aparece una edición en letras góticas en Alemania.
  • En 15... (?) el texto griego es impreso en Italia.
  • En 16... (?) aparece la traducción al castellano del texto latino.

FIN

El texto del “La Llamada de Cthulhu de Lovecraft, Howard Phillips”,  puede descargarse en:




viernes, 17 de agosto de 2012

67 años de Hiroshima y Nagasaki y el temor sigue viva, la memoria también Por los sobreviviente y por nosotros






A veces, sólo se trata de no olvidar, de saber que lo que sucedió sigue siendo vigente, que de nuestra actitud y deseo de transformar nuestra vida depende el futuro.

Por eso sólo dejo imágenes, para que la memoria exista y siempre este presenta, para que no suceda nunca más.

Así fue el 6 de agosto en Hiroshima y el 9 de ese mes en Nagasaki en 1945.

Les dejo con dos testimonios de sobrevivientes, con las imágenes y un par de videos de Natgeo.

Alejandro.

ooOOoo


Eiji Nakanishi
"Estaba en el salón de mi casa, con mis padres y mi hermana mayor, cuando estalló la bomba. Mi padre salió despedido al patio y el edificio se derrumbó por completo. Mi hermana me sacó de entre los escombros; aparecí llorando y cubierto de polvo. Tuvimos suerte porque todos salimos ilesos. En la casa de al lado vivían mis tíos y mi primo, que tenía mi edad. Mi tío quedó sepultado al destruirse su casa mientras gritaba a mi tía: ‘¡Sálvame! ¿Por qué no puedes salvarme?’. Pero ella ya no pudo hacer nada. Mi primo sobrevivió pero murió poco después, lo que dejó a mi tía un terrible sentimiento de culpa que la afectó durante toda su vida.

A todos los supervivientes nos dijeron que tarde o temprano íbamos a morir. Crecí pensando que no iba a hacerme mayor. Mis compañeros de colegio que no habían nacido cuando estalló la bomba querían ser deportistas, empresarios... Mientras que yo sólo soñaba con cumplir los 20 años. A los niños, la bomba nos robó nuestros sueños y nuestras esperanzas en la vida.

Después me enamoré de una chica y queríamos casarnos. Pero cuando sus padres se enteraron de que yo era un superviviente de Hiroshima, un hibakusha, se opusieron a la boda. Tenían miedo de que nuestros hijos naciesen con problemas. Por eso, lo primero que hice cuando nació el primero fue ir corriendo a ver si tenía todos los dedos. La bomba no nos ha dejado vivir libres, siempre nos ha perseguido, siempre ha estado en nuestra mente...

Ahora he venido a España, invitado por Greenpeace, como un paso más para ver cumplido mi sueño de morir con la alegría de que mi vida ha merecido la pena porque se ha conseguido la eliminación total de las armas nucleares. Porque los hibakusha sólo vivimos para eso, para pedir que no haya más Hiroshimas, más Nagasakis, no más bombas nucleares, no mas hibakushas...".


Etsuko Kanemitsu
"‘¿Por qué han parado la alarma si todavía puedo ver el avión que nos ataca en el cielo?’, me pregunté cuando las sirenas dejaron de sonar sobre Hiroshima y el Enola Gay volaba sobre nosotros. Miré hacia arriba una vez más y una luz cegadora me quemó el rostro. Una gran fuerza me empujó varios metros y caí al suelo del patio del instituto donde estudiaba. Caí de frente y al levantarme pude comprobar que mi pecho y la parte delantera de mi cuerpo, salvo el rostro, estaban intactos. Pero toda la ropa había desaparecido de la parte trasera de mi cuerpo y la piel de mi espalda ya no estaba. Miré a mi alrededor y todo lo que hacía unos segundos estaba allí había desaparecido, incluidas las compañeras que formaban en el patio.

Me llevé las manos a la cabeza y no tenía cabello, sólo carne quemada. ¿Dónde estoy?, me pregunté. Sólo sobrevivimos cuatro de las 50 estudiantes que estábamos fuera de las aulas en el momento de la tremenda explosión. No recuerdo cómo llegué a casa.

Mi madre consiguió un médico, pero él dijo que no tenía muchas posibilidades de salir adelante con vida y que era mejor que se esforzara en otros heridos menos graves. Mi madre no quiso escucharle y le suplicó: ‘Póngale aceite en el rostro, es una chica y necesita que se la pueda mirar a la cara o no tendrá ningún futuro’. El dolor que sentía era insoportable y tardé varios meses en recuperarme. A mi hermana nunca la encontramos y fue dada por muerta.

Cuando tenía 27 años me casé con un hombre que también había sobrevivido a la bomba. Los dos hemos pasado estos 60 años con graves enfermedades, pero no somos fáciles de liquidar. Hemos desafiado a la muerte".