“Creo que en la vida existen varios lugares, algunos íntimos, otros abiertos, los primeros son solitarios y únicos, los segundos son de todos, lugares donde todos podemos reinventarnos, recrearnos, redimirnos, lugares para compartir, para ser generosos, lugares para amar y reír, lugares donde llorar y estar con alguien, lugares para construir entre todos” Alejandro
Hoy es jueves, la marugada del jueves, el silencio, un wisky, un aroma, el silencio y tu y tu, no estas.
No voy a hablar sobre Henry Miller ni Anaïs
Nin, sólo transcribo lo que él dice a una mujer, es tan sólo una conversación
de la cual, como espero que suceda, muchos personas, amigas lectoras, lo
compartan y vuelvan a leer a estos amantes del deseo, de lo humano, de ese
mundo que envidiamos pero tenemos miedo de sentir, lo transcribo, por que dice
lo que yo y muchos hemos anhelado decir, lo que muchas han deseado escuchar,
con todo el deseo que da el saber y sentir.
Alejandro.
Mi
querida Anaïs,
¿Qué
son las despedidas si no saludos disfrazados de tristeza? Lo mismo que el deseo
y el placer de verte mientras te desnudas y te envuelves en las sábanas. Nunca
has sido mía. Nunca pude poseerte y amarte. Nunca me amaste o me amaste
demasiado o me admiraste como la niña que toma una lente y se pone a ver cómo
marchan las hormigas y cómo, en un esfuerzo incasable y lleno de fatiga, cargan
enormes migajas de pan. Qué son aquellas noches lluviosas en medio de la cama de
un hotel. Qué el recuerdo de nuestros pasos por la calle, en el teatro o en la
sala de conciertos. Qué son los recuerdos de los celos y de tus amantes y de
June y de mis amantes.
Anaïs,
no creo que nadie haya sido tan feliz como lo fuimos nosotros. No creo que
exista en la historia del hombre y de la mujer un hombre y una mujer como tú y
como yo, con nuestra historia, nuestras circunstancias; con aquello que se
desbordaba en las paredes, el ruido de la calle y la explosión de tu mirada
inquieta de ojos delineados en negro; con la sinceridad de tu cuerpo frágil y
tu secreto agresivo e insaciable. El recuerdo puede ser cruel cuando estás
volando febrilmente a tu próximo destino, a otros brazos que te reciban
expectantes y hambrientos. El recuerdo de tu diario rojo que tirabas en la
humedad de la cama entre tus labios entreabiertos y mis ganas de desearte. Te
deseo. Te deseo con la desesperación y el anhelo de lo imposible y ya te has
ido y tal vez, en un sueño imaginativo y romántico, leerás estas palabras una y
otra vez, en medio de mi ciudad con la gente pasando en medio de las calles y
la sorpresa en tus ojos y la gran dama con el fuego en la mano derecha.
Mi
querida Anaïs, ma petite, ma jolie, infanta inquieta de sal nocturna. Te
extraño cuando huyes de madrugada y te extraño cuando camino y me tomo un café
en la calle; te extraño cuando June se acerca cariñosa y cuando paso por los
grandes aparadores. Te extraño casi a todas horas: cuando escribo, cuando te
pienso, cuando escucho las campanas que me anuncian que ya son las tres, cuando
me acuerdo de las horas interminables entre humo y whisky, cuando tengo una
comida que dura toda la tarde, también cuando me despido de ti cada día a la
misma hora, cuando como en aquel lugar donde nos dio el aire y cuando escucho
la radio. Adiós, Anaïs, adiós. Ya nos encontraremos en otras vidas y en otras
vidas podré poseerte y quedarme contigo para siempre. Ya te veré en medio de la
nieve y entre libros y vino. Adiós,
Henry
«... Ayer pensé en ti, en cómo ciñes las piernas en
torno a mí, de pie, en cómo se tambalea la habitación, en cómo caigo sobre ti
en la oscuridad sin saber nada...»
Terriblemente, terriblemente vivo, afligido, absolutamente consciente de
que te necesito. He de verte, te veo brillante y maravillosa y al mismo tiempo
le he escrito a June y me siento desgarrado, pero tú lo entenderás, debes
entenderlo. Anaïs, no te apartes de mí. me envuelves como una llama
brillante. Anaïs, por Dios, si supieras lo que siento en este momento.
Quiero conocerte mejor. Te quiero. Te quise cuando viniste a sentarte en mi
cama -esa segunda tarde fue toda como una cálida neblina- y de nuevo oigo cómo
pronuncias mi nombre, con ese extraño acento tuyo. Despiertas en mí tal mezcla
de sentimientos que no sé cómo acercarme a ti. Ven a mí, aproxímate a mí, será
de lo más hermoso, te lo prometo. No sabes cuánto me gusta tu franqueza, es
casi humildad. Sería incapaz de oponerme a ella. Esta noche he pensado que
debería estar casado con una mujer como tú. O es que el amor, al principio
inspira siempre esos pensamientos? No temo que quieras herirme. Veo que tú también
posees fuerza, de distinta
orden, más escurridiza. No, no te romperás. Dije muchas tonterías sobre tu fragilidad. Siempre he sentido un poco de
vergüenza, pero la última vez menos. Acabará desapareciendo toda.
Tienes un sentido del humor delicioso; lo adoro. Quiero verte reir siempre.
Te lo mereces. He pensado en sitios a donde deberíamos ir juntos, sitios
oscuros, aquí y allí, en París, por el simple hecho de decir "aquí vine
con Anaïs", "aquí comimos, bailamos o nos emborrachamos juntos".
Ay!, verte borracha alguna vez, qué privilegio!, casi me da miedo de
proponértelo; pero Anaïs, cuando pienso cómo aprietas contra mí, cuán
ansiosamente abres las piernas y qué húmeda estás, Dios, me vuelvo loco de
pensar en cómo serías cuando todo se disuelve. Ayer pensé en ti, en cómo ciñes
las piernas en torno a mí, de pie, en cómo se tambalea la habitación, en cómo
caigo sobre ti en la oscuridad sin saber nada. Y me estremecí y gemí de placer.
Pienso que si he de pasar todo el fin de semana sin verte, resultará
intolerable. Si es preciso, iré a Versailles el domingo - lo que sea, pero he
de verte. No temas tratarme con frialdad. Me bastará con estar cerca de ti, con
mirarte admirado. Te quiero, eso es todo.
«... Es hermoso amar y ser libre al mismo tiempo....»
Quiero decir que no puedo ser absolutamente leal, no está dentro de lo
que soy capaz. Me gustan las mujeres, o la vida, demasiado… No sé cual de las
dos cosas. Pero ríe, Anaïs. Me encantaría oírte reír. Eres la única mujer que
tiene un sentido de la alegría, una sabia tolerancia; no, es más, parece que me
instas a que te traicione. Por eso te amo. Y ¿qué es lo que te lleva a hacer
eso, el amor? Es hermoso amar y ser libre al mismo tiempo.
O sé lo que espero de ti, pero es algo parecido a un
milagro. Te voy a exigir todo, hasta lo imposible, porque me animas a ello.
Eres realmente fuerte. Me gusta incluso tu engaño, tu traición. Me parece
aristocrático (¿suena inapropiada la palabra aristocrático en mi boca?).
Sí, Anaïs, pensaba en como traicionarte, pero no puedo. Te deseo. Quiero
desnudarte, vulgarizarte un poco… no sé, ay, lo que me digo. Estoy un poco
bebido porque tú no te encuentras aquí. Me gustaría dar una palmada y Voilà,
¡Anaïs! Quiero que seas mía, usarte, follarte, enseñarte cosas. No, no siento
aprecio por ti, ¡no lo permita Dios! Tal vez quiera hasta humillarte un poco,
¿por qué? ¿por qué? ¿por qué no me arrodillo ante ti y te adoro? No puedo, te
amo alegremente ¿Te gusta eso? Y querida Anaïs, soy tantas cosas. Ves solamente
las cosas buenas ahora, o al menos eso es lo que me haces creer. Quiero tenerte
al menos un día entero conmigo. Quiero ir a sitios contigo, poseerte. No sabes
lo insaciable que soy, ni lo miserable, además de egoísta.
Me he portado bien contigo. Pero te advierto, no soy ningún ángel. Pienso
principalmente que estoy un poco borracho. Me voy a la cama; resulta demasiado
doloroso permanecer despierto. Soy insaciable. Te pediré que hagas lo
imposible. No sé lo que es. Probablemente tú me lo dirás. Eres más rápida que
yo. Me encanta tu coño, Anaïs, me vuelve loco. Y tu manera de pronunciar mi
nombre. ¡Dios mío, parece irreal! Escucha, estoy muy ebrio. No soporto estar aquí
solo. Te necesito. ¿Puedo pedírtelo todo? Puedo ¿Verdad? Ven enseguida y
fóllame. Descarga conmigo. Rodéame con las piernas. Caliéntame.
La naturaleza es un lenguaje y cada nuevo hecho aprendido
es una nueva palabra; pero este no es un lenguaje hecho por piezas que cae
muerto en el diccionario, sino un lenguaje puesto en conjunto en un sentido
significativo y universal. Deseo aprender este lenguaje, no para conocer una
nueva gramática, sino para poder leer el gran libro escrito en esa lengua.
Ralph Waldo Emerson
Recién
se celebro “El día de la tierra”, como si la tierra necesitara un día, la
tierra no es nuestra, sin embargo la compramos y vendemos, la sangramos
abriendo minas y pozos, la matamos con nuestros actos e indiferencia, por eso,
este año no es Pachamama quien tiene la voz, sino los pobladores originarios de
Norteamérica, aquí les dejo con su voz y su fuerza.
Por
la tierra, nuestra madre, Tonatzin-Cuatlicuhe., Pachamama.
Alejandro.
ooOOoo
"Todos los seres
vivos y todas las plantas obtienen su vida desde el sol. Si no fuera por el
sol, no habría oscuridad y nada podría crecer, la tierra estaría sin
vida."
Tengo que entregar
todas las cosas que el Padre de la Luz, que preside sobre todos nosotros.
Aquellos de nosotros
que han venido a hacer un uso regular de la oración no sería más prescindir de
él de lo que se negaría aire, los alimentos, o el sol. Y por la misma razón.
Cuando nos negamos aire, la luz, o la comida, el cuerpo sufre. Y cuando nos
alejamos de la meditación y la oración, del mismo modo que privan a nuestras
mentes, nuestras emociones y nuestras intuiciones de un apoyo fundamental y
necesario. A medida que el cuerpo puede fallar su objetivo por falta de
alimento, por lo que puede el alma. Todos necesitamos la luz de la realidad de
Dios, el alimento de su fuerza, y la atmósfera de su gracia.
Como si se extiende en
una playa iluminada por el sol, vamos a relajarse y respirar profundamente de
la atmósfera espiritual con que la gracia de esta oración que nos rodea. Vamos
a estar dispuestos a participar y ser fortalecidos y elevados por el enorme
poder espiritual, la belleza y el amor de los cuales estas magníficas palabras
son los portadores. Echemos un vistazo sobre el mar y reflexionar sobre lo que
es su misterio, y vamos a levantar los ojos al lejano horizonte, más allá de la
cual se tratará todas las maravillas aún no se ve.
Okute Teton Sioux
ooOOoo
"Las personas
ancianas, después de, literalmente, a amar el suelo y se sentaron o reclinado
en el suelo con una sensación de estar cerca de un poder maternal El suelo
estaba calmando, el fortalecimiento, la limpieza y la curación"
Al igual que el
demacrado explorador, cinturón elaborado en el último gramo de comida, nuestra
selección dio en el clavo. Alegría en nuestra liberación de toda una vida de
frustración no tenía límites. Padre siente que ha chocado con algo mejor que el
oro. Durante un tiempo se puede tratar de abrazar al nuevo tesoro para sí
mismo. Él no puede ver a la vez que apenas ha arañado un filón sin límites que
pagará dividendos sólo si él lo minas para el resto de su vida e insiste en
regalar todo el producto.
Hemos llegado a creer
que Él desea que mantener la cabeza en las nubes con él, pero nuestros pies
deben estar firmemente plantados en la tierra. Ahí es donde nuestros compañeros
de viaje son, y ahí es donde nuestro trabajo se debe hacer. Estas son
realidades para nosotros. No hemos encontrado nada incompatible entre una
poderosa experiencia espiritual y una vida de utilidad sana y feliz.
Luther Standing Bear
Oglala Sioux
ooOOoo
Luther
Standing Bear Jefe de la Oglala, Lakota (1905-1939)
"Nosotros no
pensamos en las grandes llanuras abiertas, las hermosas colinas, los arroyos
serpenteantes con un crecimiento enmarañada, como "salvaje". Sólo que
el hombre blanco era la naturaleza de un "desierto" y sólo a él que
era “infestado” con “animales” salvajes y personas salvajes. Para nosotros era
manso de la Tierra era generosa y estábamos rodeados de las bendiciones del
Gran Misterio. "
"Si hoy he tenido
una mente joven para dirigir, para comenzar en el camino de la vida, y me
enfrenté con el deber de elegir entre el modo natural de mis antepasados y el de la forma actual de la
civilización, lo haría, para su bienestar, sin vacilar los pies del niño en el camino de mis antepasados a mí me
preocupa que sea un indio”
"Elogios, halagos,
los modales exagerados y palabras bonitas, altisonantes no formaban parte de la
cortesía Lakota. Maneras excesivas fueron reprimidas como insinceras, y la
persona que habla constantemente se considera grosera y desconsiderada.
Conversación nunca fue iniciado a la vez, o en una apresurada manera.
"Nadie se apresuró
con una pregunta, no importa lo importante, y nadie fue presionado por una
respuesta. Una pausa dando tiempo a que el pensamiento era la verdadera forma
cortés de iniciar y llevar a cabo una conversación".
"A partir de Wakan
Tanka, el Gran Espíritu, vino una gran fuerza unificadora que fluía la vida en
ya través de todas las cosas, las flores de las llanuras, los vientos que
soplan, rocas, árboles, pájaros, animales - y era la misma fuerza que tenía se
inspiró en el primer hombre. Así, todas las cosas eran parientes, y fueron
reunidos por el Gran Misterio mismo.
"El parentesco con
todas las criaturas de la tierra, el cielo y el agua es un principio real y
activo. En el mundo animal y de aves existía un sentimiento de hermandad que
mantuvo a los Lakota seguro entre ellos. Y así lo hizo cerca de algunos de los
Lakotas llegado a sus plumas y sus amigos peludos que en la verdadera hermandad
que hablaban una lengua común.
"Los animales
tienen derechos - el derecho de la protección del hombre, el derecho a vivir,
el derecho a multiplicarse, el derecho a la libertad y el derecho a la deuda
del hombre-y en el reconocimiento de estos derechos no los Lakota esclavizado a
un animal y se salvó toda la vida que no era necesario para la alimentación y
ropa. Para el animal y el mundo de las aves existía un sentimiento de hermandad
que mantenía la caja fuerte Lakota entre ellos. "
"Este concepto de
la vida y sus relaciones se humaniza y le dio a los Lakota un amor duradero que
llena su ser con la alegría y el misterio de la vida;. Le dio la reverencia por
la vida, sino que hizo un lugar para todas las cosas en el esquema de
existencia con la misma importancia a todos”.
"Los Lakota podía
despreciar a ninguna criatura, pues todos eran de la misma sangre, hecha por la
misma mano, y lleno de la esencia del Gran Misterio. En espíritu, los lakota
eran humildes y mansos." Bienaventurados los mansos, porque ellos serán
heredarán la tierra "- esto era cierto para los Lakota, y de la tierra que
heredaron los secretos desde hace mucho tiempo olvidado Su religión era sana,
natural y humano".
"El viejo sabio
Lakota era Él sabía que el corazón de un hombre alejado de la naturaleza se
vuelve duro. Sabía que la falta de respeto para el cultivo, los seres vivos muy
pronto conducir a una falta de respeto por los seres humanos también."
"Las personas
ancianas, después de, literalmente, amar el suelo, se sentaron o reclinado en
el con una sensación de estar cerca de un poder maternal".
El
Espíritu que vive DEL INDIO
Por
Luther Standing Bear
La cifra de plumas y
cubierto de los Indios Americanos ha llegado a simbolizar el continente
americano. Él es el hombre que durante siglos ha sido moldeado y esculpido por
la misma mano que dieron forma a las montañas, bosques y llanuras, y marcó el
curso de sus ríos.
El indio americano es
el suelo, ya sea en la región de los bosques, llanuras, pueblos, o mesetas. Él
encaja en el paisaje, de la mano que formó el continente también formó al
hombre de su entorno. En una ocasión, creció con tanta naturalidad como los
girasoles silvestres, sino que pertenece al igual que el búfalo pertenecía.
Con un físico que esté
instalado, el hombre desarrolló las habilidades de ajuste - artesanías que hoy
se llama América. Y el cuerpo tenía un alma, también formado y moldeado por la
mano maestra de la misma armonía. Fuera del enfoque de la India a la existencia
llegó una gran libertad - un amor intenso y la absorción de la naturaleza, un
respeto por la vida, enriquecer la fe en un Poder Supremo, y los principios de
la verdad, la honestidad, la generosidad, la igualdad y la fraternidad ... .
Ser poseedor de una
filosofía de adaptación y el arte, es por ellos que el hombre nativo de
perpetuar su identidad, el sello que en la historia y el alma de este país - la
tierra y el hombre hicieron una.
Al vivir - luchando,
perdiendo, meditando, estoy vivo, aspirando, logrando - que él mismo escribió
en la evidencia imborrable - una prueba que puede ser, y que a menudo ha sido
ignorado, pero nunca totalmente destruida....
El hombre blanco no
comprende el indio por la razón que él no entiende los Estados Unidos. Está
demasiado lejos de sus procesos formativos. Las raíces del árbol de su vida no
han logrado captar la roca y el suelo. El hombre blanco aún está en problemas
con los temores primitivos, que aún tiene en su conciencia de los peligros de
la frontera de este continente, algunos de sus fortalezas que todavía no haber
cedido a sus pasos y sus ojos inquisitivos. El hombre de Europa sigue siendo un
extranjero y un extranjero.
Pero el indio el
espíritu de la tierra sigue siendo creado, sino que lo será hasta que otros
hombres son capaces de lo divino y cumplir con sus ritmos....
Cuando el indio se ha
olvidado de la música de sus antepasados, cuando el sonido del tom-tom no es
más, cuando la memoria de sus héroes ya no se dijo en la historia estará
muerto. Cuando de él se ha tomado todo lo que es suyo, todo lo que ha
visualizado en la naturaleza, todo lo que le ha llegado de fuentes infinitas,
entonces, en verdad, será un muerto.
ooOOoo
"La
Respuesta del Jefe Seathl"
VERSION
ORIGINAL (del Dr. Henry A. Smith)
Originalmente
publicado en el periódico Seattle Sunday Star, el 29 de octubre de 1887.
El
texto fue escrito por un "Dr." Smith, quien tomó notas a medida que
el Jefe Seattle hablaba en el dialecto Suquamish de Salish de Pudget Sound
central (Lushootseed), y creó este texto en inglés de dichas notas. Smith
insistía que su versión "no contenía la gracia y elegancia del
original."
En
la época de este discurso, era común la creencia entre los blancos lo mismo que
entre muchos amerindios, que los americanos nativos se extinguirían.
He allí el cielo que ha
llorado lágrimas de compasión sobre mi pueblo durante incontables siglos y que,
aunque nos pueda parecer inmutable y eterno, puede cambiar. Hoy está despejado.
Mañana puede estar encapotado con nubes.
Mis palabras son como
las estrellas que nunca cambian. Cualquier cosa que diga Seattle, el gran jefe
en Washington puede confiar en ello tanto como él pueda confiar en el regreso
del sol o de las estaciones.
El jefe blanco dice que
el Gran Jefe en Washington nos envía saludos de amistad y buena voluntad. Esto
es muy amable de su parte ya que sabemos que él necesita poco de nuestra
amistad. Son muchas sus gentes. Son como la hierba que cubre vastas praderas.
Mi gente es poca. Se asemejan a los pocos árboles que se encuentran esparcidos
en una pradera azotada por una tormenta. El gran, y presumo – buen, Jefe Blanco
dice que desea comprar nuestra tierra pero que, al mismo tiempo, nos deja
suficiente para que vivamos confortablemente. Verdaderamente esto parece ser
justo, y aún generoso, ya que el Hombre Rojo no tiene más derechos que él
necesite respetar, y la oferta también parece ser sabia ya que no necesitamos
más un territorio extenso.
Hubo un tiempo en el
que nuestra gente cubría la tierra como las olas en un mar encrespado por el
viento cubren el fondo cubierto de conchas, pero ese tiempo hace mucho que
desapareció junto con la grandeza de las tribus que ahora son apenas un
recuerdo doloroso. No trataré el tema, ni lloraré sobre eso, de nuestra
desaparición a tiempo, ni voy a reprochar mis hermanos cara pálida con haberla
acelerado, porque también nosotros somos en algo responsables de ella.
La juventud es
impulsiva. Cuando nuestros jóvenes se enojan por alguna injusticia real o
imaginaria, y se desfiguran sus caras con pintura negra, denotan que sus
corazones son negros, y que con frecuencia son crueles e implacables, y
nuestros viejos y viejas son incapaces de moderarlos. Así siempre ha sido. Así
fue cuando el hombre blanco empezó a empujar a nuestros antepasados hacia el
oeste. Pero esperemos que nunca regresen las hostilidades entre nosotros.
Tendríamos todo que perder y nada que ganar. Los jóvenes consideran como
ganancia a la venganza, aún al costo de sus propias vidas, pero los viejos [que
permanecen] en casa en momentos de guerra, y las madres que tienen hijos que
perder, saben que no es así.
Nuestro buen padre en
Washington—ya que presumo que ahora es nuestro padre al igual que suyo, ya que
el Rey George ha movido sus fronteras más hacia el norte—nuestro gran y buen
padre, digo, nos envía el mensaje de que si hacemos como él desea, él nos
protegerá. Sus bravos guerreros serán para nosotros como una erizada pared de
fortaleza, y sus maravillosos barcos de guerra llenarán nuestros puertos, para
que nuestros antiguos enemigos más al norte—los Haidas y Tsimshians -- cesen de
asustar a nuestras mujeres, niños, y viejos. Realmente él será nuestro padre y
nosotros sus hijos.
Pero, ¿puede eso
suceder alguna vez? ¡Su Dios no es nuestro Dios! ¡Su Dios ama a su gente y odia
a la mía! Él pliega amorosamente sus fuertes brazos protectores alrededor del
cara pálida y lo conduce por la mano como un padre conduce a un hijo infante.
Pero, Él ha desamparado a Sus hijos Rojos, si realmente son Suyos. Nuestro
Dios, el Gran Espíritu, parece que también nos ha abandonado. Su Dios hace que
su gente se haga más fuerte cada día. Pronto ellos llenarán todas las tierras.
Nuestro pueblo está
menguando como una marea que retrocede rápidamente y que nunca regresará. El
Dios del hombre blanco no puede amar a nuestra gente o Él los hubiera
protegido. Ellos parecen huérfanos que no tienen dónde buscar ayuda. ¿Cómo,
entonces, podemos ser hermanos? ¿Cómo puede su Dios llegar a ser nuestro Dios y
renovar nuestra prosperidad y despertar en nosotros sueños de una grandeza que
regresa? Si tenemos un Padre Celestial común, Él debe estar parcializado,
porque Él vino hacia Sus hijos cara pálida.
Nosotros nunca lo
Vimos. Él les dio leyes pero no tuvo palabras para Sus niños rojos cuyas prolíficas
multitudes una vez llenaban este vasto continente como las estrellas llenan el
firmamento. No; somos dos razas diferentes con orígenes diferentes y destinos
separados. Hay muy poco en común entre nosotros.
Para nosotros, las
cenizas de nuestros antepasados son sagradas y su lugar de reposo es terreno
reverenciado. Ustedes se alejan de las tumbas de sus antepasados y
aparentemente sin pena. Su religión fue escrita sobre lápidas de piedra por el
dedo de hierro de su Dios para que así ustedes no pudieran olvidar.
El Hombre Rojo nunca
podría comprender o recordarlo. Nuestra religión es las tradiciones de nuestros
antepasados – los sueños de nuestros hombres viejos, dados en las horas
solemnes de la noche por el Gran Espíritu; y las visiones de nuestros jefes, y
está escrita en los corazones de nuestra gente.
Sus muertos dejan de
amarlos y la tierra natal tan pronto como traspasan los portales de la tumba y
vagan más allá de las estrellas. Ellos pronto son olvidados y nunca regresan.
Nuestros muertos nunca
olvidan este hermoso mundo que les dio vida. Ellos todavía aman a sus verdes
valles, sus rumorosos ríos, sus magníficas montañas, sus apartadas cañadas y
lagos y bahías bordeados de verde, y siempre suspiran con un tierno y cariñoso
afecto por los seres vivos de corazones solitarios, y con frecuencia regresan
del feliz coto de caza para visitarlos, guiarlos, consolarlos, y confortarlos.
Día y noche no pueden
convivir. El Hombre Rojo siempre ha rehuido los acercamientos del Hombre
Blanco, como la neblina matutina huye antes que aparezca el sol de la mañana.
Sin embargo, su proposición parece justa y creo que mi gente la aceptará y se
retirará a la reservación que usted le ofrece. Entonces, viviremos separados en
paz, ya que las palabras del Gran Jefe Blanco parecen ser las palabras de la
naturaleza que hablan a mi gente desde la densa oscuridad.
Importa poco donde
pasemos el resto de nuestro días. No serán muchos. La noche del indio promete
ser oscura. Ni siquiera una simple estrella revolotea en su horizonte. Vientos
de voz triste se lamentan en la distancia. Un triste destino parece estar en el
camino del Hombre Rojo, y donde quiera escuchará los pasos que se aproximan de
su cruel destructor y se prepara impasiblemente a enfrentar su destino, como
hace el antílope herido que escucha los próximos pasos del cazador.
Unas pocas lunas más,
unos pocos inviernos más, y ninguno de los descendientes de los poderosos
espíritus que alguna vez se movían por esta amplia tierra o vivían en hogares
felices, protegidos por el Gran Espíritu, permanecerán para llorar sobre las
tumbas de un pueblo que una vez fue más poderoso y con más esperanzas que el
suyo.
Pero, ¿por qué debo
llorar sobre el destino a destiempo de mi pueblo? Tribus siguen a tribus, y
naciones siguen a naciones, como las olas del mar. Es el orden de la
naturaleza, y lamentarse es inútil. Su momento de decadencia puede estar
distante, pero seguramente llegará, porque aún el Hombre Blanco cuyo Dios
caminó y habló con él como un amigo a otro, no puede estar exonerado del
destino común. Puede que seamos hermanos, después de todo. Veremos.
Estudiaremos su
proposición y cuando hayamos decidido, se lo haremos saber. Pero, si la
aceptamos, yo aquí y ahora pongo esta condición, que no se nos niegue el
privilegio, sin molestarnos, de visitar en cualquier momento las tumbas de
nuestros ancestros, amigos, e hijos. Cada parte de este suelo es sagrado en la
consideración de mi pueblo. Cada ladera, cada valle, cada pradera y huerto, ha
sido consagrada por algún triste o feliz evento en días hace tiempo
desaparecidos.
Aún las rocas, que
parecen ser mudas y muertas ya que se tuestan en sol a lo largo de la costa
silenciosa, están llenas con las memorias de eventos excitantes conectados con
las vidas de mi gente, y el mismo polvo sobre el cual ustedes se encuentran
responde con más amor y nuestros pies desnudos son conscientes del roce benévolo,
debido a que ha sido enriquecido por la vida de nuestros antepasados.
Los difuntos guerreros,
las afables madres, las alegres y felices doncellas, y aún los niños que
vivieron aquí y se regocijaron aquí por una breve estación, amarán estas
soledades sombrías y, durante la caída de la tarde, ellos recibirán a los
tenebrosos espíritus que regresan.
Y, cuando el último
Hombre Rojo haya perecido, y la memoria de mi tribu se haya convertido en un
mito entre el Hombre Blanco, estas playas estarán repletas de muertos
invisibles de mi tribu, y cuando los hijos de sus hijos se crean solos en el
campo, la tienda, el taller, en la carretera, o en el silencio de los bosques
sin senderos, ellos no estarán solos. En toda la tierra no hay lugar dedicado a
la soledad. En la noche, cuando las calles de sus ciudades y pueblos estén
silenciosas y ustedes crean que estén desiertas, ellas estarán atestadas con
los huéspedes que regresan y que una vez las llenaban y que todavía aman esta
hermosa tierra. El Hombre Blanco nunca estará solo.
Que él sea justo y
trate amablemente a mi gente, porque los muertos no son impotentes.
ooOOoo
Mensaje final para lo que hay que hacer.
Cacique
Hopi Dan
Evehema.
Si tu tienes una manera de difundir la verdad, a
través de los periódicos, radio, libros, reuniones con gente poderosa, de decir
la verdad diles lo que sabemos que es verdad. Diles lo que hemos visto aquí, lo
que nos han oído decir, lo que has visto con tus propios ojos. De esta manera,
si caemos, se diga que tratamos, a la derecha hasta el final, para aferrarse a
la senda de la paz como fuimos instruidos originalmente para hacer por el Gran
Espíritu.
En caso de que realmente tenga éxito, todos se
darán cuenta de nuestros errores del pasado y volver a la verdadera ruta de
vida en armonía como hermanos y hermanas, compartiendo nuestra madre, la tierra
con todos los demás seres vivos. De esta manera se podría crear un mundo nuevo.
Un mundo que estaría encabezada por el Gran Espíritu y nuestra madre proveerá
la abundancia y felicidad para todos.
Dios te bendiga, cada uno de ustedes y saber que
nuestras oraciones por la paz cumplir la suya, como los amaneceres y
atardeceres. Que el Gran Espíritu de forma segura en el camino del amor, la paz
y la libertad de Dios en la Madre Tierra. Que los santos ancestros de amor y
luz a mantenerse a salvo en su tierra y sus hogares. Ore para que Dios te dé
algo importante que hacer en esta gran obra que se encuentra por delante de
todos nosotros para traer paz a la tierra.
Nosotros los Hopi aún mantenemos las tablas de
piedra sagradas y ahora esperamos la venida de nuestro Verdadero Hermano Blanco
y otros seriamente dispuestos a trabajar por la paz del Creador en la tierra.
Sea así, mis hijos, debéis tener buenos
pensamientos de paz y unión. Paz para toda la vida en la tierra y paz unos con
otros en nuestros hogares, familias y países. No somos tan diferentes en los
ojos del Creador. El mismo sol alumbra con su gran Padre de amor en cada uno de
nosotros todos los días al igual que la Madre Tierra se prepara el sustento de
nuestra mesa, ¿no?
Somos uno, después de todo
Dan
Evehema murió el 15 de enero de 1999 en la edad de 108 años
"La luz que enceguece nuestros ojos es
oscuridad para nosotros. Sólo alborea el día para el cual estamos despiertos.
Hay aún muchos días para amanecer. El sol no es sino una estrella de la
mañana".
Henry
David Thoreau.
“Los humanos hacen poco. Creen que saben
mucho. Los humanos no pueden hacer un árbol”
Reverencia a las fuerzas que no ves,
que no puedes coger, que no puedes oler.
Reverencia esas fuerzas, porque te
muestran el camino correcto.
Proverbio Mexica
Y todo esto pasó con
nosotros. Nosotros lo vimos, nosotros lo admiramos: con esta lamentosa y triste
suerte nos vimos angustiados.
En los caminos
yacen dardos rotos,
los cabellos
están esparcidos.
Destechadas
están las casas,
enrojecidos
tienen sus muros.
Gusanos
pululan por calles y plazas,
y en las
paredes están los sesos.
Rojas están
las aguas, están comoteñidas,
y cuando las
bebimos, es como si bebiéramos agua
de salitre.
Golpeábamos,
en tanto, los muros de adobe,
y era nuestra
herencia una red de agujeros.
Con los
escudos fue su resguardo, pero
ni con escudos
puede ser sostenida su soledad.
Hemos comido
palos de colorín (eritrina),
hemos
masticado grama salitrosa,
piedras de
adobe, lagartijas, ratones, tierra
en polvo,
gusanos.
Comimos la
carne apenas sobre el fuego estaba puesta. Cuando estaba
cocida la
carne de allí la arrebataban, en el fuego mismo, la comían.
Se nos puso
precio. Precio del joven, del sacerdote, del niño y de la
doncella.
Basta: de un pobre era el precio sólo dos puñados de maíz, sólo
diez tortas de
mosco; sólo era nuestro precio veinte tortas de grama
salitrosa.
Oro, jades,
mantas ricas, plumajes de quetzal, todo eso que es precioso,
en nada fue
estimado.
Solamente se
echó fuera del mercado a la gente cuando allí se colocó la
catapulta.
Ahora bien, a
Cuauhtémoc le llevaban los cautivos. No quedan así. Los
que llevan a
los cautivos son los capitanes de Tlacatecco. De un lado y de
otro les abren
el vientre. Les abría el vientre Cuauhtemoctzin en persona
y por sí mismo.
Anónimo Mexica
Yo
no sé mi verdadero nombre, lo desconozco, estoy en este mundo como un fantasma,
siento el dolor y la alegría, pero soy sólo una sombra que se desliza sin rumbo
ni sentido, yo no tengo nombre.
Los
hombres blancos, los que nos quitaron todo, los que nos dejaron desnudos, nos
despojaron de nuestras tierras, de nuestros soberanos, de nuestra historia, de
nuestros libros sagrados, de nuestros dioses, de nuestros nombres, no nos
dejaron nada, somos sombras, solo sombras.
Mis
ancestros no me pueden ver ni estar conmigo, mi madre no sabe que existo a
pesar que me pario, mi padre no me ve ni me escucha, ellos no están ni hablan
conmigo.
Ya
no suenan los atabales ni las chirimías, ya no se danza en el templo, ya no hay
templo, ya no hay dioses, estamos tan solos, tan olvidados en la tierra.
El
Calmecac ya no enseña a los jóvenes, los sacerdotes fueron muertos después de
haberlos torturado, las mujeres son usadas una y otra vez por los hombres
blancos, después las botan, porque para ellos ya no existen.
Los
hijos que ellos procrean con nuestras hijas, madres, hermanas, esposas, solo
son desechos sin importancia, sus llantos y los de sus madres llenan las
noches.
Los
templos y los palacios, la casa de los animales, el tiangûis ya no existen, con
sus piedras construyen sus casas y palacios, sus iglesias, nosotros quitamos
las piedras para que tampoco hablen y así las llevamos para sus construcciones.
Nuestros
Dioses se fueron, los arrojaron del Anahuac y de toda la tierra, ya no esta
Tonatzin, nuestra madre, ni Tezcatlipoca, el del espejo humeante, ni
Huitchilopotztli, el colibrí izquierdo, Quetzalcoatl tampoco esta, él, el
conquistador nos engaño, el se dijo ser la serpiente emplumada y solo fue la
mentira y la traición lo que de su boca salió.
Y
nuestra señora Cuatlicue la de la falda de serpientes, la del collar de
corazones, la de los pies de tierra se ha ido a Aztlán para siempre.
Ya
no alimentamos al sol, ni a los demás Dioses, ya no podemos ayudar a la
creación para que siga existiendo la tierra, el viento, la lluvia, ya no honramos
a nuestros Dioses.
El
que habla, el señor de la palabra, nuestro Tlatoani ya no habla, a nuestro
señor Moctecuhzoma lo mataron atravesándole una espada por las nalgas ante
nuestros ojos que ya no querían ver, nuestro señor Cuitlahuac la maldad de
ellos lo lleno de postulas y murió ante Tlaloc y Huichilopotztli, su mano antes
firme de señor, sacerdote y guerrero no logro hacer que el pedernal abriera el
pecho del mensajero a los dioses, ellos no oyeron nuestro mensaje, nuestra
rabia, nuestra desesperación.
No
solo la ciudad ha quedado destruida, ellos, los blancos quieren más, son
insaciables, como sus lebreles y mastines, bestias que destruyen y devoran.
Yo
ya no tengo un nombre verdadero, ellos me pusieron un nombre y me arrojaron
agua, ellos me quitaron mi pasado y el de mi pueblo, ahora soy como ellos, pero
yo se, solo yo se que volveré a encontrar mi nombre verdadero y entonces volveré
a ser libre, seré un colibrí.
Allá por los años 80´s me interese y de ahí mi interés ha ido aumentando en la poesía árabe, de la cual ya he compartido en este Blog algunas de las poesías que más me gustan, poco a poco fui internándome en ese mundo nuevo para mí, pero del cual alguno de mis antepasados vivió en Al-Ándalus, así me encontré con los Sufis, esa estructura de pensamiento que leva al hombre a encontrar a Dios, hombres sabios muchos Sufies, también descubri a los Derviches
Los derviches (del persa darvīsh, “mendigo”) son, en el sentido más habitual de la palabra, un miembro de unatariqa (cofradíareligiosa musulmana de carácter ascético o místico–sufí-). También designa, en Irán y Turquía particularmente, a un religioso mendicante, que enárabe se llamafaqīr. EnMarruecos yArgelia se usa más comúnmente la palabra ijwān (“hermanos”) para designar a los miembros de una cofradía, ellos a través de la danza, girando con sus largos y holgados atuendos giran para encontrar a Dios, su cabeza se apoya en el hombro derecho, sus brazos extendidos, la mano derecha hacia arriba y la izquierda hacia abajo, así sin que nada interrumpa fluye desde el cosmos lo divino que se recibe del lado derecho y se vierte en la tierra las bendiciendo a su derredor con la mano izquierda.
Hoy les quiero compartir un poco de ese mundo Sufi que es bellísimo, primero con un breve texto, un par de poemas y después con una bella película, un film que está hecho para ver y entender, para entender y aprender, para aprender y pensar “BabAziz, el sabio sufí”, la música es como la cinta misma, extraordinaria, su autor Armand Amar, dirige Nacer Khemir, tunecino de origen, que disfruten.
Alejandro.
ooOOoo
El islam representa la aceptación y sometimiento ante Dios.
La palabra árabe Allah, castellanizada como Alá, significa “Dios” y su etimología es la misma de la palabra semítica Él, con la que se nombra a Dios en laBiblia, el Islam se construye sobre sus cinco pilares
La profesión de fe, es decir, aceptar el principio básico de que sólo hay un Dios y que Mahoma es el último y más importante de sus profetas
La oración.
El zakat o azaque (traducido a veces como limosna), es decir, compartir los recursos con los necesitados.
El ayuno en el mes de ramadán.
La peregrinación a la Meca (para quien pueda) al menos una vez en la vida.
Mahoma dijo que Dios tenía 99 nombres; en este versículo del Corán se mencionan algunos: Es Alá "no hay más Dios que Dios", el Conocedor de lo oculto y de lo patente. Es el Compasivo, el Misericordioso. Es Alá "no hay más dios que Dios", el Rey, el Santísimo, la Paz, Quien da Seguridad, el Custodio, el Poderoso, el Fuerte, el Sumo. ¡Gloria a Alá! ¡Está por encima de lo que Le asocian! Es Allhá, el Creador, el Hacedor, el Formador. Posee los nombres más bellos. Lo que está en los cielos y en la tierra Le glorifica. Es el Poderoso, el Sabio
Corán 59:22-24.18
El sufismono es una rama, sino una derivación esotérica del islam. Distintas cofradías y órdenes practican esta versión del islam. El sufismo, si bien está asociado al islam como mística, es el camino de la práctica del tercer aspecto del islam, el ihsano perfección espiritual.
El Sufismo es una experiencia y una forma de vida. Es una tradición de iluminación que lleva adelante la verdad esencial a través del tiempo. Tradición que, sin embargo, debe ser concebida en un sentido vital y dinámico. Su expresión no debe permanecer limitada a las formas religiosas y culturales del pasado. La verdad del Sufismo requiere reformulación y expresión nueva en cada época.
Es y seguirá siendo una crítica al espíritu mundano- gracias al cual nace todo lo que nos hace olvidadizos de la Divina Realidad. Es y debe ser una vía de escape del laberinto de una cultura materialista en bancarrota. Más importante, sin embargo, es una invitación a lo significativo y al bienestar.
El llamado del Sufismo a la universalidad se basa en el amplio reconocimiento de la existencia de un sólo Dios, el Dios de todas las personas y de todas las verdaderas religiones. El Sufismo entiende ser la sabiduría hecha realidad por los grandes profetas.
Comenzando con sus raíces en el tiempo de Muhammad, el Sufismo ha crecido orgánicamente como un árbol de muchas ramas. Un Sufí, en algunos casos, puede ser iniciado en más de una rama para recibir la gracia (baraka) y conocimientos de determinadas órdenes.
Entre los Sufis el carisma tiene valor en cuanto puede atar corazones de estudiantes a un ser humano que representa la verdad de la enseñanza, pero existen muchas salvaguardias para recordarles a todos que el culto a la personalidad y el orgullo excesivo por la propia afiliación son formas de idolatría, es decir, un gran pecado.
Si hay una verdad central que el Sufismo distingue, es la unidad de ser, el hecho de que estamos integrados con lo Divino. Esta es una verdad que nuestra era está en inmejorable posición de apreciar- emocionalmente, debido a la contracción del mundo gracias a las comunicaciones y el transporte, e intelectualmente, debido a los desarrollos de la física moderna. Somos Uno: una comunidad, una ecología, un universo, un ser. Si es que hay una verdad digna de ese nombre, es que formamos un todo con la Verdad, que no estamos separados de ella. El Sufismo tiene que ver con la comprensión de la corriente de amor que corre a través de toda forma de vida, con la unidad detrás de las formas.
Si es que el Sufismo tiene un método central, éste es el del desarrollo de la presencia y del amor. Sólo la presencia puede despertarnos de nuestra esclavitud respecto del mundo y de nuestros propios procesos sicológicos, y sólo el amor cósmico puede abarcar lo Divino. El amor es la más alta activación de la inteligencia, pues sin él nada grande se lograría, ya sea espiritualmente, artísticamente, socialmente, o científicamente.
El Sufismo es el atributo de aquellos que aman. Los amantes son personas que son purificadas por el amor, libres de sí mismas y de sus propias cualidades y completamente atentas al Amado. En otras palabras los Sufis no están inmersos en el servicio por alguna cualidad propia, pues ellos ven todo lo que son y tienen como perteneciente a la Fuente. Un antiguo Sufí, Shebli, decía: " El Sufí no ve nada más que a Dios en los dos mundos"
Abu Muhammad Mutaish dice: “El Sufi es aquel cuyo pensamiento va al mismo paso que su pie, es decir, está enteramente presente: su alma está donde su cuerpo está, y su cuerpo donde su alma está, y su alma donde su pie está, y su pie donde su alma está. Este es el signo de la presencia sin ausencia. Otros dicen lo contrario:‘El está ausente de sí mismo pero presente ante Dios’. No es así: el está presente consigo mismo y con Dios”
El verdadero Sufí es aquel que no reclama para sí ninguna virtud ni verdad, sino que vive una vida de presencia y amor abnegado. Más importante que lo que creemos es la forma en que vivimos.
La brisa de la mañana
guarda secretos para ti
no te vayas a dormir.
Debes pedir lo que realmente quieres
No te vayas a dormir.
La gente va y viene a través del umbral
Donde los dos mundos se tocan
No te vayas a dormir
Ahí afuera, mas allá de ideas de bien o mal, hay un lugar
Nos vemos ahí.
Cuando el alma yace sobre la yerba
El mundo esta demasiado lleno para hablar de él
Las ideas, el lenguaje, incluso la frase "cada uno"